La situación de nuestro país ha mejorado ostensiblemente en lo que va del año, no solo por el buen desempeño del creci­miento económico y el excelente nivel de las inversiones. También porque algo fun­damental está ocurriendo, y es que mayor cantidad de personas tienen trabajo legal para su sustento y progreso. Porque si la producción crece y la economía se vigo­riza tiene que crear mejores condicio­nes de vida para mayor cantidad de gente, como está ocurriendo en la actualidad. Esto hay que valorarlo debidamente y hacer todo lo que se pueda para que siga creciendo a fin de que la mayor parte de la sociedad paraguaya se encuentre en mejo­res condiciones.

En los últimos doce meses, desde junio de 2025 hasta junio de este año, 114.563 per­sonas que no tenían ocupación consiguie­ron trabajo y se sumaron al número de individuos que hoy día tienen empleo. Lo que ha hecho que el desempleo que antes era de 5,2 % haya bajado a 4,1 % de la pobla­ción nacional.

Estas son parte de las cifras de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) que ha dado a conocer recientemente el Instituto Nacional de Estadística (INE) que muestran otra de las caras de la reali­dad paraguaya actual. Esto permitió que la tasa de ocupación haya subido del 68,1 % en junio del año pasado al 69,7 % en junio de 2026, con lo cual el total de personas ocupadas en el país ascendió a 3.267.1992 individuos, la cifra más alta alcanzada.

El informe oficial señala que el creci­miento del empleo estuvo impulsado prin­cipalmente por los trabajadores inde­pendientes, cuyo número aumentó en aproximadamente 96.000 personas en comparación con el segundo trimestre de 2025. Un detalle interesante es que la encuesta encontró un aumento de la subo­cupación por insuficiencia de tiempo de trabajo. Este indicador agrupa a perso­nas que ya tienen un empleo, pero que tra­bajan menos de 30 horas semanales, que desean trabajar más tiempo y están dispo­nibles para hacerlo, según explica el estu­dio del organismo estatal.

Los números del INE muestran que el número de personas que integran la deno­minada fuerza de trabajo, que son las que tienen 15 años y más, ascendió a 3.406.553 individuos, lo que representa el 72,7 % de la población en edad de trabajar. Compa­rada con las cifras del segundo trimestre de 2025, estos números representan un aumento de 86.346 personas, de las cuales 68.482 son mujeres.

Para explicar el crecimiento del empleo, el estudio resalta que el aumento estuvo generado principalmente por el sector terciario de la economía. Esto debido de manera especial al alza de las activida­des vinculadas al comercio, restaurantes, hoteles y servicios comunales, sociales y personales. Este mayor movimiento hizo que el número de trabajadores formales no agropecuarios haya aumentado en 57.435 personas.

En materia de desempleo, el organismo estatal encontró que existen 28.217 perso­nas menos sin trabajo en el período estu­diado y que mediante ello el desempleo es últimamente del 4,1 % frente al 5,0 % que se registraba hasta junio del año pasado, o sea 0,9 puntos porcentuales menos. El aspecto negativo es que se incrementó la subocupación por insuficiencia de tiempo de trabajo. Quiere decir que la cantidad de sub ocupados ha subido a 163.088 indi­viduos, 37.464 trabajadores más que el segundo trimestre del año pasado.

El hecho de que 114.563 personas más ten­gan trabajo legal es una excelente noti­cia que debe valorarse. Porque implica que buena parte de los trabajadores que estaban sin ocupación ahora tienen cómo ganarse el sustento y que muchos que antes estaban en negro han ingresado a la legalidad, con todo lo que ello implica como reconocimiento de sus derechos que no se respetaban anteriormente.

Este acontecimiento positivo de nuestra realidad no solo hay que celebrarlo como se merece. También hay que aprender la importante lección que está ofreciendo, que hay que seguir trabajando con fuerza para continuar dando empleo legal a más trabajadores. Esto mediante el avance de la producción económica que requiere cada vez más mano de obra y la observan­cia de las normas legales que rigen la con­tratación de personas que laboran.

El Paraguay está creciendo no solo en can­tidad, con más producción económica, sino también en calidad, con más trabajado­res en condiciones de legalidad. El avance alcanzado es el mejor incentivo para prose­guir la tarea en busca de nuevas conquistas.

Dejanos tu comentario