Con el inicio del nuevo mes, el viernes 1 de mayo, el Paraguay ha comenzado una etapa comercial de alcances extraordinarios que puede llegar a darle un fuerte empujón en su desarrollo económico. Aunque de forma aún provisional, desde ese día está en práctica el acuerdo de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) que impulsará las exportaciones nacionales y las de los otros tres países socios a uno de los mejores mercados de consumo del mundo. En ese sentido es un hito de extraordinario alcance económico para la producción y el comercio en la vida del país.
El pacto provisorio de comercio entre los dos bloques se aplica ya, aunque de manera parcial, para facilitar las ventas de productos de los países del sector mercosuriano a los del área europea. Se esperan las ratificaciones pendientes y la resolución del Tribunal de Justicia de la UE para que el documento entre en vigor oficial con todos sus alcances jurídicos.
El convenio permite la creación de una de las zonas de libre comercio de mayor dimensión en todo el planeta, pues se aplicará para beneficiar a más de 700 millones de personas, que por su capacidad financiera representa a alrededor del 20 % de la economía del mundo.
La UE prevé la eliminación del 93 % de los aranceles que rigen sobre las importaciones del Mercosur, en un plazo máximo de 10 años, en tanto que los países del Mercosur tendrán 15 años para desgravar el 90 % de las importaciones que hagan de Europa.
En el acuerdo se prevé un trato excepcional, con reglas más flexibles para el Paraguay teniendo en cuenta que se trata de una economía de escaso tamaño, de país sin litoral marítimo y de menor ingreso relativo.
Con la vigencia de la norma, alrededor de 5.000 productos de Paraguay que ya gozaban de ciertas preferencias podrán ingresar libremente, sin gravámenes, al mercado europeo.
Se contempla también la reducción de aranceles a ciertos productos, que en el caso de la carne vacuna tendrá un 0 % comparado con el 20 % que tenía hasta el 30 de junio último. Este es el caso de los cortes especiales del producto, como la cuota Hilton.
Otra de las ventajas previstas para nuestro país es el arancel del 0 % para una cuota de 10.000 toneladas anuales de azúcar orgánica. Algo parecido se prevé para el biodiésel, que tendrá una cuota de 50.000 toneladas sin aranceles. En tanto que para la carne porcina se consiguió una cuota adicional de 1.500 toneladas sin cargas impositivas.
No hay dudas de que el acuerdo con la Unión Europea tendrá repercusiones de gran trascendencia en la vida económica del país, que producirán efectos altamente positivos. Porque ante la posibilidad de incrementar las exportaciones necesariamente habrá que aumentar la producción de los bienes y servicios que se colocarán en ese gran mercado. Esto necesariamente producirá un fuerte movimiento comercial, con todo lo que ello implica en la creación de nuevos empleos que hará posible la circulación de más dinero para las personas.
Como señaló el presidente de la República, Santiago Peña, este convenio constituirá una herramienta de desarrollo para el Paraguay y el Mercosur, un “instrumento para crecer, abrir mercados, atraer inversiones”. Que es uno de los principales propósitos que tiene el Gobierno nacional en la política que viene desarrollando desde el comienzo de su gestión. Por lo que la vigencia de este documento no puede ser más oportuna.
Interpretando el pensamiento del primer mandatario, la Cancillería resaltó que la puesta en marcha del convenio generará para el país impactos económicos positivos y sostenidos, en el mediano y largo plazo. Esto por el aumento del acceso preferencial a los mercados europeos y una mayor integración en las cadenas económicas de la región.
Aunque la vigencia del acuerdo bilateral es todavía provisoria, nuestro país tiene que comenzar a trabajar con intensidad para poder hacer frente a los mayores requerimientos de ventas al exterior y sacar partido de las grandes ventajas arancelarias a los 27 países de la Unión Europea. El hecho de que Paraguay tiene beneficios especiales para vender sus productos a Europa constituye una invitación a los inversionistas del mundo para poner más negocios en nuestro país con miras a los nuevos requerimientos comerciales. Y representa una nueva oportunidad para seguir creciendo.