En el acuerdo suscrito entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), en enero último, se estable­cieron numerosas medidas con puntos muy ventajosos para las exporta­ciones paraguayas al viejo mundo, benefi­cios que las empresas de nuestro país deben aprovechar para vender más productos y generar mayores ingresos monetarios.

Para hacer uso adecuado de esas venta­jas aduaneras y articular una mejor política comercial, el presidente de la República, San­tiago Peña, y autoridades del área económica se reunieron con representantes de las empre­sas privadas. La idea es aprovechar de manera apropiada los beneficios que contempla el documento que para Paraguay incluye dispo­siciones muy convenientes para favorecer la comercialización de productos nacionales.

El primer mandatario refirió que en la reunión se buscó un consenso entre los sectores invo­lucrados para que se puedan articular bene­ficios empresariales que podrán proporcio­nar la creación de nuevos puestos de trabajo para la gente. En el encuentro se abordaron aspectos relacionados a la comercialización de carne vacuna, arroz, azúcar, cereales, bio­combustibles, tejidos porcinos y avícolas, que tienen gran importancia en el movimiento económico.

Teniendo en cuenta que Paraguay es un país sin litoral marítimo, el acuerdo firmado con la Unión Europea contempla numerosas ventajas que se consideran estratégicas, con aranceles cero, cupos especiales para la carne porcina, azúcar orgánica, biocombustibles. También se incluyen reglas de origen flexibles para favorecer la exportación industrial.

Además de los aranceles cero mencionados, Paraguay está exento de cumplir ciertas cláu­sulas de salvaguarda y tiene plazos adicionales en las disposiciones de defensa comercial.

En el área de la industria y de servicios, se liberaliza la comercialización de alrede­dor de 5.000 productos industriales y se da facilidades para la exportación de servi­cios, teniendo en cuenta la Ley de Maquila y el Régimen de Ensamblaje. El convenio con los europeos también facilita la diver­sificación de mercados para la producción paraguaya con la inclusión de productos con mayor valor agregado. Para permitir la más alta competitividad industrial, se establecen reglas con mayor flexibilidad para importar insumos no originarios para sectores como el de autopartes.

El documento prevé disposiciones relacio­nadas a las compras públicas para preservar el mercado para la industria nacional. Tam­bién incluye un mecanismo de salvaguardas bilaterales para suspender temporalmente las reducciones arancelarias en los casos de aumentos desmedidos de las importaciones luego de la investigación pertinente. Nuestro país tendrá un trato diferenciado en la aplica­ción de estas medidas para proteger su poten­cial de crecimiento frente a aumentos a otros países del bloque. Las disposiciones que se incluyen en el documento y que quiere comen­zar a aplicar el Gobierno nacional permitirán acceder a más mercados y al mismo tiempo incentivarán la puesta en marcha de nuevas inversiones pensadas en las exportaciones a Europa.

Todos los elementos contemplados en el acuerdo suscrito por Mercosur con la Unión Europea permitirán a nuestro país la con­solidación de su sector de agroexportación y diversificar su matriz productiva para las exportaciones. Y en ese sentido constituye un convite muy importante a las empresas de nuestro país para que comiencen a trabajar en la tarea de vender más artículos y servi­cios que se generan en el territorio paraguayo. Para ello deberán encarar nuevas estrategias comerciales, iniciar nuevos contactos con los posibles compradores y aumentar su produc­ción de cara al desafío. De ese modo podrán hacerse realidad las palabras del presidente Peña de que las oportunidades del comercio internacional se conviertan en beneficios para la gente de nuestro país.

La firma del convenio con los europeos se produjo hace apenas tres meses y se deben comenzar a poner en marcha las diferen­tes etapas para que entre en vigencia en los hechos prácticos en el plazo más breve posi­ble. Por eso lo que corresponde ahora es actuar con rapidez para recuperar lo que se ha per­dido con la demora de años para la firma del acuerdo. Porque no hacer negocios cuando hay posibilidades de concretarlos es un perjuicio que no se borra de ningún modo.

Para el Paraguay, que tiene un trato privile­giado en el convenio con los europeos, este es un gran desafío que debe aprovechar con prontitud. El Gobierno está con ese propó­sito para que se concreten las exportaciones que tienen aranceles especiales, como carne porcina, azúcar orgánica, biocombustibles, además de los otros productos con otro tra­tamiento aduanero. Porque el país saldrá ganando con creces con la aplicación de las ventajas comerciales.

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