La entrega de gran cantidad de títulos de propiedad de inmuebles rurales a los campesinos que los habitan es uno de los principales logros alcanzados hasta ahora por la actual administración estatal. Lo que ha sido por mucho tiempo uno de los principales problemas del campesinado se está solucionando paulatinamente. Y se debe sobre todo a la voluntad del Poder Ejecutivo, que a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) está alcanzado cifras excelentes.
Para entender la importancia de lo que se está alcanzando hay que recordar que el gobierno anterior llegó a obtener como un éxito extraordinario la entrega de 6.000 títulos en cinco años (hasta marzo de 2023, cinco meses antes del inicio de la nueva administración, había llegado a 5.769 documentos entregados).
El gobierno del presidente Santiago Peña, en tres años y dos meses de gestión, ha alcanzado a dar 12.000 títulos de propiedad a través del Indert. Solo en el mes de setiembre pasado se entregó los papeles de posesión de sus tierras a 1.000 campesinos en el Palacio de López, además de otras cantidades en diversos sitios del país.
El lunes último, el titular del Ejecutivo encabezó un acto en que se proporcionaron cerca de 600 títulos de propiedad rural a familias beneficiarias de varias localidades de la nación. En esa oportunidad resaltó la gran importancia de ese hecho ya que la entrega de los títulos permite a los campesinos a acelerar su proceso de desarrollo en el contexto del Paraguay gigante que se está levantando. Ratificó el compromiso de su administración con el desarrollo de las colonias campesinas, que con la falta de regularización de sus lotes tenían anteriormente un fuerte impedimento para su progreso, que ahora se está pudiendo eliminar.
“Aquí, el 15 de agosto de 2023, con mi compañero Pedro Alliana, dijimos que vamos a cambiar al Paraguay. Dijimos que íbamos a levantar a este gigante que por mucho tiempo estuvo dormido. Hoy podemos decir que este gigante está despertando gracias al trabajo que se está haciendo con ustedes, con los campesinos, con el pueblo paraguayo”, manifestó el presidente, quien aprovechó la ocasión para referirse a los emblemáticos casos de conflictos por la posesión de la tierra que se están solucionando mediante la tarea que desarrolla el Indert. En este contexto hay que mencionar los casos de Marina Cue, Barbero Cue, Santa Teresita Itakyry, que se están regularizando para dar el paso de seguir adelante por el camino del desarrollo.
Para avanzar con más rapidez en la titulación de tierras se pasó de un modelo que anteriormente radicaba en los expedientes individuales a un sistema de operativos, giras y rondas de titulación masiva, que incluyen el relevamiento de los inmuebles, regularización, suscripción y luego la entrega de los documentos pertinentes.
Lo que se pretende desde el Gobierno es que el título de propiedad sirva de soporte jurídico para impulsar el desarrollo económico y social, ya que con ese documento se facilita el acceso a los créditos e inversiones para dar fuerza a la producción. Esto además de que con la titulación se puede acceder a programas de vivienda e infraestructura, cosas que incentivan el arraigo de las nuevas generaciones campesinas.
Se ha explicado que esta visión del desarrollo rural se está articulando sobre varios ejes fundamentales, que son el incremento de la productividad y los ingresos de los campesinos, además del desarrollo de los mercados. Con relación a la productividad, lo que se pretende es fortalecer la oferta de los pequeños productores mediante la formalización de su tierra productiva, el financiamiento y el fortalecimiento institucional.
Al mismo tiempo se trabaja en la apertura de los mercados, en especial a través de las compras de entidades públicas vinculadas al programa Hambre Cero en las Escuelas, además de aprovechar los acuerdos internacionales para que puedan ingresar en los mercados de otros países.
Mediante el trabajo de titulación de tierras para los campesinos el Paraguay está alcanzando uno de los más importantes éxitos, ya que tradicionalmente la falta de títulos ha sido el principal impedimento de progreso de miles de familias del agro. En esa tarea el Indert ha demostrado una gran capacidad de trabajo y una acertada política de acercamiento a las familias rurales para asegurarles la propiedad de sus tierras.