La tercera película de la cineasta paraguaya Paz Encina, titulada “Eami”, se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Róterdam (IFFR), y este miércoles se consagró al obtener el máximo galardón de la competencia, el Premio Tiger. La 51ª edición del evento holandés anunció la distinción a la realizadora a través de una conexión virtual.

Tras sus largometrajes “Hamaca paraguaya” (2006) y “Ejercicios de memoria” (2016), Encina se inspiró en las historias del pueblo Ayoreo-Totobiegosode, así como en su mitología, para crear un cuento sobre una joven que emprende un viaje después de que su pueblo es destruido. Durante el festival, “Eami” ha sido vendida por MPM Premium y ganó 40.000 euros con el premio de Róterdam.

“Película poderosa”

De acuerdo a una publicación de la prestigiosa revista Variety, el jurado quedó impresionado con su versión compleja y mágica del sufrimiento de las tribus indígenas, calificándola de “película poderosa”. Sus miembros Zsuzsi Bankuti, Gust Van den Berghe, Tatiana Leite, Thekla Reuten y Farid Tabarki afirmaron: “Nos dio la oportunidad de soñar y, al mismo tiempo, la oportunidad de despertar”.

“Todas mis películas tratan un tema de exilio, de diáspora, de pérdida. En cierto sentido, es lo que sé y, por lo tanto, de lo que puedo hablar”, dijo la cineasta paraguaya a Variety en una nota reciente. “Es algo que me pregunto mucho, todo el tiempo. ¿Por qué filmo y para quién filmo? ¿Qué siento que debo hacer? ¿Cuál es mi mirada y mi lugar en un mundo de imágenes cada vez más prolífico?”.

Encina ya había participado en el Festival Internacional de Cine de Róterdam, uno de los 5 festivales de cine más importantes de Europa, junto con Cannes, Venecia, Berlín y Locarno. En la ciudad holandesa presentó previamente “Hamaca Paraguaya”, que triunfó en diversos galardones, tras conquistar el premio de la crítica Fipresci en Cannes; y su corto “Viento sur” (2011).

Descripción de Eami

Eami significa ‘bosque’ en ayoreo. También significa ‘mundo’. El pueblo indígena ayoreo-totobiegosode no hace distinción: los árboles, los animales y las plantas que los han rodeado durante siglos son todo lo que conocen. Ahora viven en un área que experimenta la deforestación más rápida del planeta.

La directora paraguaya Paz Encina viajó al Chaco para esta película. Se sumergió en la mitología ayoreo-totobiegosode y escuchó historias desgarradoras sobre cómo la gente está siendo expulsada de su tierra. Basándose en el conocimiento que adquirió, hizo una película de ensueño y realismo mágico sobre una niña llamada Eami. Después de que su pueblo es destruido y su comunidad se desintegra, Eami vaga por la selva tropical. Es el dios-pájaro –explica en la poética voz en off, en su propio idioma– que busca a los que quedan. De vez en cuando, Encina reproduce fragmentos de entrevistas, mientras estudia el rostro inmóvil de Eami.

Eami tendrá que vivir fuera de la selva tropical, al igual que el coñone (literalmente: ‘el insensible’). Encina convierte su último paseo en una experiencia para todos los sentidos, con imágenes encantadoras y una poderosa mezcla de sonido. Un pájaro grita. El viento susurra las hojas. Algo gruñe en la distancia. Entonces: máquinas. Pánico. Eami es una acusación; sin embargo, quizás aún más, un intento de registrar algo que se perderá. “Recuérdalo todo”, dice el lagarto/viejo que acompaña a Eami en su viaje. ‘Una vez que nos vamos, nunca podemos volver’.

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