La colección de fotografías "Desde este lado" de Jean-Christophe Potton y Luis Vera fueron vistas el pasado viernes en el Colegio Santa María de Mariscal Estigarribia, y el sábado en el Centro Comunitario de Yvopey Rendá de Filadelfia.
La propuesta de la muestra fue recibida en medio de un encuentro de jóvenes estudiantes de la Educación Media, del que participaron los estudiantes del Colegio Santa María, Colegio Santa Teresita y el Colegio Naciona.
También la Escuela Agrícola de Mariscal Estigarribia; Héroes del Chaco de Loma Plata; el Colegio Efata, el Colegio Nuevo Amanecer y Colegio Concordia de Neuland.
Más de 400 estudiantes del Chaco Central, de comunidades menonitas, indígenas y "paraguayas" pudieron ver parte del Arete Guasu guaraní, como una forma de buscar el fortalecimiento de las culturas indígenas de esta parte del país.
El intendente de la ciudad, Elmer Vokt, concurrió al evento donde recibió, junto a docentes de los colegios Santa Teresita y Santa María, ejemplares de libros editados por el Centro Cultural de la República El Cabildo, sobre temas de la cultura paraguaya, donde los cómics sobre historia fueron muy bien recibidos.
El sábado, en la comunidad guaraní occidental de Yvopey Renda, en la ciudad de Filadelfia, se realizó la muestra donde niños, jóvenes y adultos concurrieron al Centro Comunitario para apreciarla.
El líder de la comunidad Crescencio Cáceres y su consejo; Felicia de Cáceres directora de la Escuela Yvopey Renda, recibieron los libros del CCR Cabildo.
El Arete Guasu es la celebración sagrada del pueblo Guaraní Occidental, que durante muchos años, fruto de la incomprensión y la cultura invasiva fue hasta perseguida sobre todo en las comunidades urbanas.
A pesar de eso, sobrevivió a través de los años y va siendo fortalecida por los propios guaraníes en sus comunidades, donde va tomando matices distintos, según la zona geográfica y cultural a la que pertenecen, y que se extiende por el gran Chaco Sudamericano (Chaco central en el Paraguay, sur de Bolivia y noreste de Argentina).
La parte más visible del ritual es cuando se reúne la comunidad, donde las máscaras, disfraces, de los agüero, el jagua-jagua, el toro-toro, los kuchi-kuchi, los tambores y flautas de los músicos hacen una exposición donde el ritmo, las danzas, el color y las formas hacen gala de la creatividad del pueblo guaraní.
Para los expositores de las fotografías, "De este lado", tiene relación a las miradas que se tienen desde la posición personal de cada uno, que siempre está frente a otras distintas. Por otro lado, se refieren a estos espacios que se encuentran en el Arete Guasu, el de acá y el de más allá, el de los espíritus.
Es una forma de contribuir a que la sociedad que las envuelve pueda conocer mejor para valorar y fortalecer estas formas culturales que hacen parte de nuestro país.
El MOPC avanza con la integración del Chaco paraguayo con obras viales en la Ruta PY15
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El tramo Mariscal Estigarribia-Pozo Hondo de la ruta PY15 avanzó a la fase de pavimentación en su Lote 4, impulsando la conectividad de la región Occidental. Las obras abarcan 52 kilómetros, desde el km 270 hasta el km 322.
El proyecto permitirá mejorar el tránsito de cargas y fortalecer la integración logística y económica de la zona fronteriza, considerada estratégica para el desarrollo del Chaco paraguayo.
Las acciones forman parte del Corredor Bioceánico Tramo 3, supervisado por el MOPC y ejecutado en esta sección por el Consorcio TCR. Foto: Gentileza.
Las acciones forman parte del Corredor Bioceánico Tramo 3, supervisado por el MOPC y ejecutado en esta sección por el Consorcio TCR. El proyecto contempla más de 220 kilómetros divididos en cuatro lotes y busca consolidar la conexión del Chaco con los puertos de los océanos Atlántico y Pacífico.
Capacitaciones del Mades
En paralelo, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) desarrolló jornadas de capacitación técnico-productivas dirigidas a 45 familias de Pozo Hondo, con el objetivo de fortalecer la economía local.
El Mades desarrolló jornadas de capacitación técnico-productivas dirigidas a 45 familias de Pozo Hondo. Foto: Gentileza.
Los talleres abordaron producción avícola, apicultura y organización comunitaria, además de promover la soberanía alimentaria, la generación de excedentes comercializables y una mayor participación de mujeres, jóvenes y comunidades indígenas.
Filadelfia será sede del primer torneo de cubo Rubik en el Chaco
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La ciudad de Filadelfia, en el departamento de Boquerón, albergará el próximo sábado 10 de octubre la competencia de speedcubing “Cuberos del Chaco 2026”. El certamen, que se desarrollará en las instalaciones del Colegio Filadelfia, reunirá a aficionados de distintas edades orientados a resolver el tradicional cubo de Rubik y otros rompecabezas tridimensionales en el menor tiempo posible.
El encuentro cuenta con el aval de la World Cube Association (WCA), máxima entidad internacional que regula este tipo de certámenes y homologa oficialmente las marcas logradas por los competidores. La organización local está a cargo del Club de Speedcubing Paraguay, que busca descentralizar la disciplina e integrar a la comunidad chaqueña al circuito nacional.
La competencia tiene un cupo limitado para 40 participantes y el costo de inscripción fue fijado en 30.000 guaraníes. Desde la organización aclararon que la convocatoria está abierta tanto a competidores consolidados como a principiantes que deseen sumar su primera experiencia en un evento con registro oficial.
Los interesados en participar o solicitar más detalles pueden ponerse en contacto con la organización a través del número telefónico (0982) 654-090, el correo speedcubingpy@gmail.com o la cuenta de Instagram @cscpy. Asimismo, la ficha técnica y las especificaciones del torneo se encuentran disponibles en la plataforma web de la WCA.
La competencia "Cuberos del Chaco 2026" se realizará el próximo sábado 10 de octubre, en el departamento de Boquerón. Foto: Ilustrativa
“Envío estas fotos como un pequeño regalo a todos mis nietos y nietas, a los niños y niñas, y a toda la gente noble que nos ama”, escribió Nicolás Maduro en sus redes sociales, el 30 de agosto de 2026. Foto: @NicolasMaduro
Hijo de Maduro confirma autenticidad de las fotografías de su padre en prisión
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El hijo del depuesto mandatario Nicolás Maduro afirmó el martes que las fotografías que circularon el fin de semana de su padre fueron tomadas por personal de la prisión en Estados Unidos y enviadas luego por correo a la familia. La autenticidad de las dos imágenes de Maduro suscitó dudas. En las fotos aparece vestido con un chándal gris mostrando una clara pérdida de peso tras su captura en enero por fuerzas estadounidenses.
Las fotografías fueron compartidas el domingo en las redes sociales del depuesto mandatario, dos días después del anuncio de un histórico acuerdo energético que le otorga a Estados Unidos el manejo de la quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela. “Esa foto fue tomada el día 25 de junio, un día después del doble terremoto” que han dejado 6.500 fallecidos, dijo Nicolás Maduro Guerra en un video publicado en X. La fecha coincide con la del registro de la cámara.
“Él (Maduro) nos cuenta que eran a eso de las 6 de la tarde, llegó la persona que tomó fotos y él estaba frente al televisor, estaba muy conmocionado, estaba muy afligido”, narró. Según Maduro Guerra, su padre, recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) en Brooklyn acusado de narcotráfico, “no tenía el ánimo de tomarse la foto”, pero “la persona que tomó la foto insistió” y le dijo que luego podía enviarla.
“Efectivamente la foto se la dan impresa, las dos fotos se la dan impresas, y él las envió por correo postal el 13 de julio y nos llegó a una dirección en los Estados Unidos el día martes 25 de agosto”, aclaró.
Maduro Guerra dijo que luego le “enviaron una foto de la foto” y el viernes su padre le dictó un mensaje desde la cárcel que publicó luego junto a las fotografías.
“Nosotros seguimos aquí trabajando en el nombre de Dios sacando el país adelante y luchando por la liberación pronto de Nicolás Maduro Moros y de Cilia Flores”, afirmó Maduro Guerra.
En prisión Maduro no tiene acceso a periódicos ni a internet, pero está autorizado a hablar por teléfono con su familia y sus abogados durante aproximadamente 300 minutos al mes, con un máximo de 15 minutos por llamada.
Fuente: AFP.
“Envío estas fotos como un pequeño regalo a todos mis nietos y nietas, a los niños y niñas, y a toda la gente noble que nos ama”, escribió Nicolás Maduro en sus redes sociales, el 30 de agosto de 2026. Foto: @NicolasMaduro
El fotorreportaje retrata el Arete Guasu de la comunidad de San Agustín, cerca de Pedro P. Peña, en la zona de la triple frontera con Bolivia y Argentina. Foto: Matteo Fabi
“Paraguay es una tierra fecunda para mi experiencia humana y profesional”
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Fotos: Matteo Fabi
Matteo Fabi es un fotógrafo italiano de 39 años nacido en Bari, en el talón de la bota. Tras hacer escala en varios países, poco antes de la pandemia se instaló en nuestro país, donde viene realizando desde hace varios años una labor fotográfica y audiovisual con los pueblos indígenas. Además de documentales sobre su historia y luchas, es autor de un fotoensayo sobre el Arete Guasu, una celebración que lo marcó profundamente por la manera en que estos pueblos viven su relación con los antepasados.
Su formación como fotógrafo es básicamente autodidacta y basada en la práctica. Tras una estadía en Londres y luego en Nepal, se mudó a Australia, donde conoció a una paraguaya y de allí decidió cambiar nuevamente de destino rumbo al corazón de Sudamérica.
“Mi llegada a Paraguay fue debido a que conocí a mi partner en 2019. Ella estaba con una beca estudiando en la Swan University de Perth. Nos frecuentamos unos meses y al final ella tenía el vínculo de la beca, que a los cinco años debía volver. Yo honestamente no quería volver a Italia. Siempre fue un anhelo mío, un llamado del destino si queremos, vivir en Suramérica. Así que me pareció una excelente oportunidad”, empieza relatando sobre cómo llegó a nuestro país.
Matteo Fabi, fotógrafo italiano residente en nuestro país
Sobre la primera impresión que le causó el país, indicó que “nunca había conocido. Me pareció exótico porque casi nadie conocía. Entonces me fascinó el misterio que rodeaba a Paraguay y decidí mudarme acá, alquilar un departamento y probar llevar adelante mi profesión de fotógrafo en el país. Ya han pasado 6 años porque después de unos meses de mi llegada se había cerrado el aeropuerto por la cuestión del covid”.
–¿Qué actividades estás realizando en nuestro país?
–Desde mi llegada pude enfocarme en lo que era mi objetivo, que es la fotografía freelance, empezando con los indígenas. Gracias a oenegés pude acercarme a varias comunidades y especialmente ser guiado en las cuestiones sociales que afectan a las comunidades indígenas. Tengo que ser muy agradecido, especialmente con Tierraviva y la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), con las cuales he tenido una experiencia muy enriquecedora y especialmente pude aprender a escuchar y entender cómo viven los indígenas del país y cuáles son sus anhelos, cuáles son sus necesidades. He trabajado en un documental sobre el caso Yakye Axa y entré en la organización El Ojo Salvaje, que es una asociación de fotógrafos nacionales e internacionales que opera en el país sobre temas sociales y gracias a la cual pude exponer, por ejemplo, en el Festival de Fotografía de 2024 en la plaza Italia. Fueron años de desarrollo humano y fotográfico muy interesantes. Paraguay se reveló como una tierra fecunda para mi experiencia humana y profesional.
Los primos Ángel y Óscar se volvieron como los protagonistas del proyecto
SATISFACCIÓN
–¿Qué impacto tuvo en tu carrera y en tu vida personal el tiempo que estás viviendo en Paraguay?
–El acercarme a lo que siempre quise hacer me da una sensación de satisfacción por haber seguido mis deseos y no haber cedido a encontrar un trabajo de escritorio en algún otro lugar del mundo, algo relacionado a la economía, al dinero, al consumismo, que es algo que yo veo bajo otra perspectiva hoy día. Entonces, a nivel personal volví a encontrar ese sentido de comunidad, esa manera de saber comunicar emotivamente, de saludar a los desconocidos, de saber hacer vida de plaza, vida de comunidad local, vida familiar también porque tengo una hermosa relación con la familia de mi partner, a la cual soy muy agradecido por haberme incluido y después de muchos años de vida bastante solitaria, muchos años de mochilerismo, de experiencias de trabajo itinerante, ha sido muy lindo volver a una vida más estable y haber encontrado valores sociales y humanos que para mí son lo que realmente enriquecen la vida.
–¿Qué podés comentarnos de tu fotoensayo sobre el Arete Guasu?
–El Arete Guasu fue una experiencia sumamente interesante. Ha sido un clímax, un pico en mi experiencia de acercamiento al indígena en Paraguay. El Arete Guasu era la clase de evento que yo siempre soñé retratar en fotos, documentar y participar, más que todo primero a nivel humano. Tengo que especificar que es el Arete Guasu de la comunidad de San Agustín, cerca de Pedro P. Peña, en la zona de la triple frontera con Bolivia y Argentina, la zona de Pozo Hondo. Me fui ahí porque yo me estaba interesando en el Arete Guasu de Santa Teresita, en Mariscal Estigarribia, donde a nivel visual se distingue la presencia de sombreros puntiagudos blancos. Eso me causó un gran interés también visitando el Museo del Barro, viendo el trabajo de Ticio Escobar, de antropólogos, fotógrafos y expertos audiovisuales que les acompañaron para representar el folclore de estos pueblos muy remotos de Paraguay.
Luego de la fiesta los oficiantes se deshacen de la máscara permitiendo
que los ancestros vuelvan al suelo
UNA INVITACIÓN
–¿Cómo fue el primer acercamiento?
–Me surgió una invitación de un colega fotógrafo, Javier Medina Verdolini. Él me invitó a visitar juntos este carnaval porque es culturalmente mucho más auténtico, diría más protegido por el monte mismo, por la lejanía y el aislamiento de la comunidad misma. Y tiene ese carácter visual y cultural de la máscara con pluma de aves. Así que me pareció sumamente interesante participar en el evento en sí. Estoy muy agradecido con la comunidad por habernos recibido y habernos permitido participar en este encuentro al cual realmente participé por primera vez en 2024. Ahí tuvimos nuestro primer contacto, no estuvimos todos los días del festival. Ha sido como la ocasión de contactar y conocer, hacerse conocer y el año siguiente volvimos para un nuevo Arete Guasu, que más o menos coincide con el carnaval, y pudimos retratar las fotos que compusieron mi fotoensayo sobre este fascinante evento. El fotorreportaje se realizó gracias al apoyo de la productora Chaco Films y la Embajada de Italia en Asunción.
–¿Cuál fue la impresión que te causó esta celebración?
–Visualmente, el primer año, por una cuestión de tiempo y de no saber bien cómo se desarrollaba el evento, perdí algunos de los momentos culminantes que me aseguré no perder en el segundo año. Es muy fascinante y visualmente impactante el evento del Arete Guasu en Pedro P. Peña, porque empezamos con la creación de la máscara de alas. Nosotros nos fuimos dos semanas antes que el evento empiece y participamos con dos primos, Ángel y Óscar, que luego se volvieron un poco los protagonistas de nuestro proyecto. Óscar es el cazador designado mientras Ángel es un muchacho que más bien presenta una conexión entre el mundo moderno porque él vive en Asunción y en la comunidad y también él es como decimos un líder de los jóvenes. El referente de los jóvenes y también ayuda a los niños a acercarse a este evento y ellos mismos representaron a varios personajes que son parte de la celebración. El primer día ellos empiezan vistiéndose de agüero-güero, que es la máscara con alas que impersona a los ancestros.
El canto y el bailar en círculo son prácticas ancestrales que tocan las cuerdas dormidas de la espiritualidad
CONEXIÓN CON LOS ANCESTROS
–¿Cuál es la simbología de esa representación?
–Literalmente ellos van a llamar a los ancestros para que participen en este evento junto a ellos, una celebración de cuatro días donde se reencuentra la conexión con las personas pasadas. Y acá está lo fascinante de lo que yo buscaba. Esta cultura tan diferente que ve cuestiones de la vida, del ser humano desde un punto de vista tan diferente de nuestra cultura. En los días siguientes se baila a tambores constantemente día y noche un ritmo tribal que casi hipnotiza a lo largo de los días de celebración. Permite un estado de trance favorecido también por el consumo de chicha, recientemente también un poco de cerveza, pero tengo que decir la verdad sin que eso sobrepase lo que sea un general sentido de fiesta, de diversión. No son en ese sentido celebraciones extremas, sino más bien el canto y bailar en círculo son prácticas ancestrales que realmente llaman a algo yo creo en nosotros como seres humanos, van a tocar las cuerdas dormidas de nuestra manera de ser primal. Así que me fascinó muchísimo. Y el evento termina con ellos devolviendo las máscaras al agua. Un tiempo la iban a tirar en el cementerio donde descansaban los ancestros. Hoy día lo tiran en cursos de agua. Entonces, ellos inmediatamente después del evento se deshacen de la máscara y dejan literalmente que sus ancestros vuelvan al suelo, vuelvan al elemento terrestre para luego esperarle un año más hasta que puedan celebrar de vuelta juntos los días del Arete Guasu. Me pareció realmente una manera muy conmovedora de mantener una relación con los antepasados.
Luego de la fiesta los oficiantes se deshacen de la máscara permitiendo
que los ancestros vuelvan al suelo