La exposición plantea algunos de los ejes fundamentales de la vida del artista y de su obra, como la fantasía, la imaginación y el espectáculo, al igual que el derecho a la diferencia, aspecto fundamental de la condición humana moderna y contemporánea. Foto: Gentileza.
Inauguración de la muestra “El Decamerón y otros poemas” de Ricardo Migliorisi
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Para hoy a las 19:00 a través de un Facebook Live en la fanpage del museo: @museodelbarro estaba prevista la inauguración de la muestra denominada “El Decamerón y otros poemas”, acerca de la desobediencia en Ricardo Migliorisi, que tendrá lugar en el CAV/Museo del Barro con el apoyo de la Fundación Itaú.
La exposición cuenta con la curaduría de Ticio Escobar y expografía de Osvaldo Salerno, y reúne obras visuales de diversos artistas, materiales audiovisuales, así como acciones performativas (danza y espectáculo Drag Queen), mediante acciones en línea que buscan establecer un contacto sostenido entre el público y el universo visual de Migliorisi.
“El Decamerón y otros poemas” estará habilitada para visitas a partir de mañana sábado, con previo agendamiento en el portal www.museodelbarro.org, de miércoles a sábados de 14:30 a 19:00 y el acceso es gratuito.
A criterio de Ticio Escobar, “esta exposición bordea la compleja figura de Ricardo Migliorisi, sin pretender abarcar un mundo desbordante ni ilustrar un proceso demasiado personal e intenso como para ser traducido en un ensayo expositivo”.
La exposición plantea algunos de los ejes fundamentales de la vida del artista y de su obra, como la fantasía, la imaginación y el espectáculo, al igual que el derecho a la diferencia, aspecto fundamental de la condición humana moderna y contemporánea.
El título es una cita de “El Decamerón” de Giovanni Boccaccio (siglo XIV), e invita a pensar lo narrativo como poético y a reflexionar acerca de las desobediencias de la forma y la condición humana desde la historia, la fabulación y la poesía.
La obra de Migliorisi también atraviesa distintos géneros artísticos y hasta literarios. Desafía, al mismo tiempo, los límites de la tradición plástica en Paraguay y las convenciones sociales. Este desafío es considerado, en el contexto de esta exposición, como una desobediencia a todo lo que constituye una limitación.
Lanzamiento del libro “713”
El programa de la exposición se complementará con la publicación del libro “713” (Asunción: Ediciones de la Ura, 2020), el cual reúne textos inéditos de Ricardo Migliorisi y fue editado con apoyo de la Fundación Migliorisi. Con sus más de mil páginas, se trata de una de las obras autónomas más voluminosas de la historia de la literatura en Paraguay.
Los textos fueron escritos a mano por el artista, en estado de vigilia a lo largo de varias noches, en diversos cuadernos antes de dormir. Estos cuadernos, que son casi como diarios, presentan paisajes oníricos y fantásticos, personajes atribulados y aventureros y exhiben las preocupaciones del autor a modo de pequeñas tragedias. La presentación se realizará vía Facebook Live el sábado 19 de setiembre a las 17:30 y el libro podrá ser adquirido en la tienda del museo.
Inauguración y lanzamiento del libro 713. Foto: Gentileza.
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) habilitó el pasado martes la exposición “Una joya en plena guerra: manifestaciones y donaciones patrióticas de las mujeres en el Paraguay 1864-1870”, en el Archivo Nacional de Asunción (Mcal. Estigarribia esq. Iturbe), en el marco del Día de la Mujer Paraguaya.
La colección presenta documentos originales sobre el rol de las mujeres durante la guerra contra la Triple Alianza (1864-1870). La muestra pone en valor registros de donaciones de joyas y alhajas, entregas de dinero en efectivo, ganado, productos agrícolas, vestimenta y otros bienes destinados al sostenimiento del ejército y la defensa nacional, así como constancias del trabajo de mujeres proveedoras del Estado.
La pieza central de la exposición es el Libro de Oro, un volumen ofrecido por damas paraguayas el 24 de julio de 1867 al entonces presidente Francisco Solano López con motivo de su cumpleaños. El libro reúne firmas y manifestaciones de adhesión a la causa nacional y constituye un testimonio material del compromiso público de las mujeres en uno de los momentos más críticos de la contienda.
La colección es amplia y rica
Posteriormente, fue capturado por el ejército imperial durante la toma de Piribebuy, convirtiéndose en una pieza de alto valor histórico y simbólico. Asimismo, se exhiben materiales periodísticos de la época, como ejemplares de Cabichuí, El Centinela y Estrella, que permiten comprender cómo la prensa de guerra difundía relatos, artículos y grabados vinculados a actos considerados heroicos realizados por mujeres.
La exposición amplía la mirada tradicional sobre las residentas, incorporando también documentos que evidencian la dimensión económica, social y humana de la participación femenina en el conflicto. Se incluyen antecedentes vinculados a la Asamblea Americana de Mujeres del 24 de febrero de 1867, considerada uno de los hitos más significativos de las manifestaciones patrióticas femeninas, así como registros de mujeres que acompañaron al ejército, sostuvieron la producción agrícola y enfrentaron procesos ante tribunales de guerra en un contexto de extrema adversidad.
La muestra permanecerá abierta al público hasta el mes de abril, de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00.
Desde la Fundación Itaú, Norma Prantte apuesta por la unión como estrategia de impacto, convencida de que el verdadero cambio se construye en equipo. Esta es una filosofía que también inspira a nuevos modelos de negocio paraguayos, en la que la tradición, estructura y visión global convierten el talento local en proyección internacional.
Detrás de cada historia de transformación hay una decisión clara y estratégica. A esto, Norma Prantte, presidenta del Consejo de la Fundación Itaú, suma una elección profundamente humana. “Para mí, lo más destacable es esa capacidad de unirnos, de hacer cosas en equipo y que eso tenga un resultado increíble en la vida de las personas”, afirma.
De hecho, ella misma cuenta que esa convicción se ha convertido en la columna vertebral de una gestión que entiende que el verdadero cambio se construye colectivamente. Por eso, desde su rol participa del proceso acompañando de cerca a aliados, de la articulación de iniciativas y de la energía compartida en cada proyecto, pues sabe que es allí donde se gesta la transformación; donde una idea encuentra respaldo, donde una comunidad encuentra apoyo y donde un niño descubre nuevas posibilidades.
Norma cuenta que uno de los hitos más significativos que le ha tocado a la Fundación Itaú ha sido consolidar una red sólida de aliados comprometidos con la educación y la cultura en Paraguay. Esa capacidad de convocatoria permitió expandir programas y multiplicar el alcance de las iniciativas, generando un impacto que trasciende lo inmediato.
En las escuelas, los resultados son tangibles. Niños que encuentran en el arte y la música un espacio de pertenencia. Jóvenes que cambian hábitos, fortalecen su autoestima y desarrollan nuevas habilidades. Comunidades que se cohesionan cuando la cultura deja de ser un privilegio y se convierte en oportunidad.
Pero la visión es integral. Educar también es sembrar conciencia ambiental. Cuidar el agua, proteger el entorno, pensar en el planeta como responsabilidad compartida. Para Norma, formar personas implica formar ciudadanos comprometidos.
“La fórmula ganadora es trabajar en conjunto y pensar siempre en el bien común”, sostiene. Y en esa frase se resume una filosofía de gestión que prioriza el impacto humano por encima de cualquier otro indicador.
Bajo su liderazgo, la Fundación Itaú impulsa proyectos buscando construir puentes entre sectores, generaciones, oportunidades y sueños, pues ella entiende que cuando la unión se convierte en acción, el resultado es realmente transformador y duradero. Así lo explicó en “Voces Aliadas”, de la Fundación Itaú Paraguay, serie de entrevistas de las que hoy nos hacemos eco desde FOCO.
Muestra “Liminal” sobre la caída de Stroessner podrá visitarse hasta marzo
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Hasta el mes de marzo podrá visitarse la muestra “Liminal” de Hugo Giménez en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales (Azara 845) del Cabildo, conformada por videos, instalaciones con estética retrogame e imágenes que exploran espacios liminales, imaginarios míticos e iconográficos, además de realidades y emociones relacionadas con la dictadura stronista. Su apertura fue el 2 de febrero, en vísperas de los 37 años del golpe; con acceso libre y gratuito, abre de lunes a viernes, de 8:00 a 18:00.
Bajo la curaduría de Luis Vera, esta exposición multimedia se complementa con proyecciones, gráficas, experiencias de RV (realidad virtual), RA (realidad aumentada), charlas; que en su conjunto discuten y buscan poner en crisis el discurso y la iconografía del régimen militar. Hugo Giménez trabaja en esta exposición con Fran Villalba en el diseño y montaje sonoro de la obra. La actriz de doblajes y periodista, Cynthia Schaerer, colaboró con su voz. El montaje está a cargo de Raúl Araújo.
“Liminal es mi primera exposición individual y, simbólicamente, se sitúa en un momento histórico para nuestra sociedad. Trabajé a 36 años del fin de la dictadura militar, estamos cruzando el umbral de la misma cantidad de tiempo en democracia. El momento es hoy”, describió Hugo Giménez. Su obra apunta en esta ocasión al uso de nuevas tecnologías para acercar a los más jóvenes a estas oscuras épocas que vivió el país.
“Liminal” de Hugo Giménez, una muestra innovadora a propósito de los 37 años de la caída de Alfredo Stroessner. Foto: Gentileza
“La construcción de memoria es una tarea cotidiana de constante actualización es por ello que en la exposición lo liminal se presenta mediante una transición entre memoria y olvido; y la tensión entre la generación actual y la generación contemporánea de finales de la dictadura, retrata el artista sobre su propuesta. “Nos urge generar lugares de memoria para interpelarnos en beneficio de un futuro más justo. Lo merecemos”, comentó Giménez.
Para el curador Luis Vera, Liminal es una propuesta que entiende el arte como un ejercicio de resistencia ética: “Al cruzar el umbral de los 36 años, entre dictadura y democracia, como sociedad paraguaya no llegamos a un destino final, sino a una posición de mayor responsabilidad histórica. La obra se erige como un memorial de historias olvidadas y cuerpos invisibles, transformando la experiencia en una reflexión universal sobre los derechos humanos”.
“Tras años de investigación en el Archivo del Terror, el autor rescata documentos, fotos y cartas encontradas para construir una narrativa desde la huella documental. No busca el panfleto, sino activar el “aura” de la obra para que sea el público quien devele lo oculto. La latencia en LIMINAL es el recordatorio de que la libertad no es la ausencia de sombras, sino la capacidad de proyectar luz sobre ellas a través del arte y la verdad”, apuntó el curador.
“Liminal” de Hugo Giménez, una muestra innovadora a propósito de los 37 años de la caída de Alfredo Stroessner. Foto: Gentileza
Sobre el artista
Hugo Giménez es autor, narrador y cineasta. Seleccionado en el 8.º Talents Buenos Aires-Berlinale BACIFI 2013. Su ópera prima de ficción “Matar a un muerto”, coproducción entre Paraguay, Argentina, Francia y Alemania, fue estrenada en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires - MALBA, Argentina en el 2019 y en salas de cine del Paraguay en el 2020. Representante de Paraguay en los Premios Goya 2021, Oscars 2021 y nominada a “Mejor Ópera Prima de Ficción Iberoamericana” en los Premios Platino 2021.
Ganador de la IV Edición Doctv Latinoamérica, con el documentaln“Fuera de Campo”, que junto a sus cortometrajes “Sin Felicidad” y “planetaM” fueron premiados en festivales internacionales y formaron parte de exposiciones e instalaciones en museos locales e internacionales como el Museo Reina Sofía de España. Es director de la productora cinematográfica El Espejo Cine, docente de cinematografía y consultor de proyectos cinematográficos.
El Museo del Barro retomará actividades desde el 10 de febrero
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El Centro de Artes Visuales/Museo del Barro anuncia el cierre temporal de sus instalaciones para realizar tareas de mantenimiento y por vacaciones del personal. El museo cerró sus puertas el pasado 10 de enero, y programó su reapertura para el 10 de febrero de 2026, en Grabadores del Cabichuí 2716, entre Cañada y Emeterio Miranda, área de Isla de Francia, en el barrio San Jorge de Asunción.
El calendario 2025 del Museo del Barro estuvo marcado por la oferta de doce exposiciones temporales que presentaron al público piezas de su propio acervo, así como de colecciones privadas, exposiciones colectivas e individuales de artistas de Paraguay e internacionales.
Con curaduría de Damián Cabrera y Osvaldo Salerno, la exposición Migliorisi: Los últimos días de Pompeya abrió el año de exposiciones en la Sala Olga Blinder, con piezas del artista Ricardo Migliorisi que exploran motivos pompeyanos, puestas en diálogo con obras de otros artistas, así como objetos provenientes de diversos acervos.
El artista enlhet Lanto’Oy presentó la exposición Expreso desde mi mundo Enlhet, que incluyó fotografías de su autoría, en diálogo con otras exposiciones inscriptas bajo un proyecto amplio titulado Legados coloniales – Resonancias contemporáneas, con curaduría de Úrsula Regehr. Este proyecto incluyó asimismo la exposición Historias superpuestas: Perspectivas desde el Chaco sobre la colonización, con grabados de la artista Miriam Rudolph, expuestos en la Sala Josefina Plá, que reflexionan sobre el proceso de colonización menonita del Chaco paraguayo, en relación con pueblos indígenas.
El Centro de Artes Visuales Museo del Barro, en Asunción. Foto: CMG/NM
Inés Yujnovsky y Roberto Liebenthal curaron la exposición Karl Oenike: un viajero alemán en Paraguay 1889 y 1891, que exhibió por primera vez en Paraguay fotografías de pueblos y pobladores locales, así como de colonos alemanes, a fines del siglo XIX en el país.
La fotografía ocupó un lugar central en el programa de actividades de la institución, que también presentó la exposición Foto movida: Colección Mendonca. Imágenes editadas. La curaduría y la expografía de la exposición estuvieron a cargo de Ticio Escobar y Osvaldo Salerno, y la muestra presentó obras fundamentales de la historia de la fotografía en Paraguay. En el marco de la exposición se produjeron tres materiales audiovisuales sobre coleccionismo y fotografías en el Paraguay, a partir de entrevistas a Milda Rivarola, Juan Migliore y Daniel Mendonca, disponibles en el canal de YouTube del museo, así como un conversatorio sobre vínculos entre historia y fotografía con ponencias de Javier Medina Verdolini y Ana Barreto Valinotti.
Con curaduría de Osvaldo Salerno, el artista Wolfgang Krauch presentó su exposición todo alrededor MALEZA, que reunió dibujos y pintura en la Sala Josefina Plá; mientras que, en el Gabinete Florian Paucke, Francene Keery expuso una serie fotográfica denominada Paisajes sagrados, relacionada con nichos fúnebres populares de Paraguay.
El Centro de Artes Visuales Museo del Barro, en Asunción. Foto: CMG/NM
Las exposiciones periódicas también tuvieron espacio en el Museo del Barro. La Bienalsur presentó en la Sala Olga Blinder la exposición Manifestante, con dibujos y acuarelas del artista ecuatoriano Gary Vera; por su parte, el Mes de la Fotografía El Ojos Salvaje ofreció al público las exposiciones Acompañamiento, de Rut Ortiz Montenegro y Betania Ruttia Vittone, en el Gabinete Florian Paucke, y El evangelio según Tacumbú, de Jess Insfrán Pérez, en la Sala Olga Blinder.
El programa de exposiciones también incluyó La Oscilación, una muestra colectiva curada por Damián Cabrera y Lia Colombino, que reunió obras de artistas que reflexionan sobre la temporalidad y el movimiento en la cultura política paraguaya.
El Centro de Artes Visuales Museo del Barro, en Asunción. Foto: CMG/NM
Como parte del programa de promoción del arte indígena y popular del Almacén de Doña Estela del Museo del Barro, durante el año 2025 se colaboró con las hermanas Noguera, ceramistas de la Compañía 21 de Julio de Tobatí, las cuales produjeron piezas que fueron vendidas en la tienda y otras que fueron exhibidas en la sala Olga Blinder, como un muestrario de diversos enfoques estéticos y poéticos de las artistas. Seis formas del barro.
Finalmente, en el Gabinete Florian Paucke, Lia Colombino curó la exposición BRUNO ESE, que recoge obra gráfica del artista Bruno Schachtner, de origen alemán, que tuvo en Paraguay una activa participación como diseñador. La exposición exploró su producción y sus cruces con la escena local. Por último, el Gabinete de Osvaldo Salerno en el museo recibió una renovación casi total de piezas.
El Centro de Artes Visuales Museo del Barro, en Asunción. Foto: CMG/NM
Visitas guiadas gratuitas
Con apoyo de la Fundación Itaú el Museo del Barro ofreció visitas guiadas gratuitas el primer y último sábado de cada mes (así como en algunas fechas especiales, tales como semana santa y la fundación de Asunción, feriados en que habitualmente hay más afluencia), contando 15 visitas con 375 participantes en total. A lo largo del año, el museo recibió 8.626 visitantes.
La Fundación José De La Sobera apoyó la apertura del museo, mejoras y mantenimiento en la infraestructura, desarrollo de programas y exposiciones, trípticos institucionales en inglés y la adquisición equipos audiovisuales que mejoran la experiencia de los visitantes en eventos públicos.
El museo también recibió diversas donaciones, que subrayan la confianza de coleccionistas privados en el proyecto cultural de la institución. Mediante estas transferencias, los bienes privados adquieren una proyección pública y son accesibles para la ciudadanía. Entre otras, el museo recibió una donación de un lote de tallas de diversas comunidades indígenas de Werner Bärtshci, a través de Graciela Martínez; John Baldwin y Angélica Delgado realizaron una donación de una pieza de imaginería religiosa correspondiente a Santa Ana y un nicho; la artista Julia Isídrez, el artista indígena colombiano Edison Quiñonez y la artista Mónica González donaron obras de su autoría; en tanto Félix Toranzos realizó una donación de piezas de arte plumario.
El Centro de Artes Visuales Museo del Barro, en Asunción. Foto: CMG/NM