Por Nicolás Almada (nicolas.almada@gruponacion.com.py

Luego de siete largos años de su última visita, la banda británica de rock alternativo Keane se presentó ante 15.000 fanáticos enardecidos en una noche mágica en el predio del Jockey Club Paraguayo.

De la mano de la productora G5pro, Tom Chaplin (voz y guitarra), Tim Rice-Oxley (teclado), Jesse Quin (bajo) y Richard Hughes (batería) volvieron a pisar suelo guaraní tras su última oportunidad en el 2012. Pero el retorno no solo fue al país, sino también a la tarima teniendo en cuenta que la agrupación musical se tomó unos años de descanso.

La inauguración de la puesta de escena fue realizada por el grupo nacional Deliverans, cuyos integrantes Amberé Feliciángeli, Leche Díaz Meyer, Neine Heisecke y Diego Riveros, calentaron los motores de una máquina que vibraría hasta minutos pasados la medianoche, cuando Keane bajaba el telón.

Keane llegó al país con una set list cargada de clásicos que hicieron historia, como así también hits de su nuevo álbum Cause And Effect, disco que promociona en su gira actual.

Puntualmente a las 21:30, como marcaba la agenda, la banda proveniente de Battle, Inglaterra, saltó al escenario interpretando Disconnected de su disco Strangeland. El público paraguayo acompañó desde el minuto uno y cantó al son de la impecable y única voz de Chaplin.

El espectáculo musical continuó con Bend and Break, Silenced by the night, Phases, entre otros. Tampoco podían faltar Everybody’s Changing y Bedshaped. A mitad de la presentación, Tom Chaplin sacó una bandera paraguaya y colgó en su micrófono, sacando desde el corazón a veces algunas palabras en guaraní como “Rohayhu Paraguay” y otros.

En una noche que parecía que una lluvia iba a ser protagonista, finalmente dominaron un cielo abierto y una suave brisa que acarició a los miles de fans, quienes tras cada pieza musical más gritaban y aclamaban a la banda inglesa.

Tom Chaplin incluyó en su lista de temas Love Too Much y The Way I Feel, éxitos rotundos de su nuevo álbum y que retumban en todas las radioemisoras del país.

Ya casi sobre el final, el líder de la agrupación, Chaplin, se tomó una pausa para dirigir algunas palabras a la multitudinaria presencia. Recordó el año 2012 cuando llegó por primera vez al país y aseveró que como grupo nunca se hubieran imaginado que en una nación a kilómetros de distancia de la suya, y en el corazón de Latinoamérica, habría miles de fanáticos de su música, arte y legado.

De hecho, en una entrevista televisiva, Chaplin había manifestado que el público paraguayo fue el que más le sorprendió en muchos años y calificó a su concierto de aquella vez como la mejor de la gira de aquel año.

Ya a punto de caer el telón, la banda dedicó sus últimos minutos de una velada memorable a temas como Somewhere Only We Know, Strange Room, The Lovers Are Losing, Crystal Ball y Sovereign Light Cafe.