Unas 5.000 personas tienen cita este sábado en París para bailar al ritmo de un grupo francés que saltó a la fama en los años 1980 para un estudio científico muy esperado en un sector especialmente castigado por la pandemia.
Sin distancias, pero con mascarilla obligatoria. Esas son las reglas de este concierto del grupo Indochina, que también respetará el toque de queda en vigor en Francia y terminará antes de las 21:00.
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Este experimento, que ya se ha realizado en otros lugares de Europa, ha sido retrasado en varias ocasiones en Francia y se celebra en un momento en que la situación sanitaria mejora y la vacunación está a punto de ser propuesta a todos los adultos.
En este momento en Francia, este tipo de eventos se autorizan, pero siempre que haya una persona cada 4 metros cuadrados, lo cual obliga a que muchos sean anulados porque financieramente es insostenible. El concierto de este sábado quiere demostrar que, si los espectadores se someten a un test de diagnóstico y dan negativo, no tienen riesgo de contaminarse.
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El público tendrá entre 18 y 50 años y no debe tener ninguna patología que les ponga en riesgo de muerte en caso de resultar infectados, como diabetes u obesidad grave. Las experiencias precedentes, en España y en el Reino Unido, no mostraron riesgos elevados de infección.
Pero los resultados alentadores del primer concierto-test europeo, realizado en Barcelona en diciembre, son difícilmente extrapolables debido a las “estrictas” condiciones de prevención que se impusieron, advirtió un estudio publicado el viernes.
Fuente: AFP.
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Bajo las murallas de Carcasona, Ludovico Einaudi convierte el silencio en un acontecimiento
El compositor italiano inaugura el mes de julio en el Festival de Carcassonne con un concierto agotado en el Théâtre Jean-Deschamps, donde el minimalismo encontró un escenario tan monumental como íntimo.
- Por David Sánchez, desde Carcasona (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay conciertos que dependen del espectáculo. Otros, del repertorio. Y unos pocos consiguen algo más difícil: que miles de personas permanezcan en un silencio absoluto. Eso ocurrió este miércoles en el Théâtre Jean-Deschamps, el auditorio al aire libre encajado entre las murallas de la ciudad medieval de Carcasona, donde Ludovico Einaudi ofreció uno de los recitales más esperados del Festival de Carcassonne.
El cartel de “completo” llevaba semanas colgado. A las 21.45 horas, con unos quince minutos de retraso sobre el horario previsto, el pianista italiano apareció sobre un escenario desnudo, acompañado por su conjunto habitual. No necesitó grandes artificios para captar la atención de un público entregado desde la primera nota. Bastó un piano, una iluminación cuidadosamente diseñada y un repertorio construido a partir de esa mezcla tan reconocible de repetición, emoción contenida y melodías que parecen suspendidas en el tiempo.
No es casual que Einaudi sea hoy uno de los compositores vivos más escuchados del planeta. Con más de dos décadas de carrera internacional, miles de millones de reproducciones en plataformas digitales y teatros agotados en Europa, América y Asia, el músico turinés ha conseguido algo excepcional: sacar la música instrumental del circuito estrictamente clásico para convertirla en un fenómeno de masas. Su obra ha llegado a millones de personas gracias al cine y la televisión. Sus composiciones forman parte de bandas sonoras de películas como Intocable (2011), el éxito francés que dio la vuelta al mundo; Nomadland, de Chloé Zhao, ganadora del Óscar a la mejor película; The Father, protagonizada por Anthony Hopkins; This Is England, de Shane Meadows; o Insidious, entre otras producciones. A ello se suman numerosos documentales, anuncios y series que han convertido piezas como Nuvole Bianche, Experience o Una Mattina en auténticos himnos contemporáneos.
El concierto formaba parte de la gira internacional de The Summer Portraits, el álbum publicado en 2025 con el que Einaudi continúa explorando ese territorio donde la música clásica dialoga con el cine, el pop ambiental y la electrónica más sutil. Tras Carcasona, el músico continuará una gira que recorrerá Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Norteamérica, consolidando una presencia internacional que pocos compositores europeos contemporáneos pueden igualar.
La estructura del recital fue sencilla y eficaz. Tras un primer bloque con toda la formación, Einaudi permaneció solo al piano durante varias piezas, en algunos de los momentos más intensos de la noche. Más adelante volvió a reunirse con el resto del conjunto para desarrollar un tramo final de creciente intensidad emocional.
El repertorio alternó composiciones recientes con algunas de las obras que han convertido al italiano en uno de los compositores vivos más populares del mundo. I Giorni, Una Mattina, Nuvole Bianche, Experience o Run aparecieron entre un programa que el público recibió casi como si se tratara de un repertorio de canciones populares, pese a tratarse de música instrumental.
Uno de los aspectos más cuidados de la velada fue la iluminación. Lejos de buscar un despliegue tecnológico, el diseño acompañó el carácter hipnótico de la música mediante cambios muy precisos. En un momento concreto, el escenario se tiñó completamente de rojo, generando una atmósfera envolvente que transformó el espacio. Más adelante, aparecieron sobre el escenario círculos y puntos creados con focos, como pequeñas luces suspendidas en la penumbra, evocando un mar de velas. No se trataba de un único efecto, sino de distintas propuestas visuales que dialogaban con la música sin imponerse a ella. La luz nunca competía con la música; la respiraba.
También destacó la complicidad entre los músicos. Dos de los solistas, especialmente el violinista y el violonchelista, recibieron las mayores ovaciones cuando Einaudi fue presentando uno por uno a los integrantes del grupo. En ese momento, el compositor convirtió al público en parte del espectáculo, invitándolo a marcar distintos ritmos con las palmas mientras cada músico recibía su reconocimiento.
Entre los momentos más emotivos de la noche destacó la participación de un joven guitarrista y teclista del conjunto: Leo Einaudi, el hijo de Ludovico, que lo acompaña en esta gira y que compartió protagonismo con Einaudi en una de las piezas más delicadas del recital, reforzando el carácter íntimo y casi familiar que impregnó buena parte del concierto.
Tras abandonar el escenario, regresó para ofrecer un último bis, recibido con el público ya completamente en pie.
Un festival de referencia bajo una fortaleza única
La elección de Carcasona no es casual. Desde hace más de setenta años, el Festival de Carcassonne, nacido en 1957, se ha consolidado como una de las grandes citas culturales del verano francés. Cada mes de julio, la ciudad recibe a decenas de miles de espectadores con una programación que combina música, teatro, danza, ópera, humor y espectáculos familiares.
Por sus escenarios han pasado algunas de las figuras más importantes de la música internacional: Elton John, Sting, Deep Purple, Santana, Bob Dylan, Leonard Cohen, Joe Cocker, Norah Jones, Lang Lang, Robbie Williams, Texas, Simple Minds o Zaz, además de los principales artistas franceses de las últimas décadas. Esa combinación de grandes nombres internacionales con una programación muy diversa ha convertido el festival en uno de los acontecimientos culturales más prestigiosos del sur de Francia.
Pero el verdadero protagonista sigue siendo el escenario. El Théâtre Jean-Deschamps se encuentra en el interior de la Cité de Carcassonne, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1997. Sus casi tres kilómetros de murallas y sus 52 torres conforman uno de los conjuntos medievales mejor conservados del mundo y uno de los monumentos más visitados de Francia, con más de cuatro millones de visitantes al año.
La ciudad ha servido de inspiración para novelas, videojuegos y producciones audiovisuales gracias a una imagen que parece detenida en el tiempo. Sus murallas han acogido rodajes de películas como Robin Hood: Prince of Thieves y diversas producciones históricas, mientras que su silueta ha inspirado escenarios de ficción medieval y fantástica. Caminar por sus calles empedradas al caer la tarde supone hacerlo por uno de los conjuntos monumentales más espectaculares de Europa.
Quizá por eso la propuesta de Einaudi encontró aquí un marco difícilmente mejorable. Su música siempre ha evitado el exceso. No busca el virtuosismo como exhibición, sino como vehículo para la emoción. En un tiempo en el que muchos conciertos compiten por ofrecer más pantallas, más efectos y más volumen, el compositor italiano continúa defendiendo justamente lo contrario: que unas pocas notas bien colocadas todavía pueden mantener a miles de personas completamente inmóviles.
Y bajo el cielo abierto de Carcasona, entre murallas que llevan más de ocho siglos observando la historia pasar, ese silencio terminó siendo el verdadero protagonista de la noche.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Repunte de decesos por ola de calor desbordó funerarias de París
Las funerarias de París registraron el lunes pasado su capacidad máxima por un repunte de decesos durante una ola de calor récord que dejó al menos 1.000 muertos en Francia a finales de la semana pasada. Francia vivió la semana pasada una ola de calor con temperaturas superiores a 40 ºC durante el día y un récord de noche más calurosa con 22 ºC de media, que alcanzó los 26,4 ºC en París. Las autoridades no descartan un nuevo episodio de calor extremo para mediados de julio.
La agencia nacional de salud pública dijo el domingo que, desde el miércoles, se registraron unas 1.000 muertes adicionales en comparación con los meses anteriores, pero el balance final puede ser mayor. El 85 % de los fallecidos tenía 65 años o más, señalaron las autoridades. Los aumentos más acusados se registraron en las muertes en el domicilio, especialmente en París y su periferia.
La presidenta de la Federación Nacional de Funerarias, Élisabeth Charrier, indicó este lunes que la ocupación de estas empresas, que suele oscilar entre el 30 % y el 45 % durante el verano, superó el 66 % en todo el país. “La principal dificultad está en París, donde las dos únicas funerarias están al máximo de su capacidad desde el viernes pasado”, por lo que muchos deben buscar sitio fuera de la capital, dijo Carrier a AFP.
La oposición criticó a las autoridades por lo que describió como una falta de preparación ante el clima extremo. La líder ecologista Marine Tondelier pidió “responsabilidades políticas” por el “gravísimo balance humano”.
Al inicio de una nueva reunión de crisis, el primer ministro, Sébastien Lecornu, defendió que el plan del gobierno ante la ola de calor “aguantó bien”, y anunció que los primeros aparatos de aire acondicionado, de los 30.000 encargados para hospitales, empezarán a llegar a finales de semana.
Pero advirtió que el número de personas que fallecieron en sus domicilios es “mucho mayor” que en olas de calor anteriores. “Cuando llegan los servicios de emergencia, por desgracia, las personas ya han fallecido”, lamentó.
Una de ellas fue la tía de Thierry Vanwesemael, un técnico de mantenimiento en una residencia de ancianos. La mujer de 80 años vivía en la última planta de un edificio de París, “sin ascensor”, explicó el hombre a AFP.
“Algunas noches, hacía 47 grados en su casa”, relató Vanwesemael. Con solo “dos ventiladores”, ella quería a toda costa seguir viviendo en París.
Al no tener noticias suyas el sábado y alertado por los vecinos, el hombre autorizó a los bomberos a que accedieran a la vivienda, pero la mujer ya había muerto. Mientras esperaban la llegada de los servicios funerarios, durante varias horas, su sobrino y una amiga pusieron hielo en la habitación “para evitar el deterioro del cuerpo”, explicó.
Fuente: AFP.
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Empieza este martes la Semana de la Moda masculina de París
Lo nuevo de Jonathan Anderson para Dior, la primera colección masculina de Sarah Burton para Givenchy o la propuesta de aires chicanos de Willy Chavarria serán algunos de los momentos destacados de esta Semana de la Moda de París, que empieza el martes.
“Masculinidad híbrida”
Durante seis días, unas 70 marcas desvelarán sus nuevas colecciones masculinas para la próxima primavera-verano. Los cambios que sacudieron al sector el año pasado con nuevos creativos al frente de legendarias casas, como Chanel y Dior, empiezan a quedar lejos y las expectativas son más bien cómo se asentará el estilo de estos diseñadores.
La convulsa actualidad geopolítica podrá verse reflejada en las pasarelas. “Cuando las relaciones sociales, culturales, incluso en la política, se vuelven más complejas, siempre se traduce en una respuesta mucho más creativa”, explica para AFP Patrick Clark, editor de moda de la revista GQ France.
En su opinión, “hay una auténtica voluntad en el hombre de cuestionar los códigos y las técnicas que suelen reservarse al ámbito de la moda femenina y que, ahora, se incorporan y se asumen en la moda masculina”.
El resultado será una moda que vaya hacia una “masculinidad emergente, más híbrida”, como ya empezó a verse en ediciones pasadas, con siluetas masculinas más románticas, al estilo dandi.
Anderson en el foco
Jonathan Anderson volverá a estar en el centro de atención con su tercera colección masculina en Dior, tras haber mostrado en enero una propuesta que mezclaba toques aristocráticos y punk.
El norirlandés de 41 años, considerado uno de los niños prodigio de la moda y reconocido por su desbordante creatividad, podría volver a deslumbrar con sus combinaciones improbables.
“Me gusta lanzar ideas al azar y ver qué funciona. No me importa fracasar o equivocarme. Lo que sobre todo no quiero, es crear algo banal”, explicaba recientemente al diario francés Le Monde.
El desfile, programado para el miércoles a las 14:30 (12:30 GMT), fue adelantado a las 9:00 (7:00 GMT) de la mañana, debido a la ola de calor que azota estos días a Francia. Junto al Dior de Anderson, el otro momento más esperado de la semana será el de Louis Vuitton, el martes, donde probablemente Pharrell Williams desplegará todo su ingenio en aras de un desfile espectacular plagado de estrellas.
Aires nuevos en Givenchy y Celine
La británica Sarah Burton presentará su primera colección masculina para Givenchy, en la categoría de “presentación”, casi dos años después de su nombramiento.
“Veremos mucho tailoring [confección], muchas prendas en 3D, piezas con mangas...”, pronostica Marc Beaugé, director de la revista francesa L’Étiquette, para esta creadora, conocida por su dominio de la sastrería y por haber firmado el vestido de novia de Kate Middleton.
Bajo la dirección artística de Michael Rider, Celine será uno de los desfiles más seguidos. El estilista estadounidense, de regreso a esta casa después de una década en sus talleres en los años 2010, presentará el domingo su primera colección masculina.
En Hermès, tras el adiós de Véronique Nichanian tras casi cuatro décadas al frente de las colecciones masculinas, los diseños del sábado correrán a cargo del estudio a la espera del debut de Grace Wales Bonner en enero.
El activista Willy Chavarria
El diseñador estadounidense de raíces mexicanas Willy Chavarria, un nombre que está ganando peso en París tras triunfar en Nueva York, desfilará por cuarta vez en la capital francesa.
En enero mostró su colección llena de sastrería impecable y piezas de aire retro, en un show entre película, concierto y desfile. Y el año pasado otra presentación dio mucho que hablar cuando salieron varios hombres tatuados arrodillados, recordando a las imágenes de las cárceles en El Salvador.
Chavarria, abiertamente activista, defensor de los migrantes y de la causa LGBTQ, integra a menudo en sus desfiles a cantantes superconocidos, como el colombiano J Balvin, la chilena Mon Laferte o el grupo latino Santos Bravos.
Nuevos talentos
Entre todas estas célebres marcas, también figuran jóvenes diseñadores emergentes, como la belga Meryll Rogge, directora artística de la italiana Marni, que mostrará su colección masculina en París con su propia marca epónima. En sus propuestas experimenta con los tejidos y mezcla códigos masculinos y femeninos.
El japonés Soshi Otsuki, ganador el año pasado del prestigioso premio LVMH, traerá probablemente sus trajes fluidos, inspirados en la tradición nipona.
“Las generaciones jóvenes encarnan perfectamente el lema de creatividad, autenticidad, naturalidad e historia personal” que integran en sus colecciones, afirma Patrick Clark, de GQ France. La española Sonia Carrasco y sus trajes con costuras a la vista, así como la marca brasileña P_Andrade también están presentes en el calendario oficial.
Fuente: AFP.
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“Louvre al límite”, robo de joyas expuso crisis del museo parisino
El Louvre, en crisis desde el espectacular robo de octubre, está “al límite” y necesitará invertir grandes sumas para renovar sus vetustas infraestructuras, afirmó ayer miércoles el presidente del museo más visitado del mundo. “Lo podemos decir sin rodeos: pese a su imponente majestuosidad, pese al compromiso diario de sus equipos, es un Louvre al límite”, declaró Christophe Leribault ante una comisión del Senado. “Sus equipos, sus infraestructuras están llegando al final de un ciclo”.
El robo de varias joyas de la Corona el 19 de octubre puso de manifiesto las fallas de seguridad y los retrasos acumulados en la modernización de los equipos del museo parisino, que el año pasado recibió nueve millones de visitantes. “Estamos en una encrucijada: las urgencias en relación al edificio se acumulan y nos enfrentamos a un muro de inversiones, lo cual, evidentemente, no es lo que uno quiere oír”, declaró Leribault, nombrado en febrero.
El responsable también se refirió al gran proyecto de renovación del Louvre, anunciado a principios de 2025 por el presidente francés, Emmanuel Macron. Este plan incluye la creación de una entrada adicional al museo y construir en el subsuelo una nueva sala para exponer La Gioconda, la estrella de la pinacoteca, dos proyectos de un valor total estimado de 660 millones de euros (765 millones de dólares) sobre un monto global de unos 1.000 millones (1.160 millones de dólares).
“Estos 660 millones deben cubrirse mediante mecenazgo”, precisó Leribault, añadiendo que cerca de la mitad de esa suma (300 millones de euros, 350 millones de dólares) debía proceder de la explotación de la marca del Louvre en Abu Dabi, donde el museo abrió una sede en 2017.
“Los demás hay que encontrarlos en los próximos meses entre grandes empresas y donantes individuales”, detalló. En lo que respecta a la seguridad del museo, Leribault aseguró que se están tratando “las urgencias que se imponen” y anunció la puesta en marcha, a partir de enero de 2027, del nuevo sistema de videovigilancia perimetral.
“Por supuesto, instalamos urgentemente algunas cámaras adicionales en lugares absolutamente neurálgicos cuya deficiencia habíamos constatado, pero no se puede crear toda una nueva red con cientos de cámaras sin reforzar la estructura técnica”, explicó. “La herida del robo y el trauma de los meses que le siguieron siguen siendo muy intensos” en el seno del museo, admitió.
Fuente: AFP.