Henry Maillet y Jeff Wong, realizadores del audiovisual, recorrieron 1.300 km del río Paraguay en una canoa de madera durante seis meses. Foto: Cristóbal Núñez.
Una producción audiovisual de los norteamericanos Henry Maillet y Jeff Wong, que mostrará al río Paraguay desde Bahía Negra hasta Paso de Patria bajo el eslogan “Reĝuahẽsérõ mombyry, mbegue rehovaʼerã”, tiene como protagonistas a las diferentes comunidades indígenas ribereñas.
En el marco de una conferencia de prensa realizada en Sacramento Brewing Co. se llevó a cabo el lanzamiento oficial del documental titulado “Rostros del río”, una realización de Henry Maillet y Jeff Wong. Se trata de una producción audiovisual de 60 minutos en la que se mostrará al río Paraguay desde Bahía Negra hasta Paso de Patria.
Para ello, sus propios realizadores viajaron a lo largo del río Paraguay, es decir unos 1.300 km, en una canoa de madera durante seis meses. La expedición se inició en octubre del 2019 y finalizó en abril del 2020.
Además de realizar estudios e investigaciones sobre el impacto del cambio climático en la zona, recaudaron datos, así como también videos, fotografías de los majestuosos paisajes, las riquezas naturales y culturales, y entrevistas a los habitantes de las distintas localidades que fueron recopiladas y documentadas, que verán la luz a través de este material.
Los creadores de "Rostros del río", Henry Maillet y Jeff Wong. Foto: Gentileza.
“Creamos este proyecto para explorar el significado del río para la gente que vive a la orilla a lo largo. Viajamos con el objetivo de conocer a la gente y saber su perspectiva de la importancia del río y su conservación y los protagonistas que presentamos son las distintas comunidades ribereñas, por eso se llama ‘Rostros del río’”, reveló Maillet.
Durante la aventura, los realizadores lograron conectar con directores de escuelas y jóvenes, y trabajaron con estudiantes y profesores, donde abarcaron una gran variedad de temas como la administración ambiental, desarrollo sostenible, compromiso civil y cultura tradicional.
Al mismo tiempo, descubrieron que las comunidades ribereñas en todas partes del mundo están sintiendo los impactos del cambio climático, con acceso reducido al agua, producción alimentaria en disminución, degradación de la pesca, y costos extras de las operaciones empresariales.
Henry Maillet es profesional con título en Políticas Públicas y Emprendedurismo Social de la University of Virginia. Sirvió como voluntario del Cuerpo de Paz para el desarrollo comunitario económico en Paraguay, donde trabajó con varios miembros comunitarios en desarrollo juvenil, liderazgo y emprendedurismo.
Jeff Wong se recibió de contador y finanzas en la Georgetown University y también estuvo como voluntario de Cuerpo de Paz para el desarrollo comunitario económico en Paraguay. Trabajó con los jóvenes en el desarrollo de liderazgo a través de los deportes en equipo, por lo que hay que destacar que su entendimiento sobre el idioma guaraní y la cultura paraguaya facilitaron su conexión con los paraguayos y crear narraciones que representan la cultura de manera auténtica.
La conexión física entre Paraguay y Brasil a través del Puente de la Bioceánica se encuentra a pocos metros de convertirse en una realidad. Foto: Matías Amarilla
Destacan impacto económico y social del Puente Bioceánico
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La conexión física entre Paraguay y Brasil a través del Puente de la Bioceánica se encuentra a pocos metros de convertirse en una realidad. Con apenas 5,6 metros pendientes para completar la unión estructural entre ambas márgenes del río Paraguay, las autoridades destacaron el avance de una obra llamada a transformar la conectividad, la logística y las oportunidades de desarrollo en la región chaqueña.
Durante una visita de verificación a los trabajos, la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, resaltó que el proyecto trasciende el aspecto constructivo y representa una herramienta de integración económica y social para miles de personas.
“El Corredor Bioceánico no es solo un gran logro de la ingeniería. Es el reencuentro de familias, el crecimiento de emprendedores que verán florecer sus negocios y el fin del aislamiento para comunidades enteras”, expresó.
La infraestructura conecta la ciudad paraguaya de Carmelo Peralta con Porto Murtinho, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul, y constituye una de las piezas centrales del Corredor Bioceánico, iniciativa que busca unir los océanos Atlántico y Pacífico mediante una red vial que atraviesa Paraguay, Brasil, Argentina y Chile.
La culminación del puente permitirá fortalecer el tránsito de personas, bienes y servicios, además de generar nuevas oportunidades para sectores vinculados al comercio, el transporte, la logística, el turismo y la producción agroindustrial.
El proyecto también representa un impulso para el desarrollo del Chaco paraguayo, una región que en los últimos años ha experimentado importantes inversiones en infraestructura vial y conectividad. La expectativa es que la nueva conexión contribuya a reducir tiempos de traslado, mejorar el acceso a mercados y atraer nuevas inversiones privadas.
Además de facilitar el intercambio bilateral entre Paraguay y Brasil, la obra forma parte de una estrategia regional orientada a incrementar la competitividad de las exportaciones sudamericanas mediante corredores logísticos más eficientes y menores costos de transporte.
Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
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Jimmi Peralta
Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
La asistencia técnica integral del MAG, a través de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), alcanza actualmente a 59 comunidades indígenas y unas 2.295 familias, según el Registro de la Agricultura Familiar Indígena (RAFI). Foto: Gentileza
Comunidades indígenas del país fortalecen su producción con apoyo del MAG
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La producción agrícola de comunidades indígenas gana terreno mediante un acompañamiento técnico que busca fortalecer la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la participación de productores en espacios de comercialización. El trabajo es liderado por la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), responsable de brindar asistencia técnica a productores de la agricultura familiar campesina e indígena.
El abordaje implementado en comunidades indígenas contempla unametodología diferenciada, sustentada en un enfoque de derechos y de interculturalidad, explicó Petrona Fretes, jefa del departamento de Asistencia Técnica a Comunidades indígenas de la DEAg, en conversación con La Nación/Nación Media.
“La asistencia técnica integral con familias indígenas implica reconocer y respetar la diversidad, acompañando sus procesos de desarrollo desde sus propias realidades y saberes”, señaló.
Fretes explicó que el trabajo de extensión en estas comunidades no solo se enfoca en la producción, sino también en un componente socioeducativo, orientado a fortalecer los medios de vida de las familias frente a contextos cambiantes.
Actualmente, el servicio llega a 59 comunidades indígenas, beneficiando a 2.295 familias registradas, de las cuales 1.168 corresponden a varones y 1.127 a mujeres. La cobertura es ejecutada mediante 34 técnicos extensionistas indígenas, con mayor presencia en la Región Oriental, donde se concentra el 85% del alcance institucional.
Producción para consumo y renta
La asistencia técnica contempla dos líneas de acción alineadas al Plan Estratégico Institucional (PEI), uno es el impulso de sistemas de producción agropecuaria sostenibles, inclusivos y resilientes, y por otro lado, es el fortalecimiento de la organización y gestión asociativa de las familias indígenas.
Entre los principales rubros promovidos figuran cultivos tradicionales como mandioca, maíz chipa, maíz tupí, poroto, batata, habilla y maní, destinados principalmente al autoconsumo, aunque también representan oportunidades de renta mediante ferias agropecuarias, mercados mayoristas, industrias y acopiadores.
A ello se suma el fortalecimiento de huertas familiares con hortalizas para consumo y comercialización, así como el impulso sostenido al cultivo de cebolla de bulbo, implementado desde hace cinco años con resultados positivos.
“Hoy ya tenemos productores y productoras que se identifican con este rubro y dicen con orgullo: ‘che ha’e productor cebollero’. Eso nos motiva como institución a seguir acompañando con más compromiso”, destacó Fretes.
Según indicó, cada técnico extensionista elabora un Plan Operativo Anual adaptado a las necesidades territoriales, con actividades específicas. Foto: Gentileza
Mayor participación y desafíos pendientes
Entre los resultados más alentadores, Fretes mencionó una mayor visibilidad del trabajo indígena dentro de la institución, así como una creciente valoración del servicio por parte de las comunidades.
“Hoy productores indígenas participan en las ferias de agricultura familiar convencidos de que pueden hacerlo, como cualquier otro productor”, afirmó.
Destacó que un mayor número de familias indígenas accede actualmente a equipamientos e insumos para fortalecer sus sistemas productivos. Foto: Gentileza
No obstante, reconoció que aún persisten desafíos importantes. Entre ellos, ampliar la cobertura del servicio técnico, contar con un presupuesto visibilizado dentro de la institución y consolidar alianzas con organismos públicos y el sector privado.
“Se avanzó mucho desde 2009 hasta hoy, pero todavía falta avanzar más. Este proceso requiere compromiso institucional, pero también de las familias y comunidades; es un camino que se construye de a dos”, concluyó.
GEN estrena este sábado la película “El renacer albirrojo”
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Este sábado 6 de junio, a las 22:00, el canal GEN de Nación Media estrena “El renacer albirrojo”, una película documental que no solo trata de fútbol, sino de un pueblo que vuelve a confiar. A través de los relatos de jugadores, hinchas y cuerpo técnico, unidos por la pasión y la garra de la Albirroja, el film dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano revive las emociones y el camino de quienes se atrevieron a creer en el regreso de Paraguay a una Copa Mundial de la FIFA, después de 16 años de ausencia y desencanto social.
La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) presenta esta película, con el sello de la productora de documentales 1922 Historias Vivas, de Maneglia-Schémbori Realizadores (“7 cajas”, “Los buscadores”) y la producción de 23 Sports. Estrenado en cines el pasado 30 de abril, “El renacer albirrojo” recibió la certificación de Marca País por parte del Viceministerio de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) por valorizar la identidad paraguaya.
Póster de “Renacer albirrojo”.FOTO: GENTILEZA
¿De qué se trata? Paraguay, sumido en la desesperanza tras quedar fuera de los últimos tres mundiales, se ilusiona con la llegada de un nuevo técnico y una racha de victorias. El Renacer Albirrojo: una película sobre la pasión de un pueblo sigue el impacto de este despertar deportivo en la sociedad a través de historias reales de los hinchas: Claudio, un repositor que encuentra alegría en los triunfos; Valezka, una madre que equilibra estudio y deporte para su hijo Renato; Pichi, un realizador que documenta las emociones del vestuario; y Claudinha, una joven futbolista que rompe barreras.
Las historias, inmersas dentro de testimonios de futbolistas y equipo técnico, convergen en el crucial partido contra Ecuador, que culmina con la ansiada clasificación al Mundial 2026. La victoria representa para el pueblo paraguayo mucho más que un pase al Mundial: la recuperación de la fe en sí mismo. El canal GEN ofrecerá una repetición este domingo 7 de junio, a las 21:00.