Desarrollar la inteligencia artificial pondrá al país en lo más alto de la tecnología
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El acuerdo suscrito por nuestro país con la República de China (Taiwán) para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) es un paso de relevancia para alcanzar los más grandes objetivos. Posiciona al Paraguay en un sitio privilegiado en la carrera de los países del mundo que buscan nuevos logros en la tecnología. Más aun teniendo en cuenta que es una potencia en materia de generación de energía eléctrica que no depende de combustibles. Con ello se ubicará en la vanguardia de la innovación mundial mediante la utilización de la energía limpia y la tecnología avanzada.
De acuerdo con el proyecto binacional, en la primera etapa se construirá un centro de datos de 10 megavatios que llegará a 100 megavatios en la segunda fase, para alcanzar posteriormente 1 gigavatio en la tercera etapa. Con la realización de la propuesta se pretende posicionar al país como destino de inversiones en tecnología de gran valor agregado, gracias a las ventajas competitivas que tiene, sea en materia energética como en estabilidad macroeconómica y apertura mundial. Esto será un paso de gran valor en la economía basada en tecnología, procesamiento de datos e innovación avanzada.
Según la visión de los especialistas, la alianza que se ha hecho con Taiwán para impulsar la inteligencia artificial es de enorme importancia, teniendo en cuenta que esa nación es la mayor productora de semiconductores. Esto porque produce el 90 % de los semiconductores del mundo, lo que habla con cifras contundentes de la trascendencia del acuerdo que se está poniendo en marcha. De ese modo la ciencia aplicada e innovación técnica china se asociará con la abundante energía eléctrica renovable que produce el país.
El presidente de la República, Santiago Peña, como promotor de este convenio, señaló: “Nosotros hoy nos animamos a soñar a que Paraguay pueda ser un protagonista a nivel mundial en esta carrera del desarrollo que va a ser la inteligencia artificial y todo el desarrollo tecnológico”.
Reflexionando sobre la importancia del proyecto, expresó: “Esto para nosotros obviamente es un enorme desafío. Para ponerlo en perspectiva, esto sería como lo que fue en su momento construir Itaipú, para poder crear la hidroeléctrica que hoy estamos disfrutando gracias a esa decisión que se tomó hace más de 50 años. En esa misma línea hoy estamos tomando una decisión ambiciosa”.
Para destacar los detalles del plan, indicó que la inteligencia artificial necesita de dos elementos críticos: “Uno es la energía eléctrica. Consume enormes cantidades de energía eléctrica, y por el otro lado necesita de los semiconductores, los microchips, las placas que son necesarias para procesar esa cantidad de datos a nivel masivo. Y ahí es donde estamos uniendo a dos países que son dos potencias a nivel mundial”.
Uno de los aspectos que indican la importancia de la utilización de la inteligencia artificial es que ayuda a aumentar la eficiencia en la producción y reduce los costos, por lo que su aplicación traerá enormes ventajas para las empresas instaladas en nuestro país. Por todo ello se considera que el acuerdo es una gran oportunidad para transformar la capacidad de producción de energía en desarrollo de la tecnología, lo que lo convertirá en un actor de gran importancia entre las naciones de la región y del mundo.
El hecho de que Paraguay aplique las bondades de la inteligencia artificial hará que muchas empresas del mundo piensen en radicar sus inversiones en el país. Porque esta novedad tecnológica se suma a otros numerosos atractivos que tiene.
A propósito del tema, el jefe del Gabinete Civil de la Presidencia de la República, Javier Giménez, afirmó que nuestro país está llamando la atención por su potencial para inversiones tecnológicas y otras cualidades. En ese sentido resaltó que es una nación que atrae la inversión extranjera, porque es muy seguro y porque tiene reglas claras.
Como ya se ha señalado, la inteligencia artificial es de grandísima utilidad en el campo de la informática, dado que permite crear sistemas y secuencias de pasos lógicos para solucionar problemas, que son capaces de realizar tareas que simulan la inteligencia humana.
Por todo ello, gracias a la aplicación de este convenio con Taiwán sobre la inteligencia artificial, el Paraguay llegará a lo más alto de la tecnología internacional.
En Delfos, en las Rehov HaNevi'im (las Calles de los Profetas de Israel), en la Biblia, en el Corán, en la Torá, la historia de la humanidad da cuenta de que hombres y mujeres buscaron
saber y conocer. Desde hace algún tiempo, pareciera que hay quienes también acuden a la IA en procura de certezas
IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
“Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari, escritor, historiador y filósofo. Pero también advierte que, además, “podría ser un gran psicópata que manipula perfectamente”
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
En las investigaciones para desarrollar la IA “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes
(porque en lo profundo de las redes neuronales) encontramos estructuras que reflejan resultados
de la neurociencia humana (...) de introspección (...) de estados internos (de) alegría, satisfacción, miedo,
dolor e inquietud”, reveló Christopher Olah
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.
Debatirán sobre inteligencia artificial y transacciones sin contacto, en encuentro sobre medios de pago
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El Pay Meeting 19 abordará temas relacionados a la inteligencia artificial y los pagos sin contacto, en una nueva edición a realizarse el próximo lunes 3 de agosto. Se trata de la principal actividad organizada por la Cámara Paraguaya de Medios de Pago (CPMP).
La edición 2026 tendrá como uno de sus destacados ejes el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a los medios de pago, además de la presentación de datos estadísticos del mercado paraguayo, análisis sobre la evolución del consumo, nuevos hábitos de usuarios y comercios, experiencias innovadoras de pago y casos de éxito internacionales.
“El foco principal de este año tiene que ver con el desarrollo de la inteligencia artificial y las tendencias que se vienen dando dentro de los medios de pago con la aplicación de esta herramienta. Queremos presentar las últimas tendencias para que eso pueda ampliar el horizonte y presentar casos de éxito dentro de la industria”, señaló el presidente de la organización, Raúl Alvarenga.
El ejecutivo valoró que los medios de pago forman parte cada vez más de las actividades cotidianas de ciudadanos, empresas y comercios, debido al crecimiento de las operaciones electrónicas. “Hoy vemos el gran desarrollo que han tenido estas herramientas. Muchos ya hablamos de que el efectivo está desapareciendo prácticamente. Actualmente, en cualquier actividad estamos haciendo pagos electrónicos, así que es algo muy presente en la vida de los ciudadanos y de las empresas en general”, sostuvo.
Alvarenga recordó que en la edición anterior las operaciones a través del código QR tuvieron protagonismo, mientras que comenzaron a ganar espacio las tecnologías de pago sin contacto mediante billeteras digitales. “El año pasado veíamos que el QR era la niña bonita de la industria, pero empezaba a aparecer la tecnología sin contacto a través de las billeteras. Veremos un poco cómo creció en el último año. Vemos que, en el día a día, hay gente que fue adoptando estas nuevas herramientas, así que creemos que el siguiente elemento a ser utilizado por muchos ciudadanos tiene que ver con los pagos sin contacto”, explicó.
Detalles del evento
La jornada contará con la participación de representantes del Banco Central del Paraguay (BCP), Mastercard, Amazon Web Services (AWS), Thales, Visa y otros referentes del sector, quienes abordarán temas como la evolución de los pagos digitales, la próxima frontera de los medios de pago en Paraguay, la inteligencia artificial agéntica aplicada a la industria, las nuevas experiencias de pago sin fricción y las principales tendencias que están transformando el ecosistema.
Además, Rodney Acevedo, de Coin S.A., presentará el informe anual de la Cámara Paraguaya de Medios de Pago, con datos del mercado, análisis económico y la evolución de los comercios frente a los nuevos mecanismos de pago. El cierre estará a cargo de Borja Castelar, exdirector de LinkedIn para Latinoamérica y reconocido conferencista internacional, quien compartirá una inspiradora charla sobre liderazgo, innovación y las Power Skills que marcarán la diferencia en la era de la inteligencia artificial.
El evento se desarrollará el lunes 3 de agosto, de 08:30 a 17:30, en el Centro de Eventos Paseo La Galería.
para diseñar políticas públicas en la Educación, se tiene que tener hoy día capacidad de hacer auditorías, formar talentos, incorporar tecnología, entre otros elementos, señaló la experta. Foto: Archivo
Incorporación de tecnología en plan educativo: uso de la IA en niños debe ser regulado, según experta
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La doctora en Educación Sofía Sheid habló hoy de la incorporación de la tecnología en aulas y afirmó que “la inteligencia artificial (IA) es el conocimiento aplicado, pero en los niños se debe regular el uso”, en diálogo con el programa Así son las cosas de canal GEN y Radio Universo 970 AM/Nación Media.
Se refirió además a la importancia de invertir en educación para cambiar el futuro de las nuevas generaciones en el país. “Hasta el punto de que no tomemos a la educación como una infraestructura económica, no vamos a cambiar el rumbo”, indicó.
En ese sentido, refirió que se da un cambio permanente de administración, no así de sistema. “Parece un discurso, pero en la práctica, tienen caminos absolutamente opuestos”, aseveró.
Sofía Sheid, doctora en Educación, en los estudios de radio Universo 970AM y canal GEN. Foto: Néstor Soto
Al respecto, explicó que se cambian ministros, administraciones, programas, se introducen innovaciones. Pero “muy pocas veces hacemos mejoras”, aclaró.
La experta hizo alusión a que se utilizan millones de dólares haciendo innovaciones que ya no van a funcionar para el siguiente paso. “Paraguay llega a niveles de infraestructura estructurales básicos para el desarrollo, como puentes, energía, que hacen que mejoremos. Pero no así el talento humano”, subrayó.
Propone una reconstrucción de un nuevo sistema. “Ver todo aquello que hicimos bien, y rediseñar una respuesta. Pero no en la teoría, tiene que tener patas en la práctica”, manifestó.
En ese contexto, señaló un detalle que falta en los liderazgos: “Los liderazgos o son sumamente técnicos, pedagógicos, o sumamente técnicos informáticos, y no territoriales”, puntualizó.
Entonces, el liderazgo para transformar un país tiene que ver con que “el político, incluso el político partidario, hoy día debe rediseñar, porque el nuevo liderazgo tendrá que asociar conocimiento, pero no desde la burocracia, y sí desde la práctica”, remarcó.
Añadió que eso quiere decir que esa transformación educativa que se quiere hacer debe “acordar con los intendentes, gobernadores, secretarías de Educación de todo el país, que bien podrían ser el elemento de conexión territorial de estos cambios”, sentenció.
Advirtió que la inteligencia artificial “vino a tumbar los edificios de los sistemas del mundo, no solo de Paraguay”. Por lo tanto, para diseñar políticas públicas en la educación, se tiene que tener hoy día capacidad de hacer auditorías, formar talentos, incorporar tecnología, entre otros elementos, sugirió.
“Si nosotros vamos a quedarnos a pelearnos todas las veces que salen las evaluaciones Pisa, pero seguimos haciendo lo mismo, parece un teatro. Entonces, lo más importante es determinar que lo que hacemos no tiene impacto para generar un nuevo motor económico”, rubricó.
Robots humanoides de OpenMind Robotics se exhiben durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) en Shanghái, el 18 de julio de 2026. Foto: Ilustrativa/Héctor Retamal/AFP
La IA obtuvo por primera vez la máxima calificación en Olimpiada de Matemática
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Un resultado perfecto en el concurso de matemáticas más prestigioso del mundo solía ser una exclusividad de un puñado de jóvenes mentes brillantes, pero este año la inteligencia artificial obtuvo por primera vez la máxima calificación. Dos tecnológicas chinas, Huawei y la red social Xiaohongshu (conocida también como RedNote), anunciaron que sus modelos de IA obtuvieron cada uno un 100 % de aciertos en las preguntas hechas a los participantes humanos en la Olimpiada Internacional de Matemática (OIM) de este mes en Shanghái.
Fueron los primeros laboratorios de IA en dar a conocer sus resultados, pero es posible que otros de todo el mundo sigan su ejemplo en los próximos días. “Estamos encantados con este resultado, porque lograr una puntuación perfecta en la OIM es extremadamente difícil”, aseguró Xiaohongshu en un comunicado esta semana.
“Anteriormente, ninguno de los grandes modelos de lenguaje había logrado jamás una puntuación perfecta bajo el proceso de evaluación oficial de la OIM”, agregó la empresa, en referencia a la tecnología que sustenta herramientas de IA como los chatbots. En 2025, los modelos desarrollados por empresas como Google y OpenAI alcanzaron por primera vez puntuaciones de nivel oro, pero no pudieron igualar las habilidades de cinco concursantes humanos que obtuvieron el 100 %.
Este año, 666 concursantes de diferentes países participaron en las olimpiadas matemáticas. Solo siete de ellos obtuvieron la máxima puntuación, según el marcador oficial de la OIM. Los participantes de este certamen, que se celebra cada año en diferentes lugares, deben tener menos de 20 años.
Huawei aseguró el miércoles que su sistema de IA “Celia” había demostrado “capacidades integrales para la resolución de problemas” en varios campos matemáticos. En tanto que Xiaohongshu indicó que su modelo “dots-note-3.0” había participado en la OIM por primera vez este año.
A las empresas tecnológicas solo se les proporcionaron los problemas de la competencia después de que los concursantes humanos hubieran realizado el examen, y debían presentar sus respuestas dentro de un plazo específico.
El avance de la IA ha sido rápido: en la OIM de 2024, Google solo logró una puntuación equivalente a una medalla de plata, resolviendo cuatro de los seis problemas en un plazo de dos a tres días.