El Poder Ejecutivo acaba de poner en marcha el ambicioso programa Cielo Guaraní Soberano para combatir desde las alturas de la atmósfera al crimen organizado internacional y fortalecer la seguridad en todo el territorio paraguayo. El blindaje del espacio aéreo y la lucha contra los criminales tiene el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos de América que colaborará con datos de inteligencia y la asistencia técnica requerida.
La cooperación norteamericana será de fundamental importancia porque mediante su ayuda el Paraguay podrá dejar de lado la actual vulnerabilidad de sus fronteras aéreas y se podrá ir consolidando como un elemento importante en la seguridad de esta parte de la región sudamericana.
Hay que destacar que la asistencia técnica es parte del respaldo político demostrado por el Gobierno del país del norte hacia la administración del presidente Santiago Peña. Y, por encima de las declaraciones positivas y las buenas intenciones, primarán los hechos prácticos y medidas concretas de extraordinaria importancia para nuestra nación. La colaboración efectiva que ejercerá el país del norte se desprende del compromiso que ha realizado para intensificar el intercambio de información y la asistencia técnica que brindará al Gobierno paraguayo. Con respecto al tema, el encargado de negocios de EE. UU. en Asunción, Robert Alter, resaltó que “Paraguay mantiene una estrategia sólida para fortalecer el monitoreo de su espacio aéreo”.
La cooperación norteamericana se centrará en tres capítulos: Tecnología de vanguardia, inteligencia operativa y capacitación de élite. Esta capacitación consistirá en programas de formación para las fuerzas de nuestro país en la tarea del combate a delitos considerados complejos. Por otro lado, se considera tecnología de vanguardia la ayuda que realizarán las fuerzas estadounidenses en sistema de radares y monitoreo aéreo en tiempo real. En tanto que la inteligencia operativa se concretará en el intercambio de datos críticos de gran importancia para la detección y respuesta inmediata frente a los vuelos que están fuera de la legalidad, como los que desarrollan los narcotraficantes para sus fines delictivos.
Para la realización de los operativos contra la delincuencia se utilizarán los aviones Super Tucano que se tienen, lo mismo que el equipo de radares con sus respectivos sistemas de mando y control.
Las medidas adoptadas por el Gobierno se tienen que entender en medio del contexto histórico de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, que ha tenido varias etapas. Algunas caracterizadas con importantes medidas y trabajos realizados por los organismos especializados y otras con extrañas posturas de dejadez de algunas administraciones anteriores que con su pasividad colaboraron con el delito.
No hay que olvidar que durante el gobierno de Mario Abdo se retiró el control fiscal de los puertos, se sacaron los escáneres para detectar drogas de los puertos privados que quedaron sin control, no se compraron radares para detectar vuelos irregulares ni se adquirieron aeronaves para la vigilancia aérea. Eso convirtió al Paraguay en un lugar propicio para el delito, por lo que se han dado numerosos casos de contrabando de toda suerte de sustancias prohibidas hacia países de Europa principalmente.
Con las nuevas normas de este gobierno, la Fuerza Aérea desarrolla operativos para detectar aeronaves sospechosas a las que obligan a su aterrizaje. Ya en tierra, realizan su tarea la Senad, la Fiscalía, la Policía y el Ejército, según los casos.
Además del control nacional, para hacer más efectivo el trabajo, se hace el cruzamiento de datos de inteligencia con las autoridades de Argentina, Bolivia y Brasil, países con los que se tiene convenios de cooperación para el efecto.
Mediante el acuerdo con los Estados Unidos, el Gobierno paraguayo podrá ejercer una mejor tarea en la persecución de los narcotraficantes a fin de eliminar el crimen internacional, lo que ayudará a un combate más efectivo contra el delito que no tiene fronteras.
El respaldo del país del norte es uno de los principales logros alcanzados por la administración del presidente Santiago Peña. Y constituye uno de los mejores beneficios que está obteniendo el Paraguay para la seguridad de sus fronteras y la persecución de los delincuentes que han contaminado seriamente estas tierras. Por ello la ciudadanía tiene que valorarlo y prestar su apoyo teniendo en cuenta que el país aprovechará las ventajas que vienen de parte de una nación amiga, que es una las más grandes potencias del mundo.