Hugo Ferreira ganó Premio Campamento Cerro León a la creación musical
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“¡Que emoción! ¡Muchas gracias a la Secretaria Nacional de Cultura por la bella iniciativa! ¡A Sergio Cuquejo por arreglar los desajustes de mi ajada voz y a Fer Garbarino por la impecable guitarra!”, expresó el cantautor Hugo Ferreira, tras conocerse que obtuvo el primer lugar del Premio Campamento Cerro León a la creación musical.
Este 12 de agosto pasado, en la sede de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), se realizó el anuncio oficial de los ganadores del Premio Campamento Cerro León a la creación musical, la última de las tres categorías del Concurso Nacional de Creación Artística por los 150 años de la Guerra Guasu.
Con la obra “Amanecer”, Hugo Fernando Ferreira Cáceres mereció el primer lugar del concurso, que incluye seis obras musicales ganadoras. Los demás premiados fueron: “La Guerra Grande”, de Carlos Francisco Villalba Greco; “Sobre Luciérnagas y Colibríes… Memorias de un genocidio”, de José Ariel Ramírez Duarte; “Naranjeras”, de Esteban Darío Godoy González; “Batalla de Curupayty – Fantasía popular paraguaya”, de Carlos María Fernando Cazal Esteche; y “Rapsodia al Mariscal”, de Darwin Agustín Bordón Zárate.
Las menciones de honor fueron para: “La Heroica Nación”, de Carlos Jesús Decoud Arzamendia; “Guerra Guasu Rire”, de Víctor Antonio Riveros Peña; “Relato de un niño mártir”, de Carlos Martín Ortega Recalde; “Guerra Guasu Purahéi”, de Pedro María Alfonso Rodas; “Lapachos de Esperanza”, de Nancy Carolina Luzko Szostak; “Glorioso Paraguay”, de Fernando Abel González Paniagua.
Las obras ganadoras serán recopiladas en un material musical que se denominará “Campamento Cerro León”, que tendrá una amplia difusión.
Durante el anuncio, el ministro de Cultura, Rubén Capdevila, destacó la gran participación de los compositores y señaló que el premio, impulsado por la SNC, la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Epopeya Nacional y la OSN, es una de las acciones que se están impulsando, buscando fomentar la creación artística y honrar la memoria de quienes dieron su vida en aquella contienda.
“Lo que nosotros queremos hacer con este concurso es, también, incentivar a los jóvenes creadores a seguir reflexionando y creando, en torno a ese importantísimo suceso histórico. No con el objetivo de abrir una y otra vez la herida, sino por el contrario, de ir sintetizando y pensando de qué maneras vamos a cerrar, de a poco, ese capítulo tan duro de nuestra historia y de qué manera seguiremos honrando la memoria de aquellos héroes de la guerra grande”.
Además del titular de Cultura, estuvieron presentes Juan Marcelo Cuenca, director ejecutivo de la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Epopeya Nacional y los miembros del jurado, compuesto por los maestros Juan Carlos Dos Santos, María Alejandra Velázquez, José Miguel Echeverría, Johannes Krohn y Diego Sánchez.
El titular de la SNC confirmó que se está analizando la posibilidad de realizar un recital virtual, para darle todavía más difusión a las obras musicales premiadas y resaltó que desde la institución se viene trabajando de forma permanente, buscando estrategias, para seguir incentivando la creación artística y poder apoyar a los jóvenes artistas.
“En todos los premios que ya hemos dado a conocer, encontramos nuevos valores y hemos identificado nuevos nombres del arte nacional, tanto en artes visuales, como en literatura y hoy en la creación musical. Nos pone muy contentos escuchar nuevos nombres en la escena de la música paraguaya, en los distintos estilos”, finalizó.
El viernes pasaso se inició la entrega de premios de las tres categorías del Concurso Nacional de Creación Artística, comenzando con las obras ganadoras del Premio Saturio Ríos, que se transmitió en vivo, desde la fanpage de la SNC en Facebook.
Se trata de un proyecto gestado desde Uruguay, donde el cantautor paraguayo vive desde hace unos años, en el que reúne a figuras de la música regional.
La canción es una forma explícita de la expresión artística, donde las metáforas y los signos tienen formas definidas que sirven de insumo reflexivo y sensitivo para aquellos que logran llegar hasta ella.
En algún sentido, la canción es el fragmento de un diálogo con un otro ausente, es una conversación que para el oyente es solo un monólogo, pero que para el compositor tiene un interlocutor ante quien se confiesa, se responde, se muestra o se oculta.
Ese otro, para quien se hace el arte, ese espectador de primera fila, ese oyente privilegiado, ese lector anhelado, cambia todo el tiempo para el artista. Para Hugo Ferreira primero fueron sus amores, sus pares, sus ídolos, su generación, y ahora comienzan a ser sus hijos.
El reconocido cantautor paraguayo presentó en la última semana “Carrusel”, su último trabajo discográfico que cuenta con la colaboración de artistas internacionales Hugo Fattoruso, Fernando Cabrera, Nicolás Ibarburu, Popo Romano, Juan Carlos Baglietto, Litto Vitale, Alex Mesquita y Thiago Rabello.
Fiel a su forma, Hugo se centra para este disco en el respeto que siempre le ha tenido a la palabra, la forma y la fuerza que se plantea en ella, dentro del oficio de cantautor.
La Nación conversó en el músico que sigue dialogando, desde Uruguay, con el Paraguay, con su Asunción, con la gente de su tierra y ahora también con sus hijos.
–¿Qué te motiva hoy por hoy a la hora de iniciar un nuevo proyecto como este?
–Hacer un disco completo de canciones inéditas, melódicas y con mucha letra, hoy por hoy resulta un tanto desafiante, quizás delirante, dado que lo que se consume es otra cosa, al menos mayormente. Sin embargo, este material lo trabajé mucho desde la introspección y resultó catártico para una etapa de mi vida en donde hubo mucha reflexión y cambios.
La motivación principal de continuar haciendo música propia luego de casi 30 años e invertir tiempo y recursos en grabarlas, es principalmente eso, continuar caminando y creo yo, empezar a dejar un pequeño legado en la cultura paraguaya. No obstante, también creo que en este disco nuevo, “Carrousel”, hay canciones que pueden reflejar lo que muchas personas sienten en el mundo actual.
Es un disco que encara temas muy presentes en la vorágine que vivimos: la soledad, el repensarse, el volver a empezar, el no rendirse, el seguir creyendo en el “todos”, contra esa constante loa al “yo primero” que está haciendo mucho daño, a mi entender.
Siempre se encuentran cómplices que validan lo que a veces parece un desatino, no toda la música debe ser para “alegrar”, hay veces que se necesita parar, pensar, llorar, y ahí es donde entramos los cancionistas, cantores o cantautores.
CREACIÓN Y VIDA
–Tu obra transita una parte de tus propios procesos internos, ¿cómo se articula creación y vida así?
–Sí, muchas de mis canciones nuevas hablan de mi yo más profundo, de los conflictos que uno tiene, de los fracasos o pequeñas conquistas, del día a día, de cosas más simples pero a la vez contundentes. Ya quizás no es tanto esa discursiva que intenta encarar las grandes ideas desde grandes consigas, sino desde los pequeños detalles del vivir.
Es un desafío también, porque yo suelo tender a llenar mis canciones de lemas grandilocuentes, algo medio común en los cantautores quizás.Yo creo que creación y vida, para un cantautor en edad difícil, diría el cubano Frank Delgado (demasiado viejo para ser una revelación y demasiado joven para que me hagan homenajes) es lo más común, ya que no existe la presión de escribir algo específico, sino que vas componiendo sobre lo que te pasa cotidianamente, sin pensar en crear algún hit, solo reflejarte en la música, como antídoto, o elixir renovador de vida.
Algunas canciones incluso nacieron solas, como espasmos creativos podría decirse, así de la nada, caminando por la calle, y se hacen en una hora o dos… como si algo inexplicable me susurrara al oído los versos. De hecho son las canciones que más me gustan, porque son como esos regalos inesperados que te da la vida.
–¿Qué imaginario sentís que te aportó tu residencia en Uruguay y qué parte de tu mirada sobre el Paraguay o lo paraguayo se amplió?
–Uruguay ha sido un viaje muy complejo en lo personal, una aventura agridulce, muy difícil desde la distancia y la soledad, de mis hijos, de mis amigos más cercanos, de la familia, pero así también, el descubrimiento de un país con enorme cultura, con mucha inquietud social, con mucho arte, por todos lados, con gente fascinante.
Mirar al Paraguay desde el Uruguay me mostró que hay mucho tramo, nos falta como país cultural, es decir, ese tesoro que es Paraguay en su riqueza cultural todavía necesita mucho apoyo para que deje de ser solamente un detalle de nuestra identidad en el exterior.
Que no solo sirva para adornar un evento protocolar, sino que empiece a ser un lenguaje cotidiano y una marca país genuina, que reditúe no solo aplausos sino ganancias materiales y mejor vida para los artistas, como lo es aquí en Uruguay, que también tiene sus dificultades como toda vida por el arte, pero tienen mucho desarrollo en estructuras, sistemas, gremios, apoyos, y principalmente conciencia del potencial de la cultura como generadora de valor.
Desde Uruguay, y quizás desde cualquier otro país desde donde uno mire al Paraguay, como paraguayo, puede darse cuenta que existe un potencial enorme en sus características culturales para erigirse como referente de la amalgama de culturas autóctonas y foráneas, y de cómo desde ahí, desde ese “arte paraguayo” creaciones de todos los géneros artísticos pueden consolidarse y multiplicar beneficios.
PROCESO
–¿Cómo se da el proceso de producción en tiempos de la virtualidad? ¿Con quién lo fuiste llevando?
–Es un mundo distinto. Anteriormente era todo un tema juntar la banda en el estudio y hasta grabar por separado. Luego de la pandemia y los avances de la tecnología casi que se hace natural a veces trabajar a distancia. La capacidad tecnológica hace que prácticamente todo pueda hacerse por separado y con la mejor calidad.
Recuerdo que mi primera colaboración a distancia fue con Drexler, en el 2003, cuando su grabación me vino en un CD por correo postal, porque no existía capacidad de red que soporte el tamaño de un archivo de voz. Hoy, hay invitados que grabaron su voz en un teléfono, y con la tecnología quedaron impecables en la mezcla.
Este disco “Carrousel” fue un aprendizaje hermoso de cómo construir consenso a partir de la idea de la canción, viendo cómo los que formaban parte, desde su lugar, Brasil, Paraguay, Argentina, Estados Unidos, Perú, Cuba, hicieron que pareciera cercana la distancia.
El comando en jefe del disco estuvo a cargo de Willy Suchar, desde Asunción, por donde pasaban todas las ideas que yo pergeñaba desde Montevideo, en Asunción se pulían y ensamblaban los aportes que fui recibiendo de los músicos y arreglistas con los que grabé.
En Asunción, Willy Suchar y César Da Costa se sumaron al proyecto de Hugo Ferreira
–¿Pensás en la imagen de tus hijos interpretando y hablando con tu obra?
–Y ese creo, básicamente, es la razón por la que sigo escribiendo canciones, para que alguna vez ellos las tengan como suyas. Te hablaba del legado, a la cultura paraguaya, sí, pero primordialmente es el legado para mis hijos, una forma de seguir con ellos cuando ya no esté. ¡Mi hija ahora está empezando a aporrear el piano y mi hijito canta cuando escucha cualquier música… la sangre no es agua dicen! Veremos.
COLABORACIONES
–¿Podrías hablarnos un poco de las colaboraciones que lograste en este proyecto?
–Creo que es lo lindo de este disco, cuando hablábamos de virtualidad y de la capacidad que te da la tecnología de acercarte a personas que antes hubiera sido muy difícil. Pero, igualmente, creo que no solo se trata de la posibilidad de grabar con una leyenda, sino que esa leyenda quiera hacerlo.
Creo que esto último me llena como artista, el poder compartir con estos músicos que grabé, no por obra de alguna compañía o productora, sino por voluntad propia, porque no se sintieron incómodos al hacerlo.
Grabé en Uruguay con Hugo Fattoruso, Fernando Cabrera, Nicolás Ibarburu y Popo Romano; en Argentina con Juan Carlos Baglietto y Litto Vitale. Después están los músicos de Brasil, de Campo Grande, Alex Mesquita en bajo y Thiago Rabello en batería.
Dani Cortaza desde Estados Unidos puso algunas guitarras, Aldo Mesa grabó una voz aquí, en Montevideo; Juanma, mi hermano, y Susana Zaldívar también pusieron voces en el estudio de César da Costa, en Sajonia; Willy Suchar, por supuesto, el gran maestro Óscar Fadlala piano y arreglos de la canción que da nombre al disco: “Carrousel”. Mezcla y mastering de Ricardo “Rapái” Zucarelli.
Y así, realmente, un puzle fantástico, un dream team y un honor haber grabado con todos ellos.
El artista paraguayo también trabajó con los emblemáticos músicos argentinos Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale
Rosalía paró su concierto en Milán: “Me siento extremadamente mal”
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La cantante española Rosalía se vio obligada a suspender su concierto en Milán debido a una intoxicación alimentaria, según muestran imágenes grabadas por fans y publicadas en redes sociales. La artista de 33 años, ganadora de un Grammy, estaba en pleno concierto el miércoles en el Unipol Forum de Milán cuando paró su espectáculo para decirle al público que no se sentía bien.
"Intenté sacar adelante este concierto. Desde el principio estoy enferma. Tengo una fuerte intoxicación alimentaria“, declaró en inglés la cantante catalana en los videos subidos por los aficionados. “Intenté aguantar hasta el final, pero me siento extremadamente mal. Estoy vomitando ahí atrás. De verdad quiero ofrecer el mejor concierto, y estoy como por los suelos”, añadió.
Después de decir que intentaría continuar si su estado físico se lo permitía, la artista terminó enviando un beso al público y con una mano en el vientre abandonó el escenario. Rosalía, aclamada por su versatilidad que trasciende géneros, estaba en Milán como parte de una gira que comenzó en Francia a principios de este mes y que terminará en Puerto Rico en septiembre.
La cantante, que este mes ganó el premio a la mejor artista internacional en los Brit Awards, ha sido ampliamente elogiada por su cuarto álbum, “Lux”.
Esta obra amplia y espiritual, publicada a finales del año pasado, marca una ruptura con sus anteriores ritmos flamencos y de R&B. El álbum contiene letras cantadas en 13 idiomas, entre ellos alemán, inglés y siciliano, además de su español natal.
En mayo saldrá el nuevo disco de Paul McCartney a sus 83 años
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La leyenda británica Paul McCartney, de 83 años, anunció el jueves el lanzamiento de un nuevo álbum el 29 de mayo, el primero desde diciembre de 2020, junto con la difusión de un sencillo cargado de nostalgia. Este disco de 14 temas titulado “The Boys Of Dungeon Lane” (Los chicos de Dungeon Lane) revive los recuerdos de su juventud en Liverpool, en el noroeste de Inglaterra, y los primeros años de los Beatles, antes de que el grupo, formado en 1960, alcanzara la fama mundial.
“Dungeon Lane” es un lugar situado cerca de la casa de su infancia, en las afueras de esa ciudad. Un primer tema lanzado el jueves, “Days We Left Behind” (Los días que dejamos atrás), está marcado por esa melancolía. El álbum reunirá varias nuevas canciones de amor, así como reflexiones del artista sobre el período previo a su ascenso a la fama.
“Son simplemente muchos recuerdos de Liverpool”, comenta el cantante en su sitio web. “A menudo me pregunto si solo estoy escribiendo sobre el pasado, pero luego me digo: ‘¿Cómo se podría escribir sobre otra cosa?’”, añade. En este álbum, el artista relata sus primeras aventuras junto a George Harrison y John Lennon, mucho antes de la ‘Beatlemanía’.
El trabajo en este disco, producido por el estadounidense Andrew Watt (quien colaboró con Elton John y Lady Gagá), comenzó hace aproximadamente cinco años. “The Boys of Dungeon Lane” es descrito como musicalmente “ecléctico”. Paul McCartney toca varios instrumentos en los temas del álbum y explora diferentes estilos.
El artista lanzó su primer álbum en solitario, “McCartney”, en 1970, tras la separación de los Beatles. El cantante también grabó siete álbumes de estudio con el grupo Wings, formado junto a su fallecida esposa, Linda McCartney, y el exguitarrista de los Moody Blues, Denny Laine.
Netflix superó 18 millones de espectadores con regreso de BTS
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El concierto de regreso de las megaestrellas del k-pop BTS fue visto por 18,4 millones de espectadores en todo el mundo, informó este miércoles el gigante del streaming Netflix. El grupo de siete integrantes se presentó el sábado por primera vez desde la pausa que iniciaron en 2022 para cumplir el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, algunos de ellos en instalaciones cerca de la fortificada frontera con Corea del Norte.
La transmisión en vivo del espectáculo en Netflix “atrajo a 18,4 millones de espectadores en todo el mundo (...), lo que demuestra que la influencia del grupo no ha hecho más que intensificarse durante su tiempo de separación”, aseguró la plataforma en un comunicado.
La transmisión en vivo desde la plaza Gwanghwamun de Seúl llegó al Top 10 semanal en 80 países y se aseguró el primer lugar en 24. Este concierto paralizó la capital surcoreana y logró reunir de manera presencial a 100.000 fans en el centro de la ciudad, según el sello discográfico de BTS.
Los fanáticos agitaron un mar de barras luminosas y cantaron los éxitos de la famosa “boyband” mientras sostenían sus teléfonos en alto para grabar la actuación. Se movilizaron alrededor de 15.000 agentes de policía y personal de seguridad para la presentación, con barricadas a lo largo de las calles y locales cercanos cerrados.
BTS presentó un día antes del concierto su nuevo álbum, “ARIRANG”, un reflejo de la identidad coreana de esta banda ahora mucho más madura. Vendió casi cuatro millones de copias en su primer día, según su sello. El espectáculo también precede a un tour mundial de 82 fechas que incluye varias escalas latinoamericanas, como Ciudad de México, Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo, además de Madrid.