Comenzaron las clases en las ins­tituciones públicas a las que asis­ten cerca de un millón y medio de estudiantes, con los conjuntos de elementos escolares, como libros, cuader­nos y otros útiles didácticos que les provee el Estado. También se puso en marcha el revolucionario programa de alimentación escolar denominado Hambre Cero en las Escuelas, que provee de suficiente comida a unos 1.050.000 estudiantes de los gra­dos iniciales. Este es el tercer año en que se aplica este plan alimenticio en las escuelas públicas y el segundo en todo el país. Esta es una de las grandes apuestas del Gobierno para mejorar la educación y el sustento ali­menticio de los chicos de las clases sociales mayoritarias.

Los alumnos de más de 9.000 institucio­nes educativas de gestión oficial y privada subvencionada por el Estado son de los 17 departamentos y de la capital.

Según el Ministerio de Educación y Cien­cias (MEC), las instituciones de enseñanza están recibiendo, además de elementos de la instrucción escolar, libros y materiales didácticos para todos los niveles educati­vos. Se habilitaron además numerosos loca­les con infraestructura edilicia remozada, que ofrecen comodidad y seguridad para el proceso educativo, muchos de los cuales ostentan pupitres y muebles nuevos que se incorporaron durante 2025. Si bien exis­ten todavía escuelas que necesitan repara­ción, los planes de reconstrucción ya están en marcha.

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Antes del inicio de las clases, el MEC com­pletó la entrega de 23 tipos de paquetes escolares individuales y 12 tipos de juegos de piezas de aula en los 17 departamentos del interior y en Asunción.

La institución prevé una segunda fase de redistribución de acuerdo con la matricu­lación de alumnos, que aún sigue abierta para cubrir los requerimientos en los casos en que se producen traslados de alumnos a diferentes escuelas y colegios para que nin­gún chico quede sin los paquetes educati­vos.

La distribución y provisión de alimentos para el desayuno, almuerzo y merienda de los estudiantes se está haciendo a través del programa Hambre Cero en las Escuelas, en los 263 municipios existentes en el país y proseguirá durante los 180 días de clases del calendario previsto. En el Ministerio de Desarrollo Social (MDS), que es el encar­gado de la provisión de los alimentos, recor­daron que en el presupuesto de este año se prevén las erogaciones pertinentes, lo que garantiza la alimentación de los escolares para todo el ciclo educativo del 2026.

Entre las novedades previstas para este año escolar, se tiene el aumento del 5 % al 10 % de la compra de productos de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). También se prevé la adquisición del 10 % de la agricultura familiar campesina y la con­tratación de las madres de las zonas geográ­ficas locales para la elaboración de los ali­mentos en las instituciones de enseñanza.

El comienzo de la actividad de las escue­las públicas tiene un gran peso en la vida del país, porque moviliza a la mayoría de las familias del territorio nacional, lo que puede observarse hasta en el incremento del tránsito y la circulación de vehículos y personas en las rutas y calles de las diferen­tes localidades.

La incidencia económica del comienzo de clases puede observarse también en el gran movimiento que se da en los super­mercados y centros de compras públicos, que registran un fuerte crecimiento en su actividad comercial. Parte importante del presupuesto de las familias se destina a los gastos escolares, a pesar de la importante contribución que se tiene con los progra­mas estatales de ayuda que alivianan las erogaciones de las unidades familiares.

Es que los alumnos no requieren solo de cuadernos, libros y útiles escolares, sino también de uniformes nuevos, ropas, zapa­tos y otros elementos de la indumentaria que deben actualizarse periódicamente porque son menores en proceso de cre­cimiento y maduración. No es lo mismo vestir a un niño o una niña de 7 años que a otro chico o chica que ya pasó los 10 años. Y ni hablar de los adolescentes, especial­mente las mujeres, que tienen requerimien­tos nuevos que se deben atender de manera adecuada según los cambios que están teniendo en sus nuevos tiempos.

Todo este proceso educacional tiene el sufi­ciente acompañamiento del Estado con los programas que se están ejecutando a favor de los escolares. Porque la prioridad del Gobierno es que la gente pueda estar cada vez mejor.

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