Armando Almada Roche
(Desde Buenos Aires, especial para La Nación)
almadaroche@gmail.com

Hace unos cuantos años, Dean Reed era el "hermoso galán" de algunos filmes de los Estados Unidos, que una vez decidió bajar a conocer la América del Sur. Algunos memoriosos los recordarán como el "churro" del tiempo del Club del Clan y de la película "Mi primera novia" con Palito Ortega. Sin embargo, su carrera y su vida transitaron otros caminos, llevándolo a la Europa del Este, en tiempos de la guerra fría. Y fue allí, en Praga, cuando se encontró con el autor de esta nota, que rescata en primera persona el relato del propio Dean Reed, sobre su vida y obra.

"Nací un 22 de setiembre en Denver, Colorado. Durante mi juventud llevé una vida de cow boy. Después entré en la universidad a estudiar meteorología, pero no terminé mi carrera y me fui a Hollywood y empecé a perfeccionarme en guitarra y arte escénico en la Warner Brothers Studios. Posteriormente dejé los estados Unidos y me lancé hacia América del Sur, Chile, para ser precisos, en donde logré fama como cantante de rock y canciones de protesta allá por la década del 60. Luego estuve varias veces en Buenos Aires e integré el famoso Club del Clan de la primera época. Por aquel entonces mis discos del sello Capitol se vendían como pan caliente, en especial 'No te tengo'. Más tarde, debido a mi militancia marxista, muchos países de América Latina –entre ellos la Argentina– me cerraron las puertas. Los sucesivos gobiernos militares argentinos me incluyeron en listas negras y no me permitían la entrada.

En 1978 recibí el Premio de la Paz soviética –mi popularidad era arrasadora en la URSS y otros países de Europa–, uno de los más importantes galardones del mundo socialista, siendo asimismo condecorado por Alemania Oriental, Hungría, Bulgaria y Checoslovaquia. Mi última visita a Buenos Aires fue en octubre de 1984, en la cual vine como miembro del Consejo Mundial de la Paz.

Estoy muy feliz de volver a la Argentina, que es mi segunda patria. Me alegro de todo corazón al ver que se está viviendo en democracia después de tantos años de dictadura militar; que todas las fuerzas democráticas puedan ahora hablar, expresar sus opiniones y discutir amigablemente y en paz sobre el futuro de la Argentina; ver que ya no tienen miedo.

RECUERDOS DE PRAGA

Soy amante de la democracia y quiero y respeto al pueblo argentino, y deseo paz y justicia para todos los pueblos del mundo. Siento debilidad por esta nación. Mis recuerdos para la Argentina son de cariño y de amistad. He estado en muchos países en mi vida, pero jamás hallé un pueblo como el argentino. Viví un tiempo largo en Buenos Aires, ¿te acuerdas? Después vino el general Onganía y me echaron sin darme razones. Desde aquella vez he intentado regresar en más de cuatro veces pero siempre era detenido en Ezeiza, y embarcado otra vez hacia cualquier lado.

Antes de seguir con mi monólogo, quiero recordar el encuentro que tuvimos –tú y yo, y el maestro Herminio Giménez, en Praga, en 1983, en el encuentro Mundial por la Paz– y en donde me cupo la oportunidad de conocer a este grande de la música del Paraguay. Recuerdo que charlamos mucho. Su música ya lo conocía. Tanto es así que tengo varios discos suyos. El otro grande, acaso el más grande, José Asunción Flores, es también uno de mis preferidos. Me agrada la música paraguaya. Es dulce y mágica. Un programa de Radio Moscú tiene como apertura 'Gallito cantor'.

Y para que veas que no solo conozco de música guaraní, sé algo de su literatura. En Francia, exactamente en Toulouse, conocí al novelista Augusto Roa Bastos, en cuya universidad enseñaba, creo, guaraní. Me regaló un hermoso libro, 'Yo El Supremo'. Estando en Buenos Aires había visto una película basada en uno de sus cuentos de 'El trueno entre las hojas'. Allí conocí a Isabel Sarli y a Armando Bo. Conozco de cine, puesto que he filmado 'Mi primera novia', con Evangelina Salazar y Palito Ortega, una comedia romántica de triángulo amoroso, a las órdenes de Enrique Carreras.

Volviendo un poco para atrás, en una oportunidad entré de manera clandestina. Estuve en Chile en 1971 y desde allí pasé clandestinamente a Buenos Aires. Apenas llegué, di una conferencia de prensa donde estuvieron presentes los cuatro canales de televisión, periodistas de diarios y de las radios más importantes. Les expliqué que yo no había hecho nada en contra del pueblo argentino, que no existía ninguna razón justa por la cual no podía entrar. Dos horas después me arrestaron en una calle céntrica y me llevaron a Villa Devoto, en donde permanecí veintiún días. Enseguida hubo un gran movimiento de solidaridad internacional y también la CGT; vino a verme José Ignacio Rucci, y dijo que todos los trabajadores argentinos querían ver a Dean Reed en libertad. Posteriormente me llevaron de nuevo a Ezeiza, y me expulsaron.

EL CANTOR

En 1978 regresé a los Estados Unidos porque estaba invitado para mostrar una película de largometraje que había hecho yo, como actor y director, dedicado a Víctor Jara, el cantante chileno que fue asesinado por los fascistas de Pinochet, un querido amigo mío. Le he dedicado este film titulado 'El Cantor'. Bueno, estuve en Minnesota mostrando la cinta y canté para los campesinos, y resulta que nos llevan preso solo por cantar una canción. Esto habla mucho también de la 'libertad' que existe en mi país. Los presos éramos veinte en total. Luego diez de nosotros hicimos huelga de hambre hasta lograr la libertad o la muerte. Habíamos dicho que éramos presos políticos. La Unión Soviética hizo una gran campaña de solidaridad mandando millones de cartas y telegramas de cada escuela y fábrica pidiendo mi libertad y diciendo: '¿Adónde están los derechos humanos si Dean Reed no puede cantar en su propia patria?'. Después de once días de huelga de hambre nos procesan durante tres días en presencia del mundo; se armó un gran escándalo y entonces nos dejaron en libertad.

Ahora en la Argentina las cosas están cambiando. No solo el pueblo, sino también el gobierno. Se han dado cuenta, por ejemplo, que los Estados Unidos no es su amigo; lo han visto y comprobado con la guerra de la Malvinas. Se han dado cuenta que este 'buen amigo' ha luchado en contra, que han tenido un pacto legal. Debían haber venido a defender a la Argentina y no lo hicieron. Están con Inglaterra, un país colonialista, que insiste con todos los medios a su favor de colonizar a la Argentina y a las islas. Entonces, la gente está aprendiendo cosas nuevas muy rápidamente en todas partes de América Latina.

Pongo otro ejemplo. En este momento, en el Paraguay se está viviendo cambios muy interesantes, que aún no lo podemos apreciar –los que vivimos fuera– en su real magnitud. El pueblo paraguayo también está empezando a levantarse, a protestar. Si bien existe persecución, asesinatos y torturas, los estudiantes, los campesinos y obreros hacen oír su voz.

ntes eso no pasaba. Hay abogados, políticos y periodistas que denuncian el régimen fascista de Alfredo Stroessner; existen curas y obispos paraguayos que critican y condenan la corrupción, el narcotráfico y el atropello de los derechos humanos".

*Murió en un accidente en Alemania Oriental el 17 de junio de 1986. Esta entrevista póstuma es una especie de homenaje.

El “Elvis” rojo

A pesar de su cara de "gringo", trascendió artísticamente como un "enemigo del imperio" y fue una figura importante para el tiempo de la Guerra Fría. Su historia singular hizo que Tom Hanks proyecte un filme inspirado en su vida. A Dean Reed lo llamaron "El Elvis Rojo", por ser un rockero que simpatizaba con el comunismo y su apoyo a la izquierda latinoamericana.

El pequeño rubio nació con un nombre casi de cine: Dean Cyril Reed, en un pequeño pueblo llamado Lakewood, Colorado, un 22 de setiembre de 1938. Después de estudiar meteorología en la Universidad de Colorado, se trasladó a California para intentar comenzar una carrera como músico. En 1958 firmó un acuerdo con la casa discográfica Capitol Records, que intentó hacer de él un ídolo juvenil y se encargó de la producción de varios singles como "I kissed a Queen" o "Our summer romance". Además, hizo sus primeras apariciones en TV como estrella especial en algunas telecomedias. Aun así, Reed no llegó a triunfar en los Estados Unidos como superestrella, logrando una mediana fama.

Sin embargo, a pesar de que Reed nunca logró grandes posiciones en las listas de éxitos con sus temas en su país natal, algunos de sus temas como "Our summer romance" habían logrado los primeros puestos en las listas de Argentina y Chile, y entonces aprovechó la ocasión para iniciar una gira por Sudamérica, donde llenó estadios en Chile y Perú, y logró la popularidad que no obtuvo en su país. Reed se estableció en Chile, aprendió español, grabó varias películas para el mercado sudamericano y llegó a ser reconocido por el público, participando en películas como "Mi primera Novia", con Palito Ortega y Evangelina Salazar (ver afiche). Era un "galán" rubio y de ojos claros, admirado por las chicas y con un carácter simpático, que sedujo a todos. También formó grupos de música y dio conciertos muy importantes.

EL REBELDE

En momentos en que Reed vivió en Latinoamérica, se contactó con artistas e intelectuales referentes de las distintas corrientes de izquierda; como en Chile, donde forjó una amistad con Víctor Jara, a quien acompañó y admiró. Su crítica más fuerte en ese momento fue contra la guerra de Vietnam, que criticó duramente y públicamente hizo un acto en el que "lavó con detergente" la bandera de su país, afirmando que la estaba limpiando porque estaba manchada de sangre inocente de vietnamitas.

Fue deportado de la Argentina en 1966 (dictadura de Onganía) y se fue a Europa, primero a Roma, Italia, en donde participó de filmes llamados entonces "Spaghetti westerns". En plena época de guerra fría, fue invitado a visitar Moscú, invitado por la Organización Juvenil Socialista de la URSS y comenzar una gira por el país, donde tuvo bastante éxito y se usó su acto con fines propagandísticos, motivo por el que durante varios años no pudo regresar a Estados Unidos. Su postura a favor del marxismo se radicalizó tras la muerte de Salvador Allende y el asesinato de Víctor Jara, cantante al que admiraba e interpretaría más tarde en la película alemana "El cantor". Volvió a Chile recién en 1983, en plena dictadura militar, con visa de turista, pero fue expulsado tras actuar en un par de escenarios.
En 1970, Reed se establece de forma definitiva en la República Democrática Alemana, más concretamente en Berlín Oriental. Durante su estancia, nunca se afilió al Partido Socialista Unificado de Alemania (él se definía como marxista antes que comunista) y nunca renunció a su nacionalidad estadounidense, afirmando que era "un patriota" al que no le gustaba el sistema político del capitalismo pero que conservaba un gran afecto por los Estados Unidos, a pesar de que fuera considerado por muchos de sus compatriotas como un traidor. De hecho, hasta el final de sus días siguió enviando declaraciones de impuestos al Internal Revenue Service de los EEUU, lo que en sí fue otra contradicción, así como sus constantes viajes de un lado al otro de la cortina de hierro de entonces.

UN TRAIDOR O UN HÉROE

La vida de Dean Reed es toda una inspiración para crear una historia de espías y aventuras, especialmente en tiempos en los que vivió. En 1986 pudo volver a su país invitado por el director Will Roberts, que había grabado un documental titulado "Dean Reed: American Rebel", y concedió una entrevista para el programa 60 Minutes de la CBS, entrevista donde mostró su apoyo a la construcción del Muro de Berlín y la guerra de Afganistán, lo cual motivó su ruptura personal con los amigos y familiares con quienes aún se contactaba en EEUU. Al mismo tiempo, antiguos admiradores estadounidenses le enviaron cartas llenas de insultos e injurias, tachándolo de traición y reclamando que se haga ciudadano de la RDA. Reed tuvo a lo largo de su vida 3 esposas: entre 1964 y 1971, una estadounidense llamada Patty Hobbs (con quien se estableció en la RDA hasta su divorcio y quien fue madre de su primera hija, de nombre Ramona), la modelo alemana Wiebke Dorndeck (con la que tuvo a otra hija, Natasha) y hasta su muerte con la actriz alemana Renate Blume.

¿MUERTE MISTERIOSA?

De acuerdo a datos de diversa procedencia, relacionados con la muerte del entonces todavía joven artista, él estaba por comenzar a rodar un filme sobre un tema espinoso y la noche anterior salió a reunirse con el productor del filme, pero nunca llegó al lugar pautado para el encuentro y tampoco regresó a su casa. Encontraron su cadáver flotando en el lago Zeuthen cinco días después. La policía de la (RDA) calificó su muerte como "accidente", aunque muchos cercanos sospecharon un suicidio. Supuestamente, de acuerdo a su propia esposa Renate y algunos amigos alemanes, Reed estaba afectado por una depresión severa y mucho tenía que ver en eso las consecuencias de aquella entrevista en 60 minutos y el rechazo de su gente. Mientras, sus familiares de los EEUU hablaron de posible asesinato y de espías. Lo cierto es que nunca se sabrá realmente y queda para el recuerdo y la memoria la singular historia del "Elvis Rojo", que, como debe ser, está plagada de supuestos y de conspiraciones. El propio Tom Hanks se habría "obsesionado" con la figura e historia de Reed y le compró los derechos a su viuda, Renate, para filmar una película a la que llamaría "Comrad Rockstar" (camarada rockero).