El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) está llevando a cabo una huelga por reclamos salariales diciendo que sus haberes no se corresponden a la formación que han conseguido a lo largo de los años de estudios y experiencia. La exigencia de este gremio consiste en elevar sus remuneraciones de 5 a 8 millones de guaraníes por cada vínculo de 12 horas semanales, lo que implica un aumento de 3 millones de guaraníes de lo que hoy ganan por cada vínculo.
Sobre este punto en particular y antes de desglosar otros temas relacionados a este reclamo, resulta importante que la ciudadanía tome conocimiento y saque luego sus conclusiones que el llamado vínculo o rubro que ahora son de 5 millones de guaraníes es por 12 horas y, antes de este gobierno se correspondía con el mismo monto pero por 24 horas de servicio. Es decir, los médicos recibieron un apoyo importante desde la actual administración gubernativa que no puede desconocerse.
Trabajar 24 horas semanales por 5 millones de guaraníes y en el presente con el mismo monto, pero 12 horas es una categorización salarial importante, más aún si se toma en cuenta que casi la cuarta parte de los médicos (75 %) cuentan con 2, 3 y hasta 5 rubros lo que corresponde a tener una ganancia de 10, 15 y 20 millones de guaraníes mensuales.
Al respecto y solo para comparar dado que consideramos necesario que la ciudadanía también pueda evaluar con criterios razonables, el salario de un trabajador en el sector privado es de tres millones cuarenta cuatro mil (3.044.000) guaraníes en una jornada de trabajo de 48 horas semanales. La diferencia es enorme entre un sector y otro.
Unos trabajan 12 horas semanales y ganan mínimamente de 5 a 10 millones mensuales pudiendo ser más, y otros en el sector privado trabajan 48 horas semanales y perciben 3 millones de guaraníes. El salario por hora de un médico equivale a ciento cinco mil guaraníes (105 mil) y del trabajador en el sector privado es de catorce mil seiscientos (14.600) guaraníes por hora.
La organización sindical Sinamed tiene derecho de peticionar a las autoridades sus reclamos, de hecho esa atribución se halla establecida en nuestra misma Constitución Nacional. Sin embargo, la Sinamed desconsidera en su exigencia que sus asociados pertenecen al sector público desconociendo alevosamente, por ende, la realidad de los recursos del erario. Los haberes que hoy les corresponde en ningún modo son tan bajos como insistentemente sostienen, siempre tomando en cuenta que se podrían elevar las referidas retribuciones en la medida de una reorganización financiera gradual del presupuesto y no como propone el Sinamed.
Sobre este punto en particular, el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, luego de haber escuchado los reclamos del sindicato y haber estudiado con su equipo técnico sentó una posición sobre el aumento solicitado. El titular de la cartera económica afirmó que en cuanto específicamente se refiere a la viabilidad del aumento requerido, el mismo resulta inviable tomando en cuenta el instrumento jurídico financiero con el que todo administrador tiene como referencia en el Estado; el presupuesto de gastos, dinero proveniente, por cierto, de los contribuyentes.
El impacto financiero que supondría dar lugar a lo solicitado por Sinamed implicará un desembolso multimillonario de más de 140 millones de dólares anuales que en la estructura rígida del presupuesto ya aprobado significaría un acto de cumplimiento imposible, al menos que se pretenda descuidar el dinero de los contribuyentes para así dar lugar a una escalada de gastos salariales que no podrán ser solventados, todo lo cual afectará a otros sectores en gastos e inversiones como educación y seguridad.
La exigencia sindical planteada conllevará a más problemas que soluciones. Y no solo para la población en general, sino para los mismos peticionantes que exigen se eleven sus salarios desmesuradamente y de esa manera muy pronto se tendrá un problema de inconsistencia presupuestaria que impactará sobre las finanzas y sobre la estabilidad monetaria, precisamente lo que llevó a otros países a quebrantos sociales, económicos y políticos de incertidumbre e inseguridad.
Si se toman en cuenta estas derivaciones absolutamente posibles entonces quiere decir que el ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, tiene la razón de su parte. Un descuido en el uso de los recursos del erario, como sería dar lugar a las exigencias del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) equivaldrá a tirar a la basura los logros obtenidos por nuestro país como el crecimiento de producto interno bruto (PIB), la baja en el riesgo país, los grados de inversión, la diversificación de las exportaciones con nuevos mercados y la captación de capitales que vienen acercándose al país precisamente por su estabilidad y solidez financiera y pujanza económica.
De ahí que la propuesta del Gobierno resulta mejor para todos y que es la siguiente. En vez de un ajuste salarial inmediato (recordemos nuevamente que los salarios no son tan bajos como dicen los sindicalistas) se implemente una carrera sanitaria vinculando los ingresos y aumentos con la formación académica y el respectivo desempeño con previa evaluación.
Lamentablemente y como última noticia en el día de ayer luego de una reunión con los representantes del Gobierno que pusieron toda su buena voluntad explicando la situación financiera, los dirigentes sindicales prefirieron proseguir con la movilización.