Nuestro país se sumó a los Esta­dos Unidos de América y a una decena de países latinoameri­canos y del Caribe para abordar el combate de manera conjunta y sistemá­tica contra el crimen organizado internacio­nal. En la cumbre denominada Escudo de las Américas, realizada en Miami, Paraguay suscribió con las demás naciones presentes la Coalición Anticarteles de América, que buscará concretar un hemisferio continental seguro para el bienestar y la tranquilidad de sus habitantes.

En ese privilegiado grupo estuvo presente el presidente Santiago Peña, como uno de los autores de ese encuentro de trascendental importancia para el combate contra el delito y los delincuentes de todo el continente. De ese modo nuestro país se ha convertido en un activo participante de esa entidad internacio­nal que será un valioso instrumento contra algunos de los principales males que azotan en la actualidad a gran parte del planeta.

El secretario de Guerra de EE. UU., Peter Hegseth, reconoció la importancia estraté­gica del acuerdo con los países presentes para promover la paz a través de la fuerza. En su declaración oficial, apuntó la intención que tiene su país de ampliar la cooperación multi­lateral para mejorar la seguridad en el hemis­ferio. Una cooperación en esfuerzos guber­namentales de seguridad fronteriza para combatir el narcoterrorismo y el narcotráfico asegurando la infraestructura crítica y otras áreas que se van a determinar.

Explicó que el encuentro era “una confe­rencia operativa para acercar más a nues­tros países hacia un objetivo compartido y hacerlo de manera agresiva. No es una calle de una vía; cada socio en esta región tiene que hacer más e invertir más en seguridad también”. A fin de ilustrar a los mandatarios sobre la realidad acuciante de EE. UU. sobre el tema de la droga, el funcionario dio algu­nos detalles y cifras que muchos consideran asombrosos. Sostuvo que más de un millón de estadounidenses habrían fallecido por sobredosis de fentanilo, cocaína y otras sus­tancias entre los años 2021 y 2025.

Resaltó algunas cifras alarmantes, desta­cando que su país que concentra apenas una octava porción de la población mundial acu­mula una tercera parte de los crímenes vio­lentos del planeta. Agregó que la industria del tráfico humano aumentó últimamente en un 2000 % hasta llegar a un valor de 13 mil millones de dólares en el 2022.

La terrible realidad del narcotráfico es un mal que no conoce fronteras y que se debe com­batir con la colaboración activa de todas las naciones. Teniendo en cuenta eso, el presi­dente Santiago Peña suscribió al acuerdo de lucha, lo que reafirma el compromiso de Para­guay en los principales temas que preocupan a los países del mundo.

El mandatario explicó su opinión en los siguientes términos: “Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la seguridad regional y la de nuestro país. En la cumbre Escudo de las Américas, encabezada por el presidente Trump y líderes de todo el conti­nente, concretamos la firma para la creación de la Coalición Anticarteles de América”.

Explicó que con este paso histórico, “Para­guay asume un rol activo ante el crimen orga­nizado transnacional. Estoy convencido de que un hemisferio seguro es la base para garantizar la paz y proteger el futuro de todas las familias paraguayas”.

El compromiso asumido por nuestro país en el plan de lucha contra la delincuencia implica una responsabilidad que hará que los organismos estatales afiancen el tra­bajo que vienen haciendo contra los crimi­nales. Con este acuerdo se tendrá mayor colaboración activa de las dependencias de los Estados Unidos que combaten ese delito para poder avanzar con más fuerza en la ardua tarea antinarcótica.

Como esa lucha no implica solo el uso de las fuerzas públicas, las distintas depen­dencias estatales y organismos del sector privado deben trabajar en todos los niveles contra el consumo, la comercialización y la producción de las drogas. En ese sentido, las instituciones educativas, las agrupa­ciones religiosas, los partidos políticos y las entidades civiles tienen que actuar de acuerdo con los entes especializados para activar todos juntos contra el delito.

El combate frontal contra el narcotráfico debe contar con un fuerte compromiso de todos los sectores de la ciudadanía, que en gran medida es víctima de ese delito. Esta situación debe promover medidas concre­tas de las acciones que se requieren para disminuir, hasta eliminar, la proliferación de esa calamidad pública.

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