“Lasánima - Cuentos de terror”, la nueva obra narrativa del escritor Eder Acosta, será parte de la agenda de lanzamientos de títulos literarios que este jueves ofrece la Feria Internacional del Libro - FIL Asunción. La presentación será a las 20:00 en el auditorio Mabel Pedrozo, con acceso gratuito.
El escritor Javier Viveros, director de la editorial Rosalba, participará en el acto, al igual que la actriz y productora Clotilde Cabral, quien presentará la obra; y, por supuesto, el autor. La obra abrió la Colección Hipálage, destinada a publicar los mejores títulos del cuento paraguayo contemporáneo.
“El escritor Eder Acosta ha reunido en ‘Lasánima’ diez cuentos que encuentran sus raíces más profundas en la cultura paraguaya. Con habilidad y destreza en el uso de los recursos del género narrativo del terror, el autor consigue despertar en los lectores esa emoción primitiva y tan inherente a nuestra condición humana: el miedo”, anticipa la colección de relatos.
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Éder Acosta nació en Asunción, en 1986. Es abogado de profesión, militar, investigador y guionista. Integra la Asociación Cultural Mandu’arã y la Sociedad de Escritores del Paraguay. Publicó anteriormente la novela “Más allá del pasado” (2018), sobre la Guerra contra la Triple Alianza, que fue finalista del Concurso de Novela Inédita “Augusto Roa Bastos”.
FIL Asunción se extenderá hasta el domingo 4 de junio, en el Centro de Convenciones del Mariscal (San Roque González esquina Dr. Juan Eulogio Estigarribia), con acceso gratuito. Horario: de lunes a jueves de 9:00 a 21:00; viernes y sábado de 9:00 a 22:00 y domingo de 11:00 a 21:00.
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Rinden homenaje a Villarrica con el libro “Andariega” y la muestra “7 Mudanzas”
El libro “Andariega. Villa Rica del Espíritu Santo: fundación y mudanzas ilustradas”, de la abogada María Sol Arrúa Ayala, será presentado el miércoles 26 de agosto, a las 19:30, en el salón auditorio del Centro Cultural de la República El Cabildo (Avenida República entre Chile y Alberdi), junto con la habilitación de la muestra visual “7 Mudanzas” de la profesora Ana Liz Resquín de Benítez, que permanecerá abierta hasta el 3 de setiembre, con acceso libre y gratuito.
Publicada en Villarrica el 23 de julio de 2026, la obra escrita “Andariega” constituye una propuesta editorial singular: una reseña histórica ilustrada que reúne en un solo material aspectos fundamentales de la fundación y las mudanzas de Villarrica del Espíritu Santo, sus destierros y las circunstancias particulares que marcaron su recorrido histórico.
La obra incluye además un mapa que permite visualizar el recorrido realizado y comprender el proceso histórico detrás de la identidad de Villarrica como “ciudad culta y andariega”. Uno de los aspectos distintivos de la publicación es precisamente su propuesta visual. Las ilustraciones permiten aproximarse a distintos episodios de la historia y hacen que el contenido pueda ser interpretado por niños, jóvenes y adultos, incluso por quienes no tienen un acercamiento habitual a los textos históricos.
La publicación busca constituirse además en una herramienta de consulta para docentes, estudiantes, investigadores, gestores culturales, agentes políticos y las futuras generaciones, contribuyendo al conocimiento de la historia de Villarrica, del departamento de Guairá y del Paraguay.
Las informaciones reunidas en Andariega, acompañadas por las ilustraciones, permiten reconstruir el éxodo guaireño y unir diferentes piezas de una historia que durante años permanecieron dispersas, ofreciendo un material de referencia para todo villarriqueño, guaireño, paraguayo o interesado en conocer la historia nacional.
Historia en imágenes
Como parte de esta propuesta, se habilitará la muestra “7 Mudanzas”, de la profesora Ana Liz Resquín de Benítez, que plantea un recorrido en imágenes por la fundación y los desplazamientos de Villarrica. La exposición traslada al lenguaje visual los diferentes momentos de este proceso histórico, generando un diálogo entre memoria, territorio, identidad y arte.
Resquín de Benítez cuenta con una extensa trayectoria en las artes visuales y más de dos décadas dedicadas a la docencia artística. Su producción comprende pinturas, acuarelas, grafitos, esculturas y murales, con una marcada presencia de la historia y la identidad de su tierra.
Entre sus trabajos vinculados con Villarrica se encuentran la imagen de Chiquitunga en la Catedral de Villarrica, además de estampas guaireñas, murales y esculturas que forman parte del paisaje urbano y de la memoria colectiva. La presentación de Andariega estará a cargo de Teresita Ayala Talavera, directora de “Casa Ayala Talavera. Arte y Cultura”.
La propuesta reúne así literatura histórica y artes visuales para acercar al público a uno de los procesos más particulares de la historia paraguaya. Mientras Andariega reconstruye el camino de Villarrica desde la investigación y la palabra, 7 Mudanzas permite contemplarlo desde las imágenes.
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“Sociología paraguaya: Dos momentos”, una propuesta literaria de Carlos Aníbal Peris
El sociólogo Carlos Aníbal Peris prepara el lanzamiento de su libro titulado “Sociología paraguaya: Dos momentos”, el 21 de agosto, a las 19:20, en la FACSO–UNA, en el marco del Simposio de Sociología 2026, con comentarios de la Prof. Ada Vera (Decana), el Prof. Luis Ortiz y el Prof. Ramón Fogel.
La presentación estará a cargo del Prof. Ramón Fogel; el epílogo es de Luis Ortiz y la edición de Commune Editores – Facultad de Ciencias Sociales, UNA. La entrada será libre; se obsequiarán ejemplares a los asistentes adelantó el escritor al Diario La Nación de Nación Media.
El autor hizo una reseña de la obra. “Dos veces le prohibieron a la sociología paraguaya mirar al país. La segunda no hizo ruido. La historia de una disciplina suele escribirse como genealogía de autores: quién leyó a quién, qué se discutió, qué se publicó”, explicó.
En ese sentido, el material propone una entrada menos amable y más reveladora: la de los permisos. “Antes de que una sociedad produzca conocimiento sobre sí misma, alguien tiene que autorizarla a hacerlo. En el Paraguay ese permiso fue negado dos veces, con setenta años de distancia y con dos procedimientos distintos”, detalló.
El primer momento transcurre entre 1900 y 1913. “El país abre entonces una de las primeras cátedras de sociología de América Latina, de la mano del positivismo y de Cecilio Báez, y la reacción no se hace esperar: en Villarrica, la disciplina recibe lo que un folleto de época llamó, sin metáfora, su primer bautismo de sangre. La Iglesia católica aparece ahí como adversaria frontal de una ciencia que se propone explicar el orden social sin recurrir a la providencia”, recordó.
El segundo momento empieza en 1972, y su interés está en la inversión. “La carrera de Sociología se abre en la Universidad Católica: la institución que había combatido a la disciplina es ahora la única capaz de alojarla, porque bajo la dictadura es también el último espacio con algún margen. Pero el margen tiene un límite, y en 1983 la carrera se cierra. Esta vez no hay bomba ni mártir: hay expediente, resolución, sello”, puntualizó.
Ahí está, para el autor, la lección más dura del libro. La segunda clausura fue más eficaz que la primera precisamente porque no dejó cicatriz visible.
“La violencia física produce memoria; la violencia administrativa produce olvido. El primer momento nos legó un folleto que todavía se lee; el segundo dejó un hueco que durante décadas se explicó como falta de vocación, de masa crítica o de interés nacional por las ciencias sociales. No fue nada de eso: fue una decisión, y está documentada”, añadió.
De ahí la apuesta metodológica. “El libro se sostiene en fuentes de difícil acceso —expedientes universitarios, documentación institucional, material del Archivo del Terror—”, mencionó.
Concluyó que la sensación de que la sociología paraguaya siempre está empezando de nuevo no es un rasgo de carácter nacional ni una fatalidad: “es el efecto de dos cortes bien fechados. Reponer esa continuidad es, también, una manera de discutir el presente —qué se puede investigar, quién lo financia, qué preguntas siguen resultando inoportunas”, enfatizó.
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La literatura como disparadora de la curiosidad histórica
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El próximo 8 de agosto, al cumplirse 157 años de la ocupación de la ciudad de Valenzuela por las fuerzas aliadas durante la guerra contra la Triple Alianza, se realizará el lanzamiento del libro “”Minas Cue. Cuentan que eran 30”, de Virgilio Cantero y Nelly Vázquez, docentes e investigadores de la historia local. La actividad se llevará a cabo a las 10:00 en la Casa de la Cultura del distrito cordillerano como parte de un esfuerzo por rescatar y revalorizar la tradición oral popular.
La memoria oral atesora acontecimientos que la escritura o la historia oficial han olvidado u omitido deliberadamente, como muchas veces ocurre con los crímenes de guerra. En efecto, resulta poco probable que algún alto oficial militar deje constancia escrita de una orden de atacar a civiles u otros tipos de desmanes, tolerados o autorizados, que nunca faltan en los conflictos armados.
Este podría ser el caso de la versión sobre la quema de las mujeres trabajadoras de Minas Cue, en el distrito de Valenzuela, departamento de Cordillera. Este episodio poco conocido es puesto en duda por ciertos historiadores “serios”, ya que no existen documentaciones o pruebas materiales que avalen el hecho.
En el marco de la campaña de las Cordilleras, en la última etapa de la guerra, el 7 de agosto de 1869 un brazo del Ejército aliado comandado por el brigadier Vasco Alves Pereira llegó hasta la ciudad. Según las crónicas orales, en la fábrica de azufre cumplían su faena unas treinta paraguayas. Además, también había una decena de extranjeras, entre brasileñas y correntinas que habían sido tomadas prisioneras por los paraguayos, además de francesas e inglesas que habían venido con técnicos europeos contratados por el gobierno de López.
LA QUEMA
Las mujeres extranjeras habrían sido liberadas y, tras cometer todo tipo de desmanes, los soldados aliados encerraron a las paraguayas en una de las piezas, donde las quemaron vivas.
Aunque la verdad histórica de este episodio no esté probada, lo cierto es que ya forma parte del imaginario popular sobre la contienda y progresivamente las fuentes escritas se fueron haciendo eco de él.
Este es el caso del libro que nos ocupa en esta ocasión que, si bien pertenece más al campo de la literatura que de la historia, pretende recuperar las fuentes orales que van desapareciendo con el transcurso del tiempo.
Además de los relatos orales de los ancianos, los autores también han encontrado fuentes escritas que dan cuenta de la toma y posterior quema de la fábrica de azufre a manos de las fuerzas aliadas, aunque no se haga mención explícita a las mujeres inmoladas.
FUENTES
Una de ellas es una carta de Zenón Ramírez, segundo al mando en las instalaciones de la mina de azufre de Valenzuela, quien remite una misiva en 1918 a Juan Silvano Godoi (sic), director general de la Biblioteca, Museo y Archivo Nacional. El objetivo del remitente era el de documentar los acontecimientos de la guerra, en particular los vinculados a la toma de Valenzuela.
En un extracto de la misiva, que forma parte del acervo digital de la Universidad de California, Ramírez señala que “los aliados permanecieron tres días en el lugar de las minas. Después de ese tiempo, dieron fuego a los establecimientos, marchando sobre Piribebuy. Con esto termino, distinguido compañero, sintiendo de corazón no dar más amplitud á estos datos breves por haberlos olvidado en los años de nuestra vida azarosa”.
Si bien la fuente admite que por su edad ha olvidado muchas cosas, no hace referencia a que durante el incendio del establecimiento las mujeres hayan sido encerradas en el interior.
Los autores, más allá de admitir el carácter literario de su obra, sostienen que es altamente probable que tales hechos hayan ocurrido efectivamente y buscan brindar datos para apoyar sus afirmaciones. Así, puntualizan que se trata de un “cuento que es un intento de registro histórico de la tradición oral. Los personajes son reales de la época de la Triple Alianza, así como la trama del cuento, pero tejido con hilos de ficción”.
En este sentido, indican que el primer registro de la tradición oral sobre Minas Cue, según menciona la Prof. Benita Salinas, directora de la Casa de la Cultura y el Museo Histórico de la ciudad, lo hace su padre, Anuncio Salinas, autor de “Valenzuela. Antigua Ybyraity”.
Este entrevistó a una testigo directo de los acontecimientos llamada María del Rosario Velázquez de Montanía, que en 1869 tenía 12 años. Los datos recabados señalan que esta mujer tenía lazos de parentesco con Benita Almada, esposa de Zenón Ramírez, “por lo que podemos presumir haya frecuentado e inclusive trabajado en la mina”.
–¿Podrían comentarnos en qué consiste el libro que presentarán la próxima semana?
–El libro es un abordaje literario-ficcional de la tradición oral que pervive en la comunidad en torno a los sucesos acaecidos en Valenzuela en ocasión de ser ocupada por el ejército aliado el 7 de agosto de 1869, fecha que se inicia la última campaña defensiva de la guerra, la de la Cordillera.
HISTORIA Y LITERATURA
–¿Cómo se conjugan historia y literatura en el texto?
–Literatura e historia siempre se complementan. En todas las tradiciones literarias encontramos cómo transitan por sendas aparentemente paralelas, pero en constante encuentro. Nosotros abordamos la tradición oral desde el cuento con la idea de acercar la historia de la comunidad a toda persona interesada. En especial apuntamos a los estudiantes y a los chicos que forman parte de la Red de Bibliotecas Callejeras de Valenzuela. Queremos que el cuento sea un disparador de la curiosidad de los chicos.
–¿Cuáles son las fuentes a las que recurrieron para su elaboración?
–Partimos de la tradición oral en primer término. También consultamos con la historiadora y directora de la Casa de la Cultura, profesora Benita Salinas, quien continúa el legado de su padre en recopilar la historia local. Así, llegamos a consultar el libro publicado por don Anuncio Salinas, en el que se menciona una entrevista a una testigo de los acontecimientos. Tuvimos acceso a varios documentos digitales del Archivo Nacional y otros acervos de fuentes serias. Resaltamos la carta enviada por Zenón Ramírez a Juan Silvano Godoi en 1918 relatando algunos detalles del funcionamiento del ingenio minero y también el libro “Campanha da Cordilheira”, del vizconde de Taunay.
–¿Cuáles son los hallazgos más relevantes con los que se encontraron durante la investigación?
–En los documentos consultados hemos encontrado los nombres y nacionalidades de los encargados de la mina. Hemos encontrado detalles del proceso de obtención del azufre, la cantidad y el destino final. También encontramos detalles administrativos y un relatorio de los acontecimientos que terminaron con la toma de la mina. Es importante destacar que allí no se producía pólvora. En promedio se obtenían diez kilos del mineral por día, que era remitido a San José para la elaboración de la pólvora. Un dato curioso es el ingenio de los técnicos paraguayos para la obtención de salitre, otro de los componentes de la pólvora. Para el efecto se colocaban grandes recipientes en Azcurra para que los soldados orinen en esas fuentes. El orín era procesado químicamente obteniéndose finalmente el salitre, que mezclado con azufre y carbón vegetal se convertía en pólvora.
–¿Ustedes consideran que el episodio de las mujeres quemadas ocurrió en realidad o es una exageración de la memoria popular?
–El martirio de las mujeres es una posibilidad plausible en un escenario de guerra total, una guerra que ya era demasiado larga, costosa e impopular en los países aliados. Por ello, podría pensarse que había un plan de campaña de terror concebido por los aliados, principalmente el ejército brasileño. En Valenzuela podrían haberse iniciado hechos que son coherentes con acciones posteriores como la quema del Hospital de Sangre de Piribebuy y la sistemática quema de los campos de batalla durante toda la campaña, lo que refuerza lo que la tradición oral afirma tajantemente. Tampoco hay que olvidar el degüello de los oficiales y encargados de la fundición de hierro. Podemos pensar que no son hechos aislados, sino una campaña de terror para torcer la voluntad del ejército paraguayo que seguía resistiendo.
–¿Cuáles son los elementos que pudieron colectar que apoyan su hipótesis?
–El vizconde De Taunay, en su “Diario do Exercito”, menciona la toma de la mina por parte del brigadier Vasco Alves y su posterior destrucción e incendio. También menciona que en el lugar encuentran un total de 40 personas, entre ellas prisioneros de varias nacionalidades que son liberados. Los restantes (¿que podrían ser 30?) son hechos prisioneros. La cantidad de personas aquí mencionadas se acerca bastante al número citado por la tradición oral.
TESTIGO
–Una de las fuentes más directas citadas es una mujer identificada como María del Rosario Velázquez. ¿Cuál fue su grado de participación como testigo y conocimiento de los hechos?
–María del Rosario Velázquez relata la toma de Valenzuela por parte del ejército aliado, el encierro de las mujeres en uno de los compartimentos del ingenio y su posterior incendio. También menciona las medidas del galpón. María del Rosario Velázquez tiene grado de parentesco con Benita Almada, la esposa de Zenón Ramírez, siendo este el segundo al mando del ingenio minero.
–¿Cómo podría explicarse que Zenón Ramírez, quien trabajó en la mina, no haga referencia a que las mujeres fueron quemadas?
–Zenón menciona que por su avanzada edad no recuerda muchas cosas. Creemos que omite un recuerdo doloroso. No quisiéramos en este momento aventurar ninguna hipótesis.
–¿Les gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Es importante mencionar que hay documentos que inclusive plantean un listado de nombre de las 30 mujeres. Sin embargo, en la actualidad constituyen motivo de controversia entre historiadores por el contenido posiblemente apócrifo del material, por lo que no la incluimos como fuente. Además, el trabajo no pretende ser un abordaje historiográfico, sino un rescate literario de la tradición oral de la comunidad. También buscamos la resignificación de los hechos, resaltando el rol de las mujeres en el proceso de construcción de la comunidad. Asimismo, buscamos cimentar la identidad comunitaria y despertar el compromiso cívico de los niños y jóvenes con Valenzuela, compromiso que nosotros asumimos con nuestro trabajo de gestores culturales comunitarios. Soñamos con que se realicen excavaciones y trabajos de investigación arqueológica en el sitio para poder dilucidar mejor los acontecimientos y a esa tarea nos queremos enfocar a partir de ahora.
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Tras “La sabiduría del dolor”, Mendelzon presentó su nuevo libro “De pie”
Numeroso público se dio cita el 27 de julio, en el Centro de Convenciones Mariscal, para escuchar al autor Jorge Mendelzon durante la presentación de su segundo libro, titulado “De pie”. Todo lo recaudado por las ventas de los libros el día del lanzamiento fue destinado a la atención de pacientes con necesidades ortopédicas. Cuando el empresario se animó a publicar su primer libro, “La sabiduría del dolor” (2023), muchas personas, incluso aquellas que trataban con él en el ámbito empresarial, desconocían que llevaba más de 25 años luchando contra la sinovitis villonodular pigmentada.
Este tumor benigno, aunque raro, lo había obligado a someterse a 24 operaciones quirúrgicas en la rodilla derecha y a convivir con un dolor permanente. Hoy, tres años después, las intervenciones ya suman 34; las últimas 10 (realizadas entre octubre del 2024 y enero del 2026) marcaron un periodo que él mismo define como “el más duro de mi vida”.
En medio de la adversidad, la idea de un segundo libro comenzó a rondar su cabeza. “Después de publicar La sabiduría del dolor, sentí la necesidad de seguir escribiendo sobre mis experiencias. Son complejas, es cierto, pero por eso mismo están cargadas de aprendizajes. Mis reflexiones me ayudan a avanzar en mi propio proceso de sanación interior y creo, humildemente, que también podrían servir para acompañar o aportar consuelo a otras personas”, comparte Mendelzon en De pie, obra que lleva por subtítulo Palabras para sostener el alma.
A lo largo de sus 200 páginas, el libro traslada a los lectores al territorio más íntimo del autor: los últimos 15 meses de su tratamiento, la etapa en la que se sintió más vulnerable. Más detalles pudieron conocerse durante el lanzamiento, que contó con la participación del arquitecto César Aquino, amigo personal de Mendelzon y creador de la ilustración de la cubierta. La edición estuvo a cargo de la editorial Tu libro.
La importancia de este libro
Juan Francisco Facetti, embajador de Paraguay ante la República de Austria y amigo cercano del autor, fue el responsable de escribir el prólogo de la obra. “Vivimos en un tiempo que prioriza la autonomía, el rendimiento y el control, y que descarta profundamente la fragilidad, la dependencia y el deterioro físico. Por eso el testimonio de Jorge resulta tan necesario, porque se atreve a recordarnos que la dignidad humana no desaparece cuando el cuerpo falla y que, incluso en medio del sufrimiento más devastador, todavía pueden existir esperanza, belleza, ternura y sentido”, destacó Facetti.
Agregó que “ahí reside la verdadera importancia de este libro. A quien está sufriendo le ofrece un consuelo más poderoso que un consejo: compañía. A quien vive atrapado en el dolor o en la incertidumbre le susurra, silenciosamente, que no está solo. Y a quienes acompañan a un enfermo les permite comprender el territorio íntimo del sufrimiento desde adentro”.
La obra está disponible en las librerías Books, Servilibro, Maita y El Lector a un precio de G. 150 000. Lo recaudado por las ventas el día del lanzamiento fue destinado a la clínica protésica ProBiónica para la atención de pacientes con necesidades ortopédicas.
Sobre el autor
Jorge Mendelzon Libster nació en Asunción en 1966. Es economista, posee una maestría en Dirección de Empresas y una rica trayectoria empresarial. Directivo del Grupo Azeta, con cargos activos en varias de sus firmas, también es socio fundador y vicepresidente de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay (CCCPy), y miembro de la Cámara Latinoamericana de Centros Comerciales (CLICC). En 2023 publicó su primer libro, “La sabiduría del dolor”. En el plano personal, es esposo, padre de tres hijos y abuelo de dos nietos (y de una más, en camino), que son los motores de su vida.