El sector fabril es una de las áreas de la producción que mejor está creciendo. Las cifras del Banco Central del Paraguay (BCP) así lo están demostrando. Para que tenga un mayor impulso y refuerce el desarrollo de la economía, requiere de medidas económicas, financieras y fiscales de avanzada. Que es lo que está haciendo ahora el gobierno con varias disposiciones que acaba de firmar el presidente de la República, Santiago Peña.
Con motivo del Día de la Industria, que en nuestro país se conmemora el 8 de setiembre, el primer mandatario firmó el decreto que crea el Fondo de Garantía para la Industria (Fogain) y anunció el Programa Paraguay Industrial (PPI), que dispone de 600.000 millones de guaraníes para el financiamiento del sector fabril. Ambas disposiciones darán un extraordinario empuje a la industria nacional para que avance con más rapidez y alcance nuevos objetivos en el plan de la diversificación del sector económico que todavía es predominantemente agropecuario. Además de eso se anunció que se enviaba al Poder Legislativo el proyecto de ley que fusiona el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) con la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), que de ese modo constituirán una sola entidad.
El Programa Paraguay Industrial se trata de una línea de crédito que inicialmente propone un financiamiento de 600.000 millones de guaraníes para las empresas fabriles del país. Los créditos se darán a plazos de hasta quince años, con tres años de gracia y un tope de 15.000 millones de guaraníes por industria. Estos fondos crediticios se podrán destinar a la adquisición de maquinaria industrial, equipos, tecnología e infraestructura. El detalle llamativo de esta línea de préstamo es que hasta el 20 % del monto invertido en capital podrá utilizarse como capital operativo. Se entiende por capital operativo el dinero que necesita una empresa para financiar sus operaciones diarias, como las compras de los artículos que requiere para producir y vender, antes de recibir los pagos de su clientela.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, que es uno de los propiciadores de las medidas financieras, explicó que el Programa Paraguay Industrial es un crédito con un fondo inicial equivale a 100 millones de dólares que se otorgará a plazos que nunca antes se había visto en ese sector del país. Tendrá líneas de créditos en guaraníes, con una tasa de interés final del 10,5 % y en dólares americanos con una tasa de 8,5 % y plazos de hasta 15 años.
Refiriéndose al Fondo de Garantía para la Industria (Fogain), el secretario de Estado explicó que se lo está creando para dar adecuado respaldo a las empresas que no cuentan con garantías suficientes. Porque enfatizó que no debe quedar ninguna industria en el país que se inhiba a la hora de crecer debido a sus problemas, entre ellos la insuficiencia de recursos financieros. El propósito del Poder Ejecutivo con este tipo de medidas es eliminar cualquier tipo de barreras para el acceso al crédito que necesitan, tanto para el sector financiero como para las empresas industriales.
“Se acabaron las excusas para el sector financiero. Este producto le da un margen importante para prestar un fondo de garantía que avala la solicitud de crédito. Pero con esto también se acaban las excusas para los industriales”, enfatizó Riquelme, quien insistió que de ahora en más ya no habrá pretexto de no tener crédito como para poder “animarse a tomar esa decisión pasional que es una inversión industrial, como para crecer nuestra capacidad productiva para aprovechar el momento por el que está pasando nuestro país”.
Los planes de créditos se canalizarán a través de las instituciones financieras intermediarias habilitadas por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), como bancos, financieras y cooperativas. Con las iniciativas anunciadas el Gobierno busca crear condiciones más apropiadas para que las industrias de nuestro país desarrollen nuevos proyectos fabriles, incorporen mejores tecnologías y amplíen su capacidad de competir tanto en el mercado paraguayo como en el campo internacional. La idea es darles el fuerte impulso que necesitan para un mayor crecimiento y más competitividad. La línea crediticia cumplirá un papel crucial, ya que gran cantidad de empresas no tenían hasta ahora posibilidades de préstamos accesibles que les ayude a financiar su producción.