Los gremios de docentes siguen las medidas de fuerza con que castigan a diferentes sectores del país, aunque el más grave daño que causan es a los menores ya que dejan a miles de niños sin clase y sin apoyo escolar. La miopía, tal vez la ceguera, que tienen no les deja ver el perjuicio que ocasionan al victimizar a los chicos de las escuelas públicas. Y a miles de familias de clase media y media baja que mandan a sus hijos a las instituciones estatales.
Es muy lamentable la escasa sensibilidad social que demuestran al castigar de una manera tan dura a la parte más sensible de la sociedad paraguaya, que son los menores que van a las escuelas que dependen del Estado. Y más que un premio, como el buen promedio de jubilación que quieren conseguir, merecen un castigo ejemplar, como una respuesta pedagógica que les enseñe a respetar, y cuidar, a los miembros más pequeños e indefensos de la sociedad nacional.
A pesar de un preacuerdo a que llegaron con las autoridades sobre la reforma de la Caja Fiscal de Jubilaciones en los últimos días los gremialistas continúan con su medida de fuerza demostrando escasa o nula preocupación académica.
Con la huelga de actividades escolares no se hace daño al Gobierno ni a las autoridades a quienes quieren presionar con su medida de fuerza. El perjuicio directo que ocasionan es a los chicos que van a las escuelas públicas, que de ese modo son víctimas indefensas de la actitud de sus maestros y profesores de quienes, por lógica simple, se espera otra conducta más humana e inteligente.
Recientemente se reunieron los dirigentes sindicales de los educadores con el vicepresidente de la República, el ministro de Economía y miembros de la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado y se pusieron de acuerdo en algunos puntos del proyecto de ley en estudio. Pero a pesar de lo logrado en la conversación los docentes insistieron en seguir con el paro que ya habían programado. Al parecer lo que más les importa es coaccionar a la sociedad castigando a los alumnos.
Para acordar la nueva norma se anunció que el proyecto de ley de la reforma de la Caja Fiscal se estudiaría hoy en la Cámara de Senadores y que mañana lo haría la Cámara de Diputados, a fin de concluir el documento para su posterior promulgación.
De acuerdo con la versión que dio el vicepresidente, Pedro Alliana, en la reunión que tuvieron con los delegados docentes se llegó a un acuerdo en el 95 % del tema, lo cual es un avance de gran importancia teniendo en cuenta la situación anterior en que había una gran disparidad.
A pesar del progreso hacia un acuerdo, los directivos del gremio de educadores no se mostraron totalmente conformes. El presidente de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP), Silvio Piris, manifestó que no están de acuerdo con algunos puntos del documento final.
“No es lo que queremos, pero avanzamos bastante. Yo creo que relativamente avanzamos en un 75 % porque se establece la edad mínima, de 53 y 58 años, y también los docentes que tengan menos de 20 años de antigüedad van a ser afectados. Pero, sí, en general, logramos un porcentaje de retorno muy importante. El docente podrá percibir desde 78 %, llegar a 83 %, inclusive hasta 90 %, según la cantidad de años”, señaló el gremialista.
Así como están las cosas, el proyecto de ley que introduce los cambios en la Caja Fiscal de Jubilaciones podría terminar de aprobarse en el curso de esta semana en el Poder Legislativo, dependiendo de los legisladores.
De ese modo se producirá un cambio muy positivo que ayudará a las personas que deben jubilarse en el futuro. Y se tendrá un enorme progreso frente a la situación anterior, lo que es altamente saludable.
Para conseguir ciertos objetivos no es lícito pisotear los derechos de los niños ni olvidar la consideración que se merecen sus familias. Que es uno de los aspectos más cuestionables en la actuación de los gremios docentes que avasallaron a los más frágiles de nuestra sociedad, que son los chicos que van a las escuelas públicas. No es aceptable atropellar a los más débiles bajo ningún pretexto, y los que lo hacen merecen el repudio.

