Quince cortometrajes de directores libaneses exploran las vidas brutalmente rotas por la explosión a principios de agosto en el puerto de Beirut, unas cintas que también han generado controversia.

Pero esta iniciativa lanzada en asociación con la plataforma de streaming Shahid VIP, presente en Oriente Medio y África del norte, sólo casi tres meses después del drama del 4 de agosto, ha provocado críticas. Algunos consideran que aún es demasiado pronto para estas imágenes que reabren las cicatrices de un país traumatizado.

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Llamado “Beirut 6:07” --la explosión se produjo a las 18:07--, el proyecto “homenajea a las víctimas”, justifica Mazen Fayad, uno de los directores de estos cortos de unos diez minutos. A través de personajes y situaciones eclécticos, los cortometrajes recrean el día a día devastado por la explosión, que dejó más de 200 muertos y 6.500 heridos, y arrasó barrios enteros de la capital libanesa.

“Teníamos las historias ante nuestros ojos” prosigue Fayad, que trabaja con las sociedades de producción The big picture studios e Imagic, que lanzaron el proyecto. En su historia, codirigida con Nadia Tabbara, un hijo busca a su padre en medio de las ruinas del puerto. Horas antes, ambos habían tenido una discusión.

Una serie de “flashbacks” desvela la vida de esta modesta familia chiita, en la que el padre, excombatiente de la guerra civil (1975-1990), lamenta el rumbo que toma la vida de su hijo.

¿Demasiado pronto?

El corto de Caroline Labaki muestra a los bomberos de Beirut celebrando un cumpleaños, cuando son llamados al puerto donde se ha declarado un incendio. El fuego ha sido controlado, justo antes de expanderse hacia toneladas de nitrato de amonio, cuya explosión habría causado una catástrofe, anuncia poco después el telediario de esta obra de ficción.

Pero, en la realidad de ese 4 de agosto de 2020, el incendio se propagó hasta esta colosal cantidad de sustancia altamente explosiva. Entre las primeras víctimas figuraron diez bomberos. En las redes sociales, la acogida a este proyecto ha sido más bien tibia. El tráiler, que se asemeja al de una película de acción, ha causado indignación.

“Nos están haciendo revivir el horror que queremos olvidar” asegura una usuaria de Instagram. “Demasiado pronto, muy irrespetuoso” comenta un internauta. Todos los cortos serán divulgados el 22 de noviembre, día de la independencia de Líbano, en una cadena del grupo MBC, con capital saudita, basado en Dubái, y de la que Shahid es una filial.

Dolor, sin agresión

Un tercer corto se concentra en una pareja de excursión en una playa. La cámara filma el chapoteo de las olas, antes de centrarse en la pareja, que está guardando sus cosas, y se dispone a partir, cuando se produce el drama. La directora Ingrid Bawab quiso evitar escenas espectaculares de violencia. “No es una cinta que agreda a nuestros ojos, pero que sí nos causa dolor” explica.

El objetivo: “Mostrar lo que había antes, lo que ha sido devastado”. Hacer esa película, “fue como una terapia de grupo”. El equipo de filmación estaba integrado por “personas que escaparon a la explosión, que perdieron su casa, que perdieron a seres conocidos o queridos”.

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El gigante del streaming Netflix también se interesa por el Líbano. Este octubre anunció un fondo de solidaridad de 500.000 dólares (428.000 euros) para apoyar a los trabajadores locales del cine y la televisión, en asociación con el Fondo Árabe para las Artes y la Cultura (AFAC), basado en Beirut.

La plataforma propone asimismo la colección “Made in Lebanon”, que incluye 34 obras maestras del cine libanés, para ofrecer al mundo “una visión de las luchas, las esperanzas y los sueños de los libaneses”.

Fuente: AFP.

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