Uno de los inconvenientes más frecuentes con que tropieza habitualmente la mayoría de las personas con problemas de salud, tanto en el interior del país como en la zona capitalina, es la falta de atención médica rápida en los centros públicos. Por eso se ven todos los días largas filas de personas esperando varias horas, incluso desde la madrugada, para ser atendidas en los hospitales y unidades de salud tanto del Instituto de Previsión Social (IPS) como del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Las causas de las largas esperas y de otras dificultades son numerosas y parecen difíciles de superar. Pero no hay dudas de que con nuevos enfoques, mayor esfuerzo y excelente organización de las entidades involucradas se podrán paliar los problemas para mejorar la atención. La experiencia demuestra que hasta las dificultades de mayor envergadura tienen respuestas adecuadas cuando existen más dedicación y firmeza en la actuación de las entidades responsables.
Los milagros existen, no hay duda, pero más que los prodigios que no abundan, a menudo es importante encarar nuevas políticas con enfoques apropiados que se ajustan a la realidad para obtener resultados de mayor envergadura. A causa de las dificultades, miles de personas con seguro social o que pueden ir a los hospitales estatales prefieran contratar entidades privadas para asegurar su atención sanitaria sin mayores inconvenientes.
Ante esta realidad, los principales responsables de la salud pública estatal y previsional se reunieron para trabajar juntos y así mejorar la atención a la ciudadanía, una idea de gran valor teniendo en cuenta lo que se puede conseguir. La ministra de Salud, María Teresa Barán, y el presidente del IPS, Isaías Fretes, se propusieron hacer más fuerte la articulación entre las dos entidades para avanzar en acciones conjuntas con el propósito de optimizar los servicios que prestan en todo el país. En la ocasión se resaltó que ya existen experiencias positivas de trabajo conjunto de dependencias de ambas entidades en distintos puntos del país, hecho que se desea extender con más apoyo.
Explicando lo conversado en el encuentro, la ministra Barán dio como ejemplo de los servicios que se están compartiendo en varios puntos del país la experiencia en localidades del departamento de Itapúa y resaltó el trabajo conjunto en el distrito de Ayolas, Misiones, donde personas con seguro y sin seguro social tienen acceso a servicios de terapia intensiva mediante la cooperación de ambas instituciones.
Teniendo en cuenta los nuevos hospitales que se están proyectando para distintos puntos del interior del país, la ministra apuntó que los mismos tendrían que encararse con un modelo de complementación con las otras instituciones del área. Esto para lograr una utilización más eficiente de los recursos disponibles y para alcanzar una mejor cobertura sanitaria para los pobladores. Lo que significa que los centros de salud del ministerio tendrían que trabajar de manera coordinada con los del IPS.
No hay dudas de que, si se quieren mejorar los servicios públicos de salud en todo el país, ambas instituciones deben establecer una política oficial de trabajo compartido en la tarea de proteger a las personas.
Ese trabajo conjunto es, hasta ahora, una excepción que se está llevando adelante en Ayolas y en algunas localidades de Itapúa. Y debe convertirse, incluso por ley, en una tarea que sume los elementos de ambas entidades públicas para hacer una misma agrupación que cuide y proteja la situación sanitaria de la mayoría de las personas del país. Dos entidades diferentes, que tienen el mismo propósito, no se pueden dar las espaldas, como ha ocurrido por mucho tiempo.
El Gobierno nacional debe lograr que esa conjunción, que ahora es una excepción, sea la regla principal de las entidades públicas dedicadas a la salud de la gente, sobre todo en regiones del interior del país. Y para ello, si hace falta, el Congreso Nacional tendría que estudiar las normas legales que posibiliten y consagren jurídicamente esa unión para el bien de la ciudadanía necesitada. Todo lo que se haga para posibilitar el cuidado de la salud de la gente será bienvenido.
Por eso, tanto los legisladores, como otros funcionarios con poder de decisión, deben enfocar su esfuerzo en hacer posible el trabajo conjunto para calmar los dolores y posibilitar más salud a miles de ciudadanas y ciudadanos de todo el país.

