Romper los esquemas del encierro, que están llenos de zozobra y atraso, y que por ello no dan posibilidades de mayor crecimiento, es la política del Gobierno nacional. Por lo que el presidente de la República, Santiago Peña, golpea las puertas de las economías de los países del mundo para hacer más negocios y crecer con más fuerza. Y ahora, como presidente pro tempore del Mercado Común del Sur (Mercosur), está tratando de alcanzar un acuerdo de libre comercio con los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Si se da este convenio, será otro paso importante de la integración de nuestros países luego del histórico acuerdo alcanzado recientemente con la Unión Europea, para mejorar el comercio y la economía de las naciones latinoamericanas que integran el bloque. Porque han entendido que integrarse con los demás países y con otras regiones es el mejor camino para el desarrollo, según manifestó el presidente Peña, el lunes último en su discurso en la Cumbre Mundial de Gobiernos que se desarrolla en Dubái, la ciudad capital del emirato del mismo nombre, en EAU, en la costa del Golfo Pérsico.
Como titular del Mercosur, el presidente paraguayo señaló que se está trabajando fuertemente para que, en este semestre, se concrete el acuerdo de libre comercio entre los países del Mercosur y los Emiratos Árabes Unidos, que abrirá las puertas a un mercado muy dinámico.
Indicó en su alocución que tiene la seguridad de que el Mercosur será la mejor plataforma para conectarse con otras regiones del mundo. Y que Paraguay puede ser el puente de entrada para concretar la relación entre los países de Latinoamérica con Emiratos Árabes Unidos. Ya que las naciones de este continente necesitan construir nuevas a alianzas y nuevas relaciones con países de otras regiones del planeta.
Peña afirmó a los presentes en el encuentro internacional de Dubái que los países que integran el Mercosur entienden que el mejor camino para construir el desarrollo es ir integrándose con las demás naciones. “Necesitamos construir nuevas alianzas, necesitamos construir nuevas relaciones con otras regiones”, enfatizó.
Hablando de nuestro país, apuntó que está realizando grandes inversiones y proponiendo nuevas obras de integración para convertirse en el centro estratégico del sur del continente americano. Afirmó que el Corredor Bioceánico, que conectará países del Pacífico con los del Atlántico, pasará por el Chaco paraguayo, lo que ayudará a acelerar el acceso al mercado asiático de las naciones que no tienen costa en el Pacífico, como Argentina, Brasil y Uruguay, además de Paraguay. “Esto acelerará el acceso al mercado asiático por al menos 20 días y será un gran cambio en la logística para tener acceso a los mercados en Asia”, explicó el mandatario guaraní.
Aunque podría parecer una exageración, el Paraguay, un país encerrado geográficamente por su mediterraneidad, lejos de la costa de los mares, es la nación ideal para proponer la integración comercial entre las naciones del mundo. Porque su encierro le ha enseñado a lo largo de su historia de nación independiente que abrir las puertas de los países del mundo es el único instrumento válido para el crecimiento económico mediante la integración comercial y política.
Relacionarse y compartir negocios con las economías regionales y las más alejadas del planeta es la política que está llevando a cabo el Gobierno, convencido de que para crecer y progresar no hay mejor recurso que ir explorando nuevos mercados en cualquier punto geográfico para abrir nuevas posibilidades de realizar transacciones de toda índole.
Teniendo en cuenta la gran importancia de ir rompiendo barreras para abrir nuevos mercados en los más diversos países del planeta es que el presidente paraguayo, ahora al frente del bloque regional, está trabajando para hacer realidad en los próximos meses el acuerdo comercial entre el Mercosur y los Emiratos Árabes Unidos.
El logro que se ha conseguido recientemente con la Unión Europea con el acuerdo firmado después de 25 años de estudios está impulsando el esfuerzo de los países mercosurianos para hacer posible otro convenio comercial que apunte al desarrollo. Cuanto más barreras arancelarias y obstáculos de diversa índole se eliminen, los productos del Mercosur podrán exportarse en mayores volúmenes a los mercados del mundo. Y sus beneficios ayudarán al crecimiento económico de las naciones que lo integran.

