Wendy Sulca: “¡Estaré por primera vez en Paraguay!
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La cantante peruana, que hace una década se volvió un fenómeno de Youtube con sus temas “Cerveza, cerveza” y “La tetita”, actuará el sábado 20 de octubre, en el Jockey Club de Asunción.
“¡Este sábado 20 de octubre estaré por primera vez en Paraguay! ¡Los veo en Jaumina!”, saludó Wendy Sulca, el domingo pasado, a través de sus cuentas de Facebook (https://www.facebook.com/WendySulcaOficial) y Twitter. La cantante peruana, que se hizo conocida por su video viral de “Cerveza, cerveza” (https://youtu.be/DuoCd7UEkpc), grabado cuando solo tenía 8 años de edad; será parte “Ja'umina - Alta Fiesta”, el festival por los 30 años de la disco Faces.
Actualmente con 22 años, Wendy Sulca acaba de publicar, el 5 de octubre pasado, su nuevo video de “Siempre podemos bailar” (https://youtu.be/WAKFNSzuSZs), con la colaboración del mexicano Rubén Albarrán, cantante de Café Tacvba. En una década desde que su madre decidió subir a Youtube el video de “La tetita”, la artista limeña ha tenido que superar muchas dificultades, como la muerte de su padre en 2005, quien era un arpista folclórico, y que la animó a subir a los escenarios.
Pese a que la niña creció como “Reina del Youtube”, no tenía computadora, y vivía en una modesta casa de la barriada Pamplona Alta, un distrito ubicado al sur de Lima, sin luz ni agua; donde ella y su madre sufrieron un robo a punta de pistolas en 2009, tras su primera aparición en televisión.
Mientras tanto, “La tetita”, “Cerveza, cerveza” y “Papito”, le iban dando una fama inesperada, y hoy superan 40 millones de reproducciones; aunque también la expusieron a un bullying mundial que, en algún momento, casi la empujó a abandonar la música.
DE PERÚ AL MUNDO
En 2010, unos admiradores argentinos unieron a Wendy con su compatriora La Tigresa del Oriente y el ecuatoriano Delfín Quishpe -otras figuras surgidas en Youtube- en el video de “En tus tierras bailaré” (https://youtu.be/6Ktc-8zagd0). Ese mismo año se reunieron en el YouFest, en Buenos Aires (Argentina), que fue la primera presentación internacional de la joven, entonces con 14 años; y participó en “Pa’trás” de Dante Spinetta, con Andrés Calamaro y René Pérez de Calle 13.
También colaboró con Fito Páez y Dani Umpi en el tema “El tiempo pasar”. En 2012 incursionó en el pop con una versión de “Like A Virgin” (https://youtu.be/4Mo3zWiWRIE) de Madonna, que tiene 5 millones de reproducciones en Youtube. Hizo lo mismo con “(Everything I Do) I Do It For You” de Bryan Adams, y “Wrecking Ball” de Miley Cyrus (tituló su cover como “Explosión”).
Ha realizado giras en México, Chile y Argentina. En 2014 fue invitada a entregar un trofeo en los Premios MTV Latinoamérica; además presentó su libro autobiográfico “La verdadera historia de Wendy Sulca, más allá de 'La Tetita'”. Tras los discos “¿Papito por qué me dejaste?” (2005) y “Homenaje a mi padre” (2010), Sulca prepara su tercer disco, previsto para 2019, en que planea profundizar la fusión de sonidos e instrumentos andinos y pop.
Aparte de la música, la joven incursionó en la actuación. En 2013 debutó como actriz en la miniserie peruana “Vacaciones en Grecia” (2013), de América Televisión; y siguió con la telenovela “Valiente amor” (2016). Además, en 2016 llegó al cine como protagonista de la película chilena “Coach” (https://www.facebook.com/coachpelicula/videos/1738452513036672), escrita y dirigida por Leonardo Medel; y recibió buenas críticas como una cocinera peruana que es elegida para reemplazar a la gerente de una empresa de coaching ontológico, cuando ésta se embaraza.
La artista también manifestó su apoyo a causas como “Ni Una Menos”. Consultada por el diario peruano El Comercio, en una entrevista publicada el 28 de mayo pasado, Sulca señaló: “Porque es importante tener lo mismos derechos que los hombres, igualdad de oportunidades y respeto. Mientras tanto, debemos hablar, denunciar cualquier acoso o violencia. Las marchas nos hacen saber que no estamos solas. Como cantante y figura pública puedo alzar la voz en representación de muchas mujeres que todavía tienen miedo y buscar defender sus derechos. También estoy a favor de la despenalización del aborto en casos de violación”.
JA'UMINA
El sábado 20 de octubre, Wendy Sulca subirá entre las 22:20 hasta las 23:25, en el escenario de “Ja’umina - Alta Fiesta”, en el Jockey Club de Asunción. Los accesos abrirán a las 17:00. Las entradas están disponibles en Red UTS (https://www.reduts.com.py/evento/jaumina-alta-fiesta), con precios de Preventa 3 a: G. 70.000 (generales) y G. 135.000 (campo vip).
La programación del festival, producido por G5pro, incluye a Nati Balbuena (17:30), MC Anjo (18:20), Los Jairos (19:10), Deyner Bayona (20:10), Talento de Barrio (21:15). Luego de Wendy Sulca, a las 23:25 continúa con Simba; MC Bruninho (0:30), Chapa C (1:35), la banda argentina Néstor en Bloque (2:40); desde México, Los Ángeles de Charly (3:45), y DJ Agus (4:30). También tendrá sectores de mesas; informes al 0973 858-585. En Facebook y Twitter: @jauminafaces.
La historia de la cerveza es mucho más extensa y atrapante que reseñar datos de consumo. De hecho, quienes todo lo investigan verifican que desde unos 4 mil años antes de Nuestra Era –7 mil años atrás– en la Mesopotamia del Medio Oriente, entre los ríos Tigris y Éufrates –en llamas desde los últimos veinte días– se tomaba cerveza.
Por Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
El martes pasado, en las cervecerías de Buenos Aires, NYC, Dublin y muchos otros lugares se celebró San Patricio. Con más o menos intensidad que otros años, por cierto, pero hubo celebración. Estoy tentado de decir que en la Argentina fue “de baja intensidad”. El costo de vida no pocas veces conspira contra los deseos de brindar con amigos y amigas. Pero, aun así, muchas y muchos (me incluyo) celebramos. Rubia, negra, roja... celebramos. Brindamos en amistad y deseándonos reiteradamente salud. “Cheers, sköll, gānbēi, prosit, À ta santé, salute, chin...” no faltaron lenguas en ese atardecer. Tampoco el verde en todas sus gamas. Soy cervecero. Parte de mi formación educativa la hice en una escuela alemana. Prefiero la stout. Pero no discrimino cuando de birra se trata. Mis amigos-hermanos y colegas periodistas y escritores lo saben. En mi querida Asunción, Augusto, Arturo, Paulo, JM, Vivian, Silvia, Claudio, Pepe, por solo mencionar a algunos y algunas, no se quedan atrás... ni me dejan solo cuando coincidimos en torno de una mesa o sobre la barra de un bar. La stout Guineness me puede. La Pilsen, también.
Alguien me comentó, tiempo atrás en Nueva York, que un 17 de marzo en 1914 fue allí donde se inició la costumbre de teñir de verde la birra para adherir a la efeméride. Al parecer fue idea e iniciativa de un forense nacido y criado en NYC, Thomas H. Curtin. Puede ser que haya sido así y me encanta que se haya multiplicado esa práctica celebrativa. También es un buen negocio, más allá (y más acá) del santísimo Patricio. De hecho, cuando recién se iniciaba febrero en este año, Kirin Holdings reportó que, en 2025, “el consumo mundial de cerveza ha alcanzado más de 194.000 millones de litros”. República Checa lidera con un promedio de 143 litros por año y por persona. Detrás se ubica Alemania (110 litros); Austria (108); Polonia (105); Irlanda (103); Rumanía (101); Estonia (99); Lituania (98); Bélgica (95); y España (94). En mi querido Paraguay, ubicado en el puesto 3 del ranking latinoamericano, cuando finalizó 2024, el consumo cervecero se ubicó en poco más de 74 litros por persona. Argentina, bastante más atrás, en la onceava posición, se acerca a los 44 litros.
El verde, color de Irlanda, también se simboliza en la cerveza que, en NYC –desde el 17 de marzo de 1914– por iniciativa de un forense neoyorquino, Thomas H. Curtin, deja atrás los colores tradicionales
7 MIL AÑOS ATRÁS
Aunque –hay que decirlo– la historia de la cerveza es mucho más extensa y atrapante que reseñar datos de consumo. De hecho, quienes todo lo investigan verifican que desde unos 4 mil años antes de Nuestra Era (aNE) –7 mil años atrás– en la Mesopotamia del Medio Oriente, entre los ríos Tigris y Éufrates –en llamas desde los últimos veinte días– se tomaba cerveza. Y quienes lo hacían la compartían en un mismo recipiente. “¿El sabor del encuentro” desde siempre? ¿Por qué no? No eran tiempos de estabilidad los del 370 de Nuestra Era (dNE). El Imperio Romano trepidaba. Los hunos –luego de cruzar el Volga– presionaban a los germanos que dejaban atrás el Danubio y sus tierras ancestrales en procura de paz y mejores condiciones de habitabilidad. Migraban. Huían de la guerra. Escapaban de las violencias. Se desplazaban. Eran vulnerables.
Los visigodos viajaron (avanzaron) hacia el este. Sin embargo, las fronteras romanas obstaculizaban muchos de aquellos desplazamientos. El emperador Valente va contra los germánicos. Quiere evitar que los bárbaros invadan y arrasen. En aquel contexto nació Maewyn Succat, en Britania. En Gales o en Escocia. Algunos historiadores sostienen que dejó la vida intrauterina en el 385, año más año menos. ¿Importa acaso esta precisión? Era hijo de un diácono cristiano que también ejercía como decurión, un cargo militar. Su padre se llamó Calpurino. Su abuelo, Potito, también religioso y, según algunos historiadores, alcanzó el grado de presbítero. Su mamá, al parecer, era Concessa. Pero todos coinciden en que en su adolescencia (tal vez a los 16) fue capturado por traficantes de esclavos (quizás piratas escotos) que en poco tiempo lo vendieron a terratenientes para que trabajara en el campo. Por su juventud y fortaleza física era valioso. Esclavizado y en cautiverio en Irlanda aseguran que comenzó a tener visiones en las que se le indujo a predicar el cristianismo. Media docena de años fue cautivo. Aun así, comenzó a evangelizar. Esa fue su misión. Y justamente por ella, escapó. Aunque perseguido logró cruzar el Oceanus Britannicus –también mencionado como Mare Britannicum– hoy mencionado como canal de la Mancha, para llegar a la Galia y esconderse en un monasterio donde comenzó a estudiar en procura de convertirse en sacerdote. Las visiones no lo abandonaban. La oración y las lecturas sagradas eran su única razón de ser hasta el momento de peregrinar para misionar y evangelizar en su pueblo natal. Fue creado en el sacerdocio como Padrig, Pádraig, “padre del pueblo” para que, con el paso del tiempo, fuera conocido y mencionado como Patrick.
Desde hace unos 7 mil años, en la Mesopotamia de Medio Oriente, entre los ríos Tigris y Éufrates, se bebía cerveza que se producía en Egipto
Eran tiempos de ignorancias. Quienes eran llamados nobles o plebeyos coincidían, mayoritariamente, en el desconocimiento de la lectura y la escritura. Con un poco más de 20 años trashumó entre Britania y las Galias. Se sabe de su paso por Tours, Lerins y Auxerre, donde formalmente fue cura. Las visiones continuaban. Se dice que cuando estaba a poco de partir en busca de nuevos horizontes, en una de esas apariciones, recibió el mandato de permanecer en el pueblo donde había nacido. Canceló su partida. Desde entonces comenzó a mencionárselo como el apóstol de Irlanda donde permaneció para siempre. Con las cosas de todos los días que encontraba a su paso y al alcance de su mano predicaba el cristianismo y aleccionaba para producir sentido común... y religiosidad. Religare. “Volver a ligar”, “reunir”, “vincular estrechamente” a la humanidad con la trascendencia. Ese era el deseo (su deseo) y la misión divina de Maewyn... que también era Patrig, Pátraic y que hasta nuestros días –aunque escasamente se lo recuerde– también es Patrick que se multiplicaba en acciones para catequizar y popularizar su fe.
EL TRÉBOL
De hecho, para celebrar cada año la Pascua de Resurrección, encendía hogueras para empatizar con las prácticas ancestrales de las y los Tuatha Dé Danann (“el pueblo de la diosa Danu”), como se conocía por entonces a las y los irlandeses. El sincretismo de Patrick hizo que con cada hoguera popular para homenajear a El Dagda (el “dios bueno” y padre protector); a Lugh (“dios de las habilidades múltiples y la luz”); a Morrigan (“diosa de la guerra y la muerte”); y, a Brigid (“diosa de la poesía, de la curación y portadora del fuego sagrado”) –deidades anteriores a la presencia humana sobre la Tierra– el pueblo de Irlanda, por su intercesión, se religara al Dios del catolicismo. Al Dios del “acontecimiento”, como gustan decir los biblistas por estos tiempos.
Pero Pádraic no se quedó allí con su misión. No. Caminante de las campiñas irlandesas descubrió y adoptó los tréboles de tres hojas para ejemplificar la idea conceptual de la Santísima Trinidad. Su catequesis prendió fuerte en el espíritu irlandés. Cada una de las hojas de aquellos tréboles simbolizaba al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, me dijo enfáticamente un parroquiano en un PUB de Dublin, allá por los años 90. “El cristianismo triunfó sobre el paganismo”, añadió un bebedor cercano que no bebía con nosotros cuando los relojes marcaron las 10 de la noche. No finalizaba un día más. Era 17 de marzo. Habría juerga hasta tarde. Muy tarde. Supe luego que ese día, en procesión cientos de peregrinos y peregrinas, en Donegal, condado donde se asegura que Patricio tuvo una visión, marcharon a Station Island.
Peregriné con ellos y ellas.
La fe popular sostiene que Dios le dijo a San Patrick “todo aquel que llegue hasta aquí, estará libre de pecado”. La tradición se mantiene a pesar del paso del tiempo. El cine la ha mostrado una y otra vez. En el transcurso de la trilogía de “El padrino”, Francis Ford Coppola recrea una procesión que las y los migrantes irlandés realizan en Boston, Estados Unidos desde 1737. En Peaky Blinders, el director Tom Harper le marca al clan Shelby y al mismísimo Tommy Shelby (Cillian Morphy) esa enraizada tradición. Patrick da para todo en las creencias populares. Hasta se asegura –como hazaña y leyenda– que en su tiempo condujo a todas las serpientes que habitaban la isla hasta el mar para que se ahoguen. Mito. Cientos de publicaciones prestigiosas especializadas consignan que “en Irlanda nunca hubo serpientes” desde que finalizó la última glaciación. De esto también se trata la fe. Y la cerveza, ¿por qué?, ¿qué tiene que ver con todo esto?, pregunté una y otra vez hasta que alguien –después de intentar repetidamente saber– una de aquellas personas de las que quise tener respuestas fue tan clara como sintética. “Cuando niños, durante la Cuaresma, no podíamos comer dulces, pero durante el Día de San Patricio nos indultaban y podíamos hacerlo. Los adultos, por su parte, (como nosotros con los dulces) no podían beber cerveza en el mismo período. De allí que, nuestros mayores, nuestros padres y abuelos, en la misma efeméride, homologaron aquello que nos beneficiaba a las y los pequeños y, como anuencia de los obispos fueron dispensados y, desde entonces, la Cuaresma no les impide tomar cerveza”.
Daimiel, Ciudad Real, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Cada primer viernes de agosto, desde el inicio del milenio que corre, es el epicentro del Día Internacional de la Cerveza. Con apenas 17.722 habitantes, a la alegría de beber entre amigos y amigas, se le agrega debatir sobre texturas, sabores, colores, aromas y matices
VÍNCULO CON LA CERVEZA
Nada dice la historia de que San Patricio tuviera vinculación alguna con la cerveza. Algunos y algunas, sin embargo, insisten y aseguran que fue el santo quien enseñó a fermentar y destilar malta para producirla. Ninguna investigación sólida que pueda mencionarse va en ese sentido. “Es una tradición popular”, me explicaron en Dublin. ¿Y la cerveza verde?, pregunté con insistencia. “No es nuestra. Se inició en los Estados Unidos. Es marketing”. De hecho, en poco más de medio centenar de países el Día Internacional de la Cerveza se celebra el primer viernes de cada mes de agosto año tras año desde el inicio del milenio que corre.
Todo se inició en Daimiel, Ciudad Real, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, a unos 170 kilómetros de Madrid, donde habitan –según se verificó en 2025– 17.722 personas. Allí, en 2000, un grupo de buenos amigos festejaron por vez primera. Una y otra vez brindaron con “cañitas”, como llaman en España a la cerveza. Y, desde entonces, acordaron que repetirían ese encuentro en los años siguientes cada primer fin de semana de agosto. ¡Es una gran fiesta! Circulan y se degustan cervezas de todo tipo y procedencia. Temas para debatir: texturas, aromas, colores y transparencias. Preside el “maestro Birrote”, coronado con una jarra. Su mandato se extiende hasta el año siguiente. En 2007, cuatro amigos –Jesse Avshalomov, Evan Hamilton, Aaron Araki y Richard Hernández– instituyeron aquella creciente reunión de amistad manchega celebrada con cerveza en efeméride global. De allí que junto con los “cheers, sköll, gānbēi, prosit, À ta santé, salute y chin chin” ya mencionados se añaden otras lenguas y, con cada brindis, se desea “Osasuna… salut… saúde…” con cerveza.
YouTube se desmarca de las redes sociales en juicio sobre diseños adictivos de plataformas
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La defensa de Google afirmó el martes que su filial YouTube no buscó hacer intencionalmente esta plataforma adictiva para los niños, en el segundo día de un juicio en Estados Unidos que puede marcar un precedente para cientos de casos contra las gigantes tecnológicas. YouTube “no quiere volver a la gente adicta (a su sitio) más de lo que lo estarían a los buenos libros o al aprendizaje de cosas nuevas”, explicó el abogado Luis Li en su alegato inicial ante los 12 miembros del jurado en un tribunal civil de Los Ángeles.
El lunes, en la apertura de las audiencias, el abogado de la demandante, Mark Lanier, acusó a Google y a Meta, matriz de Facebook e Instagram, de “volver adictos los cerebros de los niños”. “Lo hicieron a propósito”, afirmó. La demanda se centra en las acusaciones de una mujer de 20 años, identificada como Kaley G.M, que sufrió un grave daño mental porque se volvió adicta a las redes sociales cuando era niña.
Esta dependencia le causó depresión, ansiedad y trastornos de la imagen propia. YouTube no intenta “meterse en tu cerebro y reconfigurarlo”, recalcó Li. Mencionó comunicaciones internas de directivos de YouTube que, según él, mostraban la intención de privilegiar la calidad de los contenidos sobre su viralidad.
Los contenidos se vuelven populares en la plataforma porque los usuarios los recomiendan, agregó, no por acción de la empresa. “No es adicta a YouTube. La pueden escuchar en sus propias palabras (...) ella dijo que no, su doctor lo dijo, su padre lo dijo”, aseguró Li. “No es adicción a las redes sociales cuando no es una red social y no hay adicción”, insistió, cuestionando la definición que a menudo se aplica a YouTube.
TikTok y Snapchat debían inicialmente responder por las mismas acusaciones, pero prefirieron llegar a un acuerdo amistoso con la presunta víctima, por un monto confidencial. Frente a operadores protegidos por la ley estadounidense en cuanto a los contenidos de sus plataformas, los demandantes en este y otros casos cuestionan el diseño de las redes sociales, es decir, el algoritmo y las funciones de personalización que fomentan el visionado compulsivo de contenidos.
Los demandantes acusan a este diseño de ser negligente y nocivo. Retoman así una estrategia llevada a cabo con éxito contra la industria tabacalera en las décadas de 1990 y 2000. El resultado de las audiencias podría sentar un precedente judicial en materia de responsabilidad civil de los operadores de redes sociales.
Un camión perdió más de 1000 packs de cerveza al intentar esquivar un bache en Fernando de la Mora
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Un camión transportador de bebidas perdió al menos 1.000 packs de cerveza y gaseosas cuando el conductor hizo una maniobra para intentar eludir caer en un bache y perdió el control del rodado que terminó volcado.
El accidente vial se produjo en las inmediaciones de un conocido supermercado, ubicado sobre la ruta Mariscal Estigarribia y Pitiantuta, Fernando de la Mora. Lo curioso es que en vez de ayudar, la gente acudió en masa a rapiñar la carga.
Tras perder el equilibrio, cae gran parte de la carga sobre el asfalto y el camión termina cruzando al sentido contrario de la ruta. Pero afortunadamente no involucró a otros rodados y no se reportaron heridos, solo un perjuicio material evaluado en unos G. 40 millones.
La carga se esparció a lo largo de unos doscientos metros e inmediatamente aparecieron los avivados para juntar en bolsas y surtirse, aprovechando la oportunidad para alzarse con los packs de cerveza.
“Queremos tomar un poquitito también en Año Nuevo”, dijo un hombre al canal NPY, mientras cargaba en un bolso las cervezas.
En tanto, un empleado de la distribuidora de bebidas confirmó que cayeron alrededor de cuatro palets, equivalentes a más de 1.000 packs de cerveza. “Como 40 millones de guaraníes es la pérdida. Lo que se pueda vamos a rescatar”, expresó.
Muchas de las latas explotaron a raíz del fuerte impacto, mientras otras quedaron intactas, que fueron recogidas por los trabajadores para volver a cargar al camión.
Las tradicionales 12 uvas de los buenos deseos tienen competencia. Una conocida marca de cerveza las convirtió en esferas para brindar por el año que llega. Conocé la historia detrás de esta idea.
Diciembre es un mes clave para las marcas de cerveza que pujan por ser las número 1 en los rituales de sus seguidores, en festividades, reencuentros y celebraciones propias de esta temporada.
En muchas culturas, la tradición de comer 12 uvas al compás de las campanadas de Año Nuevo simboliza la esperanza de un nuevo año lleno de prosperidad y felicidad, otorgando un deseo por cada mes que se avecina. Y fue justamente esa costumbre tan arraigada la que inspiró una idea curiosa este año.
En México, una conocida marca de cerveza estadounidense, Miller High Life, decidió reinterpretar ese clásico ritual con un toque creativo y contemporáneo. En lugar de las clásicas uvas, la marca lanzó una propuesta original: esferas comestibles hechas con cerveza, pensadas para sustituir simbólicamente a las uvas en la noche del 31 de diciembre.
Bautizada como The Golden Ritual, esta iniciativa no busca convertirse en un nuevo producto masivo, sino generar conversación y sumarse a los gestos que hacen especiales las celebraciones de este mes. Más que promover una compra, la idea es transformar un rito tradicional en una experiencia diferente, que invite a reunirse con amigos y seres queridos, un deseo que, según estudios sobre conexiones sociales, es más importante que nunca en tiempos de agendas apretadas y encuentros ocasionales.
Las esferas doradas, con textura suave y evocando la forma de una uva, invitan a brindar por la amistad y la cercanía, simbolizando esa intención de ver más seguido a las personas que más importan. La campaña aprovecha así la temporada alta de consumo y celebración para insertarse en los rituales de fin de año con un gesto simpático y lleno de significado, sin centrarse únicamente en la venta del producto.
Este giro curioso a una tradición tan conocida demuestra cómo, incluso en épocas saturadas de mensajes y promociones, las marcas pueden encontrar formas creativas y memorables de dialogar con la cultura y las celebraciones populares.