La llegada del suceso meteoro­lógico denominado El Niño ha puesto en guardia al Gobierno nacional, que está preparando medidas de protección y acciones preven­tivas para que sus efectos no hagan mucho daño a la producción agropecuaria, a los productores ni a las personas de zonas inundables. En esa tarea el acompaña­miento de las entidades privadas será fun­damental, pues cuanto mejor se trabaje en la defensa de los cultivos, del hato ganadero y de los seres humanos habrá más seguri­dad para todos.

El Poder Ejecutivo encomendó al ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Gimé­nez, que ponga en marcha las medidas de prevención contra el fenómeno climático. Por eso desde esta semana comenzarán las jornadas de capacitación y orientación de las entidades que reúnen a los productores, con la colaboración de los gobiernos depar­tamentales y distritales.

El ministro Giménez refirió a los medios que el MAG ya está poniendo en marcha un plan de contingencia que tiene como base la prevención, sobre todo mediante las reco­mendaciones técnicas, las capacitaciones y acompañamiento permanente a los produc­tores del campo. Esto con el propósito de reducir el impacto que podrían tener las llu­vias intensas, los vientos fuertes y el mayor porcentaje de humedad ocasionados por el mencionado fenómeno climático.

Resaltó que lo más importante que se puede hacer ante la situación que se perfila es que hay que adelantarse a los hechos y “tomar todas las medidas preventivas para evitar que las pérdidas sean mayores”.

Para ver la incidencia del Gobierno en el trabajo de los agricultores hay que desta­car que en la actualidad el ministerio del ramo está acompañando a alrededor de 1.600 organizaciones de productores agro­pecuarios de toda la geografía nacional. El propósito que tiene es extender la tarea con más fuerza y llegar al 95 % de las orga­nizaciones, para proponerles recomenda­ciones bien específicas para cada sector de acuerdo a los productos que están enca­rando en la explotación agraria.

Entre los varios artículos agrícolas que nece­sitan mayor atención está el sésamo, según explicó el secretario de Estado. Eso porque el tiempo de cosecha podría coincidir con las condiciones climáticas desfavorables que se están previendo. El mismo inconveniente podría perjudicar también a la producción hortícola, que está considerada como una de las más sensibles al exceso de humedad que traerá el fenómeno anunciado.

Con el propósito de mantener o incluso aumentar la oferta de alimentos y garanti­zar el abastecimiento adecuado de los pro­gramas de relevancia social, como Ham­bre Cero en las Escuelas, el gobierno quiere incrementar la superficie de los cultivos. Por eso el ministerio agrícola está estu­diando medidas y estrategias para hacer crecer las superficies de cultivos de los ren­glones de importancia en materia de oferta de alimentos. Cuanto mayor cantidad de productos agropecuarios se cultive, será más fácil de atender los requerimientos crecientes de la ciudadanía.

Hay que tener en cuenta que la proximidad de los ataques del Niño hace cada vez más urgente atender los requerimientos para enfrentarlos debidamente.

Conviene tener en cuenta que El Niño es un fenómeno climático natural que está pro­ducido por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico, que causa el aumento de las temperaturas en pleno invierno, ade­más de lluvias abundantes y crecidas de los ríos y arroyos afectados. La ausencia de frío intenso y la presencia del calor atípico en los meses de invierno es otra de sus caracterís­ticas. De acuerdo con el pronóstico exis­tente, El Niño provocará lluvias intensas y frecuentes a partir de agosto. Otro de los fenómenos que se prevén son los desbor­des del río Paraguay y numerosos arroyos que pueden provocar crecidas e inundacio­nes que afectarán a localidades ribereñas y de zonas bajas. Teniendo en cuenta las llu­vias que vendrán, se han hecho trabajos de prevención en arroyos y desagües mediante la intervención de las comunas y de fuer­zas militares. Por su parte, la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) está apron­tando lugares para refugios temporales de los posibles afectados por las inundaciones.

Las medidas adoptadas por el Gobierno son imprescindibles, y mediante la partici­pación de la ciudadanía a través de las orga­nizaciones la protección será más efectiva. Por eso es de gran relevancia la interven­ción de los ciudadanos de todos los sec­tores, pues cuanto mayor sea el esfuerzo existen más posibilidades de hacer efec­tiva la seguridad y el resguardo de los más necesitados.

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