El actor y director estadounidense Sean Penn fue aplaudido el sábado pasado durante varios minutos al final de la proyección de “Flag day”, película en la que actúa junto a sus hijos, cinco años después de los sonados abucheos que recibió. La estrella de Hollywood asistió al estreno oficial del filme, en liza por la Palma de Oro, con su hija Dylan, protagonista de la historia, y su hijo Hopper Jack, que tiene un papel más secundario.
“Confiamos en el guión, con una historia que podía sorprendernos y que esperemos sorprenda al público”, había declarado el cineasta, de 60 años, a su llegada a la alfombra roja. Basada en una historia real, “Flag day” cuenta la vida de un padre, John Vogel (Sean Penn), que vive de pequeños robos y que no consigue ocuparse de sus hijos.
En 2016, la película de Penn “The last face”, con Javier Bardem y Charlize Theron, fue tan criticada que ni siquiera se estrenó en los cines en Estados Unidos. Penn, ganador de dos Óscar como actor, estuvo presente por primera vez en la competición de Cannes hace un cuarto de siglo con “She’s so lovely”, de Nick Cassavetes, con la que ganó el premio a la interpretación. Con “Flag day” compite por tercera vez como director por la Palma de Oro (“The last face” y “El juramento” en 2001).
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Los “chalecos amarillos” y la fractura social en Francia
“Flag Day” compite junto a otras 23 películas por el máximo galardón, que otorgará el 17 de julio el jurado presidido por el cineasta estadounidense Spike Lee. Hasta ahora, se estrenaron ocho y la crítica ya empezó a posicionarse. “Annette”, el musical con Adam Driver y Marion Cotillard que abrió el martes el certamen, es por el momento la favorita.
Pero “The worst person in the world”, el sutil retrato de una treintañera acechada por las dudas --¿qué estudiar? ¿a quién amar? ¿qué hacer con tanta libertad?--, se plantó como un fiel espejo de los milenials, ganándose la aprobación general. Se trata de la última cinta de una trilogía del noruego Joachim Trier, interpretada por una actriz hasta ahora poco conocida, Renate Reisnve.
El viernes se proyectaron además dos películas basadas en hechos reales y protagonizadas por lesbianas. Aunque aquí acaban las similitudes. La primera, “Benedetta”, el esperado filme del holandés Paul Verhoeven, es un retrato de una monja lesbiana en la Italia del siglo XVII.
Como las protagonistas femeninas de sus películas anteriores “Instinto básico” (Sharon Stone) y “Elle” (Isabelle Huppert), Benedetta, interpretada por la francesa Virginie Efira, desarrolla una capacidad manipuladora que pone patas arriba la congregación en la que habita desde niña.
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“La fractura”, por su parte, rescata el fenómeno de los “chalecos amarillos” en Francia, un movimiento de protesta social que en 2018 puso entre las cuerdas al gobierno. La cinta, dirigida por la francesa Catherine Corsini, recrea un país al rojo vivo: la ira de las clases populares, su divorcio con las autoridades, y rinde a la vez homenaje a las enfermeras, que se dejan la piel en los servicios de urgencias a cambio de mucha precariedad. Todo ello con una buena dosis de humor para hacerlo más digerible.
Por otro lado, la actriz francesa Léa Seydoux, que protagonizó “La vida de Adèle” y aparecerá en el próximo James Bond, podría perderse el festival, donde actúa en cuatro películas, puesto que dio positivo al COVID-19, indicó el sábado un responsable de prensa.
El certamen, anulado en 2020 por la pandemia, se lleva a cabo bajo estrictas medidas sanitarias y todos los asistentes --excepto los europeos vacunados-- deben realizarse un test PCR cada 48 horas. Los organizadores informaron que apenas se han detectado casos positivos. “No hay un foco en Cannes”, aseguró el delegado general, Thierry Frémaux.
Fuente: AFP.
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La otra cara del glamour: Cannes de bajo presupuesto
En Cannes, un look no nace en la alfombra roja. Se prepara meses antes, entre bocetos, pruebas y negociaciones con casas de moda. Lo que el público ve en unos segundos es el resultado de un engranaje preciso donde cada detalle importa. Vestidos, accesorios, peinados y maquillaje: nada queda al azar. Cada elemento se escoge con precisión milimétrica. Y al frente de este proceso están los estilistas, auténticos arquitectos de la imagen, responsables de dar coherencia y carácter a cada conjunto.
“A veces reflexionamos durante dos o tres meses y todo se juega en diez segundos en la alfombra roja”, cuenta a la AFP el francés Ilya Vanzato, artífice de algunos de los looks más comentados del mítico certamen cinematográfico, cuya 79 edición cerró el sábado. El proceso creativo arranca con una reflexión entre el estilista y su cliente. “Ahí nos preguntamos: para este Cannes, ¿qué buscamos? ¿Algo sobrio y elegante? ¿O más bien un look ‘wow’, que genere ‘buzz’?”, añade.
Vanzato, formado en los talleres de alta costura de Dior y luego junto a Zac Posen en Nueva York, y detrás de los looks de supermodelos como Coco Rocha y Natasha Poly, insiste en que un atuendo memorable no es solo estética, es narrativa. La alfombra roja de Cannes siempre ha sido un escenario para mensajes calculados, desde Madonna revelando el célebre corsé cónico de Jean Paul Gaultier a Cate Blanchett dejando asomar los colores de la bandera palestina con el forro de su vestido de Heider Ackermann.
“Hay muchas piezas muy bonitas, pero hay que encontrar uno que cuente una historia y que encaje con la imagen del famoso”, abunda Alexandra Pavlova. La estilista rusa, presente en Cannes desde hace seis años, resume el verdadero desafío: dar con una pieza que trascienda la belleza.
Moda y estrategia
Pero en Cannes, la moda también se negocia. Detrás de cada conjunto hay estrategias y alianzas que se tejen mucho antes de que una celebridad pise la alfombra roja. “Un estilista no solo propone looks, construye puentes entre una artista y las casas de diseño, y poco a poco eleva su estatus dentro del mundo de la moda”, explica la francesa Coline Bach, que ha vestido a nombres como Christina Aguilera, Angèle y DJ Snake.
Una aparición acertada puede abrir la puerta a campañas publicitarias y colaboraciones con grandes marcas. “Hay una verdadera estrategia detrás de qué marca llevar y qué relación se quiere construir para el futuro”, añade Ilya Vanzato. Durante el festival, las firmas instalan showrooms privados en los grandes hoteles de lujo. Allí, entre joyas, percheros y equipos de relaciones públicas, se prueban piezas exclusivas que rara vez vuelven a verse fuera de esos salones.
La presión se ha intensificado con las redes sociales, que multiplican la visibilidad de cada aparición. Un look puede generar millones de visualizaciones y convertirse en tendencia global en cuestión de minutos. “Cada pieza que se lleva en Cannes se vuelve hipermediatizada”, asegura Pavlova.
El día D: glamour y caos
El día de la alfombra roja empieza horas antes, en una habitación de hotel convertida en centro de operaciones. “Tres horas antes ya estamos con el glam: peinado y maquillaje”, explica Bach. Pero incluso después de meses de preparación, todo puede cambiar en un instante. En Cannes abundan las historias de vestidos retenidos en aduanas, zapatos imposibles o telas que reaccionan mal bajo la luz mediterránea.
Pavlova recuerda una ocasión en la que tuvo que intervenir a toda velocidad. Minutos antes de salir hacia la alfombra roja, en el hall del famoso hotel Martinez, el traje de uno de sus clientes sufrió un accidente: alguien pisó la tela y la rasgó. “Hay que ser muy reactiva, por eso nunca voy sin mi kit de costura”, cuenta la estilista.
Allí mismo, entre turistas, cámaras y el murmullo del vestíbulo, Pavlova cosió la pieza a mano mientras su cliente, ya peinado y maquillado, esperaba listo para las cámaras. Cuando cruzó la Croisette, nadie imaginó que su look había sido salvado en el último minuto. “La gente cree que venir a Cannes es disfrutar de la buena vida, tomar cócteles, pero en realidad nos pasamos el día apagando incendios”, resume Bach.
En modo de supervivencia
Habitación compartida, comida de supermercado y ropa de segunda mano: Marta Bozetka, cinéfila polaca, se las ha arreglado para pisar, sin arruinarse, la alfombra roja del festival de Cannes. “Con habitaciones a 300 euros la noche, pensé: ‘Dios mío, ¿cómo voy a sobrevivir en Cannes?’”, cuenta la guionista de 27 años. En foros especializados encontró rápidamente una habitación compartida con dos chicas lituanas, una china y una filipina, por 250 euros las cuatro noches.
“Es increíble compartir con todas estas chicas tan diversas la pasión por el cine”, confiesa. Durante el festival en la Costa Azul (sur de Francia) cocinan juntas con un presupuesto fijado en 15 euros para las tres comidas del día. “La tienda de congelados Picard es una muy buena opción”, bromea Marta. “Encontré mi cartera y mi vestido de segunda mano por 2 euros en Polonia. Lo único caro fueron los zapatos”, continúa, vestida con un traje negro de satén forrado con tul y zapatos tipo derby con tacón.
Con un cartel en la mano, hace guardia frente al Palacio de Festivales esperando conseguir una invitación para la proyección de “Autofiction”, la última película del director español Pedro Almodóvar. Como ella, numerosos apasionados del séptimo arte rivalizan en ingenio para intentar conseguir esas preciadas entradas gratis. Canciones improvisadas, disfraces de Charlie Chaplin o sonrisas insistentes: cada uno tiene su propia estrategia.
Alice Adonis, que viene de Niza (sur de Francia), tiene una técnica bien ensayada para colarse en una proyección o en una fiesta exclusiva. “Identifico a los periodistas o a quienes trabajan para el ayuntamiento, como los policías municipales, que suelen tener invitaciones de sobra”, relata.
Camping completo
El alojamiento sigue siendo el gasto más importante para los cinéfilos con poco dinero. A cinco kilómetros del Palacio de Festivales se encuentra el único camping de Cannes que ofrece bungalós y espacios para tiendas de campaña y caravanas. El lugar está completo durante toda la quincena del festival, indica su gerente.
Entre sus clientes hay agentes de seguridad, técnicos o estudiantes que vinieron especialmente para el festival. Es el caso de Mélisse Laouiti, de 21 años, llegada desde Rennes (oeste de Francia) con un grupo de amigos. Juntos consiguieron una acreditación mediante un programa del Centro Nacional de Cine y de la Imagen Animada (CNC).
“Terminamos en el camping porque es más barato”, explica la estudiante, que gastó solo 150 euros por dos semanas. La parada de autobús que le permite llegar al centro de la ciudad en unos veinte minutos está justo al pie del camping y, gracias a su acreditación, no tiene que pagar billete. Calcula su presupuesto de alimentación en “menos de 100 euros” para toda la quincena. “Vemos muchísimas películas, así que casi no tenemos tiempo de cocinar”, detalla.
Reutilizar el esmoquin
Su vestido, comprado por 40 euros en una página de ropa, completa un presupuesto que estima “entre 500 y 600 euros”, incluyendo el billete de tren. Sin gastos superfluos, su único “pequeño lujo” es el café, cuando la sucesión de proyecciones empieza a agotarla. “Ir a Cannes gastando poco es posible cuando uno es realmente apasionado”, aunque “desembolsar 500 euros duele”, considera.
Como auténtica amante del cine, no le atraen ni el glamour ni las lentejuelas. De hecho, lamenta ver a ‘influencers’ desfilar por la alfombra roja y “marcharse sin haber visto la película”. Entre dos tostadas matinales en la terraza de su casa móvil, Denis Lutz, montador de cine berlinés de 42 años, cuenta que reservó su plaza seis meses antes. Pagó 800 euros por una semana, a dividir entre dos con un amigo. Es su séptimo festival de Cannes, pero la primera vez que opta por el camping, decisión motivada tanto por el presupuesto como por las ganas de “reencontrarse con la calma y la naturaleza”.
El recinto, de cinco hectáreas y rodeado de pinos, ofrece un contraste sorprendente con el bullicio del palacio. “En Cannes hay que establecer prioridades. Si vienes por las películas, sin buscar el glamour, entonces sobrevivir aquí es totalmente posible”, afirma. Desde su primer Cannes, Denis reutiliza el mismo esmoquin, aunque admite que ahora le queda un poco ajustado.
Fuente: AFP.
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Javier Bardem deslumbra en el estreno de “El ser querido” en Cannes
El Festival de Cannes vivió este sábado una de sus jornadas más estelares, con un Javier Bardem radiante en el estreno de “El ser querido”, y otras estrellas como Kristen Stewart o Julianne Moore.
Bardem protagoniza la película del español Rodrigo Sorogoyen en la que da vida a un cineasta famoso que busca reencontrarse con su hija actriz, a la que le propone un papel en su nuevo filme.
Con un elegante esmoquin y pajarita negra, el oscarizado intérprete saludó al público antes posar en la alfombra roja, con el resto del equipo.
“El ser querido” arranca con una secuencia de una veintena de minutos en la que padre e hija (Victoria Luengo) se reencuentran por primera vez en más de una década.
“Fue una escena rodada en tiempo real, basada en la improvisación, pero con una estructura muy clara de qué se tenía que hablar y a dónde teníamos que dirigir la escena”, explicó Bardem en una entrevista a AFP antes de la proyección.
El actor de 57 años suele aprovechar grandes momentos mediáticos para alzar la voz contra temas que le indignan, como la guerra en Gaza o el conflicto saharaui.
“Considero importante poder expresar tu punto de vista, sabiendo que habrá gente que estará de acuerdo y gente que no”, dijo.
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El filme de Sorogoyen es uno de los tres largometrajes españoles que compiten por la Palma de Oro, junto a “Amarga Navidad” de Pedro Almodóvar, y “La bola negra” de Javier Calvo y Javier Ambrossi, en una edición histórica para el cine ibérico.
Tras la segunda Palma de Oro
Este sábado también fue el turno de otra cinta muy esperada: “Sheep in the box”, del japonés Hirokazu Kore-eda, quien ya tiene una Palma de Oro por “Un asunto de familia” (2018). Con esta historia sobre una pareja que adopta a un robot humanoide que es exactamente como su hijo fallecido podría llevarse un segundo galardón.
El cineasta japonés es un asiduo de la muestra y ha estado en competición en casi una decena de ocasiones. Múltiples veces ha sido recompensado, como el premio del jurado que obtuvo por “De tal padre, tal hijo” (2013).
Otro habitual de la Croisette es el estadounidense James Gray, que esta vez aspira por sexta vez a coronarse.
Su “Paper tiger”, uno de los últimos títulos anunciados por los organizadores, es un thriller en la tónica de sus primeros filmes, “Little Odessa” o “The Yards”, obras que fueron aplaudidas por la crítica.
El filme, protagonizado por Scarlett Johansson, Adam Driver y Miles Teller, cuenta cómo dos hermanos que persiguen el sueño americano acaban atrapados en una peligrosa red vinculada a la mafia rusa.
Otra estrella hollywoodiana que acaparó todos los focos fue la actriz Kristen Stewart que, junto a Woody Harrelson, protagoniza la película francesa “Full Phil”, del a menudo extravagante Quentin Dupieux.
En ella dan vida a un padre y una hija en plena crisis en una ciudad tomada por los “chalecos amarillos” en una especie de anti-“Emily in Paris”.
Usando privilegios
Y en una charla al margen del festival, la actriz estadounidense Julianne Moore instó a las mujeres a unirse para intentar estar más presentes en la gran pantalla, puesto que el número de mujeres y niñas protagonistas en las películas más taquilleras bajó al 37 %, un 10 % menos en un año.
“No es algo endémico sólo de la industria cinematográfica, es global”, dijo Moore, tras recibir el premio Women In Motion del grupo de lujo Kering.
“No hay representación en los medios, no hay representación en la educación superior. Hay muchos ámbitos en los que no tenemos la representación que merecemos”, añadió la actriz, ganadora de un Óscar por “Siempre Alice” (2014).
“¿Cómo puedes cambiar esto? Lentamente, de forma constante, alzando la voz, usando tus privilegios, contratando a más gente, hablando de alianzas”, dijo Moore. “Siento que las mujeres somos las mejores aliadas unas de otras, y esa es la fórmula secreta”.
Fuente: AFP
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La edición 79.ª del Festival de Cannes llega cargada de estrellas
Javier Bardem, Cate Blanchett, Adam Driver, Scarlett Johansson... El Festival de Cannes prepara una edición cargada de estrellas y con una fuerte presencia del cine español en competición por la Palma de Oro. La muestra de cine más importante del mundo, que empieza el martes 12 de mayo, traerá una buena dosis de glamur en su famosa alfombra roja. Y eso pese a la ausencia notable de filmes de los grandes estudios de Hollywood, a diferencia del año pasado con “Misión imposible” y un Tom Cruise que enloqueció al público.
En esta edición, 22 películas aspiran al máximo galardón, entre cineastas habituales de la Croisette, como el español Pedro Almodóvar, el rumano Cristian Mungiu o el japonés Hirokazu Kore-eda --estos dos últimos ya con sendas Palmas de Oro--, y una decena de directores que debutan en la selecta lista de candidatos. “El cine se encuentra en un estado de productividad creativa absolutamente formidable”, dijo Thierry Frémaux, delegado general del certamen, al anunciar los filmes seleccionados entre los más de 2.500 largometrajes de 141 países que recibieron los organizadores.
A nivel de directoras, sólo cinco figuran en la competición, menos que en la edición precedente donde hubo siete, la cifra máxima en la historia de la muestra. Destaca la austriaca Marie Kreutzer (“La emperatriz rebelde”), que presentará “Gentle monster”, con Léa Seydoux y Catherine Deneuve.
Séptima vez para Almodóvar
El cine español está especialmente presente con tres títulos, una cifra histórica para la cinematografía de ese país. Además de Almodóvar, que con “Amarga Navidad” aspira por séptima vez a coronarse en Cannes, Rodrigo Sorogoyen presenta “El ser querido”, con Javier Bardem dando vida a un padre director de cine que le ofrece un papel a su hija actriz.
Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos como los Javis, se estrenan a lo grande en el certamen con “La bola negra”, inspirada en una obra inacabada de Federico García Lorca, con Penélope Cruz y Glenn Close en el reparto. Esto demuestra que existe “un cierto movimiento en el cine español”, recordó Frémaux. “Este país sigue produciendo artistas formidables”.
Otras cintas en liza destacadas son “Paper tiger”, del estadounidense James Gray, con Scarlett Johansson y Adam Driver, y “Minitaur”, del cineasta ruso en exilio Andrey Zvyagintsev, sobre la burguesía rusa que se enfrenta al reclutamiento para la guerra. El jurado, presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wook, anunciará el 23 de mayo su palmarés y a la sucesora de “Un simple accidente”, del iraní Jafar Panahi.
Entre los grandes nombres que también pasarán por la Croisette este año están el neozelandés Peter Jackson, autor de la trilogía de “El señor de los anillos”, y la legendaria artista estadounidense Barbra Streisand, de 84 años. Ambos recibirán una Palma de Oro honorífica.
“La mano de Dios”
El cine latinoamericano, pese a estar ausente en la competición --algo que no sucedía desde 2022--, sí que está bien presente en otros apartados. En Una Cierta Mirada, la segunda sección en importancia, Valentina Maurel, de Costa Rica, muestra “Siempre soy tu animal materno”, en la primera representación de este país en la selección oficial. Y la chilena Manuela Martelli, que ya estuvo hace unos años en una sección paralela con “1976”, presenta “El deshielo”.
Fuera de competición, se verá el nuevo largometraje del actor mexicano Diego Luna detrás de la cámara: “Ceniza en la boca”, una adaptación de la novela de Brenda Navarro sobre dos hermanos que viajan a España para reunirse con su madre. Y un documental argentino sobre “El partido”, que reconstruye el histórico encuentro entre Argentina e Inglaterra en el Mundial de México de 1986, donde Diego Maradona protagonizó el “gol del siglo” y el de “la mano de Dios”.
En la Quincena de Cineastas, dedicada a los nuevos talentos, sobresalen “La muerte no tiene dueño”, del venezolano Jorge Thielen Armand, con Asia Argento en el papel de una heredera de una plantación que quiere vender, y “La perra”, de la chilena Dominga Sotomayor, cuyo reparto incluye al conocido actor brasileño Selton Mello (“Aún estoy aquí”).
Lo más destacado este año
Nuevos rostros en competición, una Palma de Oro honorífica para el director de “El señor de los anillos” y la presencia de grandes estrellas estadounidenses, pero sin los grandes estudios de Hollywood: esto es lo más destacado del 79º Festival de Cannes, que arranca el próximo martes.
El director y productor neozelandés Peter Jackson recibirá a sus 64 años un reconocimiento tardío pero prestigioso que celebra el conjunto de su carrera. Esta Palma de Oro honorífica recompensará a uno de los cineastas más populares de la historia, cuyos éxitos de taquilla lo sitúan junto a gigantes como James Cameron o Steven Spielberg.
Jackson presentó en 2001 en Cannes las primeras imágenes de “El señor de los anillos: La Comunidad del anillo”, inicio de la saga cinematográfica basada en las novelas de J. R. R. Tolkien, que terminó amasando 17 premios Óscar. “Recibir la Palma de Oro honorífica en Cannes será uno de los momentos más grandes de mi carrera”, reaccionó el director en un comunicado. También recibirá esta recompensa la oscarizada Barbra Streisand, de 84 años, conocida por sus papeles en “Funny Girl” y “Yentl”.
Nuevos rostros
A veces criticado por un supuesto favoritismo, el Festival de Cannes seleccionó este año a 11 cineastas que nunca habían competido antes en el certamen, de un total de 22 películas en liza. Los españoles Javier Calvo y Javier Ambrossi, seleccionados con “La bola negra”, sobre tres hombres gays en España en tres épocas distintas, nunca habían aparecido en Cannes, ni siquiera en una sección paralela, algo muy poco común.
Países que nunca habían tenido películas elegidas en la selección oficial también estarán presentes, como Costa Rica con “Siempre soy tu animal materno” de Valentina Maurel, en Una Cierta Mirada, una de las principales secciones del certamen francés.
Pasión por el fútbol
El fútbol será uno de los principales temas, fuera de competición, de esta edición. En la sección Cannes Première se presentará “El partido”, de los argentinos Juan Cabral y Santiago Franco, del histórico encuentro de cuartos de final del Mundial de 1986 entre Argentina e Inglaterra (2‑1), con dos goles míticos de Diego Maradona.
El legendario delantero francés Eric Cantona tendrá también una doble presencia en el certamen. Será el protagonista del documental británico “Cantona”, dirigido por David Tryhorn y Ben Nicholas, y también integra el elenco de “Les matins merveilleux”, ópera prima de la francesa Avril Besson, donde muestra sus dotes de actor.
Estudios ausentes
A diferencia de ediciones anteriores, que contaron con producciones de Tom Cruise como “Misión imposible” o “Top Gun”, ningún gran estudio estadounidense eligió Cannes para lanzar un blockbuster este año. Hollywood aporta el brillo, el espectáculo y cine de gran formato que sirve de contrapunto a las obras más autorales e independientes que suelen dominar en Cannes.
Las razones de su ausencia incluyen los recortes presupuestarios, pero también el temor de que una mala acogida por parte de la crítica de Cannes pueda sentenciar una película, como sucedió con “Joker”, destrozada por la crítica en la Mostra de Venecia en 2024.
Entre las estrellas que brillarán en la alfombra roja destacan John Travolta, que presentará su primera película como director, Adam Driver y Scarlett Johansson, protagonistas de “Paper tiger”, la sexta película en competición del director James Gray, o las actrices Cate Blanchett y Tilda Swinton, que darán una masterclass.
Las películas en liza
Un total de 22 películas competirán por la Palma de Oro en la 79ª edición del Festival de Cannes, el mayor certamen cinematográfico del mundo, que arranca el próximo martes.
“Amarga Navidad”, del español Pedro Almodóvar
Almodóvar aspira por séptima vez al máximo galardón del festival de la Costa Azul con esta cinta sobre un célebre cineasta en plena crisis creativa, que recurre a la vida de quienes le rodean para alimentar sus historias.
“La vie d’une femme”, de la francesa Charline Bourgeois-Tacquet
Una cinta en torno a Gabrielle, una cirujana parisina de unos cincuenta años totalmente volcada en su vida profesional, hasta que la llegada de una mujer en el hospital en el que trabaja sacude su equilibrio personal.
“La bola negra”, de los españoles Javier Calvo y Javier Ambrossi
Uno de los proyectos más esperados de este dúo de cineastas conocido como los Javis, en el que exploran el significado de ser gay en diferentes épocas a través de tres vidas enlazadas. La película se inspira en una obra inacabada de Federico García Lorca y reúne a un elenco muy potente, que incluye a Penélope Cruz y Glenn Close.
“Coward”, del belga Lukas Dhont
Un drama sobre un joven soldado que quiere demostrar su valía en el campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial. Dhont regresa a Cannes por tercera vez, tras “Girl” (2018), presentada en Una Cierta Mirada, y “Close” (2022), en competición.
“Histoires parallèles”, del iraní Asghar Farhadi
Impedido de rodar en Irán, Farhadi --dos veces ganador del Óscar-- reúne a varias de las grandes figuras del cine francés, como Isabelle Huppert, Vincent Cassel y Catherine Deneuve, para contar varias historias que se entrecruzan.
“Paper tiger”, del estadounidense James Gray
Un thriller protagonizado por Scarlett Johansson, Adam Driver y Miles Teller sobre dos hermanos que persiguen el sueño americano y acaban atrapados en una peligrosa red vinculada a la mafia rusa.
“The dreamed adventure”, de la alemana Valeska Grisebach
Tras haber presentado su tercer filme “Western” en una sección paralela en 2017, Grisebach opta este año por la Palma de Oro con la historia de una mujer que acepta un trato para ayudar a un viejo conocido.
“Soudain”, del japonés Ryusuke Hamaguchi
Tras el éxito mundial de “Drive my car”, el cineasta regresa con una película rodada en Francia sobre una directora de una residencia de ancianos que entabla amistad con una artista teatral japonesa.
“L’inconnue”, del francés Arthur Harari
El guionista de “Anatomía de una caída”, Palma de Oro en 2023, adapta aquí una novela gráfica que escribió junto a su hermano, sobre un hombre que despierta en el cuerpo de una misteriosa desconocida.
“Garance”, de la francesa Jeanne Herry
Con Adèle Exarchopoulos en el papel de una joven actriz que encuentra combustible y consuelo en el alcohol, hasta que la muerte comienza a rondar.
“Sheep in the box”, del japonés Hirokazu Kore-eda
Este habitual del certamen, que ya ganó la Palma de Oro en 2018 con “Un asunto de familia”, presenta un largometraje sobre una pareja que adopta a un humanoide.
“Hope”, del surcoreano Hong-Jin Na
Un thriller de género ambientado en una ciudad portuaria que empieza a registrar una serie de sucesos inexplicables. El reparto incluye a Michael Fassbender y Alicia Vikander.
“Nagi Notes”, del japonés Koji Fukada
Un largometraje situado en el Japón rural que gira en torno al encuentro entre dos almas solitarias. Fukada ganó en 2016 con “Harmonium” el premio del jurado en Una Cierta Mirada, la segunda sección en importancia del certamen.
“Gentle monster”, de la austríaca Marie Kreutzer
Kreutzer es considerada como una de las voces más sólidas del cine europeo actual. El filme, protagonizado por Léa Seydoux y Catherine Deneuve, se adentra en la historia de una pareja en la que uno de sus miembros revela, de repente, un lado monstruoso.
“Notre salut”, del francés Emmanuel Marre
Un largometraje sobre la Segunda Guerra Mundial que esboza la vida cotidiana en la Francia ocupada y bajo el régimen de Vichy.
“Fjord”, del rumano Cristian Mungiu
Una historia protagonizada por Renate Reinsve sobre el estallido de un conflicto entre dos familias en un remoto pueblo de Noruega. Mungiu ganó la Palma de Oro en 2007 por “4 meses, 3 semanas, 2 días”.
“Histoires de la nuit”, de la francesa Léa Mysius
Una adaptación de la novela de Laurent Mauvignier, protagonizado por Benoît Magimel, Monica Bellucci y Hafsia Herzi, que explora los vínculos familiares.
“Moulin”, del húngaro László Nemes
El director de la aclamada cinta “El hijo de Saúl” (Óscar a mejor película internacional en 2016) regresa a Cannes con un biopic sobre la vida de Jean Moulin, legendario miembro de la resistencia francesa.
“Fatherland”, del polaco Pawel Pawlikowski
Pawlikowski (“Ida”) presenta un filme en blanco y negro que narra el regreso del escritor Thomas Mann a Alemania en 1945, cuando recorre con su hija (Sandra Hüller) parte del país en plena Guerra Fría.
“The Man I Love”, del estadounidense Ira Sachs
Una cinta ambientada en el Nueva York de la década de 1980, protagonizada por Rami Malek, ganador de un Óscar por su interpretación de Freddie Mercury en “Bohemian Rhapsody” (2019).
“El ser querido”, del español Rodrigo Sorogoyen
Después de presentar “As bestas” en la sección Cannes Première en 2022, Sorogoyen entra en competición con “El ser querido”, una historia sobre la compleja relación entre un famoso director de cine (Javier Bardem) y su hija actriz (Victoria Luengo), que vuelven a trabajar juntos tras años de distanciamiento.
“Minotaur”, del ruso Andrey Zvyagintsev
Cineasta ruso exiliado y asiduo de Cannes --donde ha sido recompensado en varias ocasiones-- Zvyagintsev presenta ahora una película sobre cómo la guerra irrumpe en el día a día de la burguesía rusa.
Fuente: AFP.
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El actor Sean Penn prefirió ir a Ucrania antes que la gala del Óscar
El actor estadounidense Sean Penn, que el domingo ganó su tercer Óscar en una ceremonia a la que no asistió, se encuentra en Kiev para apoyar a Ucrania. Un reportero de la AFP vio al intérprete de 65 años salir de un coche negro en el centro de Kiev el lunes por la mañana, con gafas de sol y llevando una cajetilla de cigarrillos.
"Podemos decir que está en Ucrania, pero se trata de una visita privada; así es como él lo ve, que necesita estar en Ucrania", declaró un funcionario a la AFP. “Solo busca apoyar a Ucrania”, añadió el funcionario. Según esta fuente, se prevé que este mismo lunes se reúna con el presidente Volodimir Zelenski. Penn codirigió un elogioso documental sobre el mandatario ucraniano, “Superpower”, proyectado en el festival de Berlín en 2023.
Una segunda fuente dijo a AFP que el actor incluso planea ir a visitar el frente en el este del país. El intérprete de “Mystic River”, uno de los principales apoyos de Kiev en Hollywood, ya ha viajado a Ucrania en varias ocasiones desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
Sean Penn se alzó este domingo con su tercer Óscar gracias a “Una batalla tras otra”, en la que interpreta a un militar dispuesto a todo. Es la primera estatuilla como actor de reparto para Penn, quien competía en la categoría con su colega de cinta Benicio Del Toro, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Delroy Lindo (“Pecadores”) y Jacob Elordi (“Frankenstein”).
Fuente: AFP.