Observando los acontecimientos de los últimos tiempos, se puede decir que el Paraguay y los Estados Unidos de América mantienen un óptimo nivel de relacionamiento, lo que implica ventajas de importancia para nuestro país, que irán creciendo a medida que se concreten nuevos proyectos.
Estar bien posicionado con la gran democracia que es a la vez una de las economías más importantes del mundo solo puede traer provechos económicos y utilidades de orden político y social para la nación paraguaya.
Por eso lo que ha dicho últimamente su representante diplomático en nuestro suelo, Robert Alter, no puede pasar desapercibido, ya que ha puesto el acento en priorizar la alianza estratégica de su país con el Paraguay. Durante la conmemoración de la independencia norteamericana, en un acto que contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, y otras autoridades, el diplomático apuntó que el Gobierno de Washington DC seguirá trabajando muy de cerca con el Paraguay en la defensa de la libertad, la democracia y los valores políticos que comparten. Esto además de mantener siempre la agenda de ambos países para sostener la seguridad, el desarrollo y el intercambio de las instituciones.
Puso en alto los principios políticos y sociales proclamados en la independencia de su país y recalcó que la libertad y la democracia enfrentan desafíos permanentes. En ese sentido, dijo que ambos países permanecerán vigilantes en defensa de esos ideales y manifestó su confianza en la cooperación entre ambos aliados que están comprometidos con los mismos valores.
El excelente relacionamiento entre ambas naciones va más allá de las palabras que se expresan en los discursos diplomáticos, pues existen hechos concretos que hablan con elocuencia. Algunos de ellos se relacionan con la seguridad y defensa estratégica, como el acuerdo SOFA, que es una norma que regula jurídicamente la presencia temporal de militares y civiles norteamericanos en territorio paraguayo para entrenamiento conjunto y asistencia humanitaria en la lucha contra el crimen organizado. Este convenio se acordó en diciembre de 2025 y se convirtió en ley en marzo último.
Otro de los acuerdos que se están aplicando es el que permite la cooperación de la DEA, la administración del control de drogas de EE. UU., para controlar el flujo de artículos prohibidos en la Triple Frontera, el combate al narcotráfico, el lavado de dinero y el intercambio de informaciones contra el terrorismo. También existen acuerdos con el Departamento de Defensa norteamericano en materia de ciberseguridad para proteger fronteras y mejorar la infraestructura cibernética del Gobierno paraguayo.
En materia de relacionamiento económico, en los últimos años han crecido fuertemente las exportaciones paraguayas a la nación del norte. En el último quinquenio las ventas paraguayas al mercado estadounidense tuvieron una fuerte expansión, especialmente mediante las exportaciones de carne vacuna. Las cifras así lo demuestran, ya que de 216 millones de dólares en el 2021 superaron los 500 millones de dólares de enero a noviembre del 2025, un alza de más del 130 %.
En 2025, sumando las exportaciones como las importaciones, el comercio bilateral alcanzó una facturación de 1.500 millones de dólares, una cifra que anteriormente no se había logrado. Esto se consiguió especialmente mediante el fortalecimiento de las exportaciones de carne vacuna luego de acuerdos importantes.
Según los datos del Banco Central del Paraguay (BCP), de enero a mayo de este año se exportó al país del norte por 253,8 millones de dólares, lo que representa un aumento del 29,5 % en las exportaciones interanuales, que es la mejor señal del comercio con esa nación.
Hay que resaltar que, además del alza del comercio, se está trabajando en la atracción de mayor cantidad de capitales norteamericanos para proyectos de infraestructura sostenible, a fin de convertir a Paraguay en un núcleo para centro de datos financiados por Estados Unidos.
Teniendo en cuenta estos hechos, se puede afirmar que uno de los logros del gobierno actual es la excelente relación que se está teniendo con ese gran país, que ha mejorado en calidad e intensidad. Un éxito alcanzado mediante la política apropiada del Poder Ejecutivo con los principales exponentes de la conducción del gobierno de Washington, que producirán más beneficios para un Paraguay que va creciendo y que requiere más mercados y mejores socios en los principales niveles de la sociedad mundial.