La quinta edición de Aty Guazú, muestra colectiva de arte, sumará a 40 artistas en la propuesta que esta vez toma como eje el tema “Naturaleza en extinción del Paraguay”, y que se desarrollará del 3 al 30 de setiembre en la Galería Municipal de Arte “Pedro Agüero” de la ciudad de Encarnación, en horario de 7:30 a 13:30. La inauguración será este vienes a las 19:00.
Los artistas presentes en esta edición son: Sakura Jinzenji, Dagui Trussi, Olga Peliccetti, Iván Gamarra, Lurdes Altamirano, Nana Shindoi, Alfredo Moraes, Mirta Arapayú, Luz Mabel Britez, Nicol Velozo, Natalia Chamorro, Alejandra Ruiz, Deolinda Bordón, Rosanna Vega de Hrisuk, Diana Acosta, Federico Vera, Rosana Kopanica, Janet Guzmán, Soledad Van Nevel, Mai Mizuguichi, Yasuhiro Mizuguichi, Amelia Servin, Lutgar Van Dyck, Carmen Sommerfeldt, Sofía Stankiewicz, María Teresa Lezcano, Elizabeth Ort-Snep y Maiko Tanikawa. Los interesados podrán comprar algunas de las obras expuestas.
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Aty Guazú nace en Encarnación, en el año 2016, con la participación de personas dedicadas a la creación artística. Así con una docena de artistas sucede la primera muestra colectiva de arte, acompañada de otras grandes muestras en diversos periodos y espacios.
También, desde 2018 proponen intervenciones artísticas grupales en paredes de distintos espacios dentro de la ciudad de Encarnación como el Hospital Pediátrico Municipal, el Instituto de Previsión Social, escuelas públicas, el Hospital Regional, entre otros.
La presente edición apunta al propósito de crear conciencia de la importancia de la conservación de la fauna y flora a través del arte, por ello destaca la denominación “Naturaleza en extinción del Paraguay”.
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UNAE y CCPAE ofrecieron un Concierto de Semana Santa en Encarnación
La Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE), en conjunto con el CCPAE (Centro Cultural Paraguayo Alemán de Encarnación), realizó el Concierto de Semana Santa, el viernes pasado, una propuesta artística abierta a la comunidad que reunió a familias y público en general en el auditorio central, en la ciudad de Encarnación.
El recital contó con la destacada participación de la soprano Alba Álvarez y del violinista Adolfo Arrúa, ambos docentes, quienes brindaron interpretaciones de gran precisión y sensibilidad. El repertorio incluyó piezas emblemáticas como “Aleluya”, “Padre Nuestro”, “Ave María” y “Tú me levantas”, generando una profunda conexión con los asistentes.
El concierto, de acceso libre y gratuito, reafirma la articulación entre ambas instituciones para acercar propuestas culturales de calidad, consolidando a la UNAE como un referente en la promoción cultural en la región. La velada estuvo marcada por la calidad interpretativa y una atmósfera de recogimiento acorde al tiempo litúrgico, ofreciendo un espacio de encuentro y reflexión a través de la música.
La actividad se inscribe en el trabajo sostenido que la UNAE impulsa a lo largo de todo el año a través de su Agenda Cultural, una propuesta que integra espacios interdisciplinarios de arte, donde convergen la música, la literatura, las artes visuales y las expresiones escénicas, promoviendo el acceso abierto a bienes culturales y fortaleciendo el vínculo con la comunidad.
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Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio
“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Axander “Suricoma” Babich, mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.
En sus redes sociales posteó su ranking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.
Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque este se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca.
“HUYAMOS DE LA GUERRA”
Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas, uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.
“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica.
“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, ‘señales de alerta’ y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.
Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.
También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.
Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.
TEMAS FAVORITOS
Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.
“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: ‘Vedutas del Paraguay’, ‘Rohayhu Paraguay’ y ‘Paraguay Futurista’. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.
“De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.
En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del Settecento (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.
Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.
En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico (0987) 202-065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.
En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.
LA ANARKIOGRAFÍA
Suricoma desarrolló un concepto particular: la Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.
Explica entonces que “la idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).
Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.
Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.
MIRAR Y SER MIRADO
Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.
Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.
“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye.
Un “marcante” casual
Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.
“¿Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.
Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí Suricoma ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.
Un llamado a la paz
“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Járkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander Suricoma Babich con nostalgia y algún dolor.
Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.
A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime ‘Un viento llamado amnesia’ (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”. Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.
“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudointereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.
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“Todo lo que aprenda puede incorporarse a mi lenguaje artístico”
Paz Moreno Re obtuvo el primer puesto con su obra “Trescientas”, que incorpora al ñandutí y la realidad aumentada para hablar de la historia de las mujeres paraguayas.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos Gentileza
“La obra reflexiona sobre un hecho que no se conoce: 300 mujeres que fueron trofeo de guerra durante la toma de Asunción al término de la guerra contra la Triple Alianza. Ellas fueron llevadas a la plaza de los héroes (detrás del Panteón) y ahí vivieron los peores crímenes de guerra”, comenta la artista visual Paz Moreno Re, ganadora del Premio Henri Matisse 2026, con su obra “Trescientas”, que fue el punto de inspiración de su creación ganadora.
“Mi escultura está inspirada en el grabado del cabichuí de dos mujeres luchando con el jaguareté, yo instalo esta obra en la plaza y con la realidad aumentada (mediante una app) cuando posiciono el celular ellas están presentes en la plaza. Y se las recuerda”, agrega.
El pasado miércoles tuvo lugar el acto de premiación y apertura de exposición de las obras distinguidas, en el marco de la edición 28 de este concurso organizado por la Embajada de Francia en Paraguay, la Alianza Francesa en Asunción y Gente de Arte.
“Desde 2017 vengo investigando y aprendiendo herramientas para poder crear, en 2024 fui becada en el programa Expylab laboratorio de experiencias inmersivas y ahí me enseñaron cómo la tecnología puede aplicarse a procesos de creación. Entonces para mí todo lo que aprenda puede incorporarse a mi lenguaje artístico”, explicó la artista.
LO TEXTIL
El jurado, compuesto por Laura Gérard, Lucie Brechette, Fredi Casco y Arnaldo Cristado, destacó la potencia con la que la artista articula la memoria histórica, desarrollando un lenguaje escultórico y recursos tecnológicos para visibilizar un episodio silenciado de la historia paraguaya.
Paz se formó en el Instituto Superior de Arte, donde comenta que aprendió a amar la curiosidad y la experimentación.
“Lo textil es mi manera de expresarme, es donde encuentro hoy por hoy caminos para explorar y muchos desafíos que me hacen feliz transitar. En el caso del ñandutí, es una técnica que tiene mucho por mostrar poética y materialmente. Me emociona llevarlo al otro continente y ponerlo a dialogar con otras técnicas”, comentó.
El primer lugar en el Matisse otorga una residencia artística de 10 a 12 semanas en la Cité Internationale des Arts en París, incluyendo pasaje, alojamiento y viáticos.
Según explica la artista, su investigación tiene la base de la experimentación del ñandutí, lo que se observa en “Trescientas”, y en ello aborda “otros lenguajes atravesada por mi ser mujer y las historias de otras mujeres”, en sus palabras.
“ESTABLEZCO UN DIÁLOGO CON MI EXPERIENCIA CON LA ANSIEDAD”
Camila Ocampos se quedó con el segundo puesto en el Matisse 2026, con sus obras “Umbrales I y II”. “Ambas obras parten de la instalación, la primera (‘Pieles de carnaval’) es una pieza textil con silicona dispuesta en un soporte de madera; mientras que la segunda (‘Sudor y baterías’) es un video en animación 2D con una narrativa más experimental, que se aleja de la estructura convencional lineal, insertada en una gran caja”, explica Camila Ocampos la naturaleza de su propuesta artística que la llevaron a obtener el segundo puesto en el Premio Matisse 2026, con sus creaciones “Umbrales I - La primera, pieles de carnaval”, y “Umbrales II - Sudor y baterías”.
El reconocimiento fue otorgado por creaciones que abordan las tensiones entre la intimidad, el cuerpo y la exposición. Su trabajo logra construir una poética material que vuelve visible lo oculto. Camila es licenciada en Diseño de Indumentaria por el Instituto Superior de Arte Dra. Olga Blinder y en Cinematografía por la Universidad Columbia del Paraguay, instituciones en las que también ejerce la docencia.
“Con estas obras establezco un diálogo con mi experiencia con la ansiedad, sobre el miedo a la exposición, a esa otra mirada que siempre está, incluso de una para consigo misma. Las consecuencias, y en momentos, causas de esas inseguridades y, sobre todo, cómo eso se plasma en el cuerpo y cómo el cuerpo lo atraviesa”, explica la artista. Las obras premiadas incorporan a la tecnología y se desarrollan en una segunda plataforma, ampliando la narrativa y el ámbito de sensibilidad a otro territorio.
“Son temáticas que parten de lo personal, pero al exponer o expresar lo particular espero –y creo– se puede empezar a conversar y trasladarlo a un tema compartido, se vuelve colectivo. Al final, muchas personas experimentan miedos, inseguridades, y atraviesan problemas de salud mental, y aunque mi experiencia no representa un colectivo ni pretende hacerlo, sí espero provoque una apertura a esos temas, donde lo particular pueda ser compartido”, concluyó.
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Realizan allanamientos simultáneos en busca de autores del asalto a banco de Naranjal
Agentes del Departamento de Investigaciones de Alto Paraná realizaron un allanamiento en la ciudad de Encarnación, en el marco de la investigación del asalto perpetrado contra una sucursal bancaria en el distrito de Naranjal. Incautaron vehículos y fue detenida una persona.
El procedimiento se llevó a cabo este viernes, alrededor de las 04:30, en una vivienda ubicada en el barrio Curupayty y derivó en la detención de un sospechoso y la incautación de varios elementos.
El operativo forma parte de 11 allanamientos simultáneos desplegados esta madrugada por la Policía Nacional en los departamentos de Alto Paraná, Caazapá e Itapúa en busca de los integrantes del grupo comando que hizo estallar un banco en Naranjal.
Durante el operativo fue detenido César Antonio Ramírez Roa, alias Largo, quien contaba con orden de captura en la causa abierta por supuesto hurto agravado en banda.
En el lugar, los intervinientes incautaron una camioneta Toyota Fortuner de color blanco, que presenta indicios de posible adulteración en el número de chasis, además de un automóvil Chevrolet Onix de dudosa procedencia.
También fueron hallados 27 cartuchos sin percutir de calibres 40 y 9 mm, tres teléfonos celulares y una caja con documentos. El allanamiento estuvo a cargo de agentes del Departamento de Investigaciones Regional Alto Paraná en conjunto con la fiscal María del Carmen Meza, de la Unidad Penal de Naranjal.
El procedimiento, llevado a cabo por personal de Hechos Punibles de la Policía Nacional continúa en curso. El asalto al banco Sudameris en Naranjal ocurrió el 26 de febrero pasado, ocasión en la que 15 a 20 desconocidos llegaron con explosivos, detonaron la sede y se llevaron el dinero de la bóveda