El Gobierno acaba de promulgar la ley que aprueba el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) y, por consiguiente, sus disposiciones ya tienen vigencia en nuestro país. Las demás naciones del Mercosur ya dieron su visto bueno a la norma. El documento proporciona una serie de ventajas para nuestro país, sobre todo para exportar mayor cantidad de productos a los 27 países de la unión con ventajas arancelarias y otros beneficios de gran importancia. El acuerdo internacional entrará en vigencia dentro de un mes, el próximo 1 de mayo.
La puesta en funcionamiento del convenio multinacional implica que los países del Mercosur tendrán preferencias arancelarias por valor de 67.500 millones de dólares americanos. Con las nuevas normas se aguarda que las exportaciones del Mercosur a los países europeos aumenten a 9.000 millones de euros. En tanto que las ventas de la Unión Europea a las cuatro naciones de nuestra zona se cree que pueden llegar a 50.000 millones de euros para el 2040. Diez euros equivalen a 11,49 dólares estadounidenses, según la cotización del 31 de marzo de 2026.
De acuerdo con fuentes del Gobierno, además de las liberaciones arancelarias y facilidades para las inversiones y la balanza comercial, el convenio proporciona la posibilidad para una mayor cooperación en temas de protección ambiental, aparte de un acercamiento a nivel geopolítico.
Los especialistas han resaltado que el acuerdo comercial constituye una oportunidad histórica para nuestro país, debido a su gran impacto comercial y por su potencial para transformar la matriz productiva, además de que ayudará a elevar los patrones de calidad y creará empleos de mayor excelencia.
En una reunión reciente entre autoridades de alto nivel del Gobierno y empresarios nacionales, el canciller Rubén Ramírez Lezcano explicó que el documento firmado con los europeos es uno de los acuerdos más relevantes del mundo. Y para que se comprenda bien la importancia del mismo, señaló: “No existen dos bloques económicos con esta magnitud de espacio, no solamente territorial, sino de población, de cerca de 800 millones de personas”.
Hay que tener en cuenta que la aplicación del convenio con la UE será gradual, lo mismo que su incidencia, lo que permitirá que haya un tiempo para que el país se prepare adecuadamente. Para lo cual se debe fortalecer la infraestructura legal, física y productiva, en el tiempo en que el sector privado interviene como motor de desarrollo, según las palabras del canciller.
Entre las ventajas que ofrece el pacto acordado con los 27 países de la UE están los beneficios concretos y exclusivos para el Paraguay, como los cupos para exportar con aranceles preferenciales de manera inmediata que rige para muchos productos nacionales, aparte de otras ventajas como los plazos especiales en cuestiones sanitarias.
Se aguarda que con la reducción de las barreras comerciales arancelarias y no arancelarias aumenten fuertemente el comercio y la inversión entre ambas partes. Se estima que la fijación de reglas más estables y predecibles para la inversión y el comercio impulsará un mayor movimiento de negocios y la llegada de más capitales para nuevos proyectos.
Hay que considerar que la UE es el mayor inversionista extranjero en los países del Mercosur, con un capital de 390.000 millones de euros en el año 2023, según publicaciones del Viejo Continente. Y se estima que ocasionará muchos beneficios para cada una de las partes, ya que posibilitará nuevas oportunidades de crecimiento económico, más empleos en pos de un desarrollo sostenible.
La embajadora de la Unión Europea, Katja Afheldt, señaló recientemente que la firma del acuerdo es apenas el inicio, ya que su aplicación será lo más importante. Dijo que la UE dispondrá de 1.800 millones de euros para acompañar a las naciones del Mercosur en su adaptación al nuevo escenario. Esto se hará con proyectos enfocados en competitividad de mypimes, posicionamiento de productos, estudios estratégicos, infraestructura. Resaltó que Paraguay no es aún plenamente conocido en Europa. Por ello las misiones comerciales y presentaciones de nuestro país serán fundamentales en los próximos años.
El Paraguay, mucho tiempo víctima de las desventajas ocasionadas por la mediterraneidad y las dificultades de los mercados externos, a partir de ahora tendrá beneficios que anteriormente le eran esquivos. Lo que representa también un nuevo desafío para su capacidad de producir más e incrementar sus exportaciones.