En el curso de esta semana, la Cámara de Diputados estudiará el proyecto de ley que reforma la Caja Fiscal. Para ello se está convocando a una sesión extraordinaria en pleno receso parlamentario, teniendo en cuenta la urgencia y la importancia de encontrarle una solución adecuada a la jubilación de ciertos sectores de la función pública que tienen privilegios que harán colapsar en pocos años el sistema actual. Algunos se quejan porque se analizará el tema en pleno receso del Congreso, pero la realidad obliga a encontrar prontas soluciones a un tema que, si no se reforma ahora, en dos años más hará que la Caja Fiscal ya no tenga fondos y se tenga que pagar las jubilaciones con el dinero recaudado de los impuestos. Cuando se miran las cifras, se puede ver que no hay otra solución que una reforma urgente y con buenos fundamentos, como la que propone el Gobierno Nacional. La cuestión tiene tal peso en la vida del país que, si no se la aborda ahora, puede tener consecuencias muy negativas.
Como se ha afirmado en nuestro diario, la reforma de la Caja Fiscal es un tema de emergencia nacional impostergable. Para entender su urgencia, hay que considerar que, si no se realiza la modificación necesaria, dentro de dos años, en 2028, el 100 % del dinero con que se pague a los jubilados del sector fiscal será plata proveniente de los impuestos del fisco. Lo cual implicará quitarles fondos a las escuelas públicas, a los hospitales estatales, a los servicios de seguridad y similares para financiar sus gastos habituales.
Si eso ocurriera, la atención en los sectores públicos empeorará de manera radical en perjuicio de la mayoría ciudadana. La modificación propuesta por el Ejecutivo prevé la eliminación del déficit que sufre en la actualidad. Para conseguir ese objetivo, una de las primeras medidas es elevar la edad mínima de jubilación de los involucrados a los 57 años. Esto afectará a los docentes del sector público, los efectivos militares y policiales, que son los únicos empleados del Estado que tienen actualmente el privilegio de jubilarse con 20 años o algo más de servicios y requieren el aporte de otros sectores para recibir sus haberes, debido a la insuficiencia de su contribución.
Por otro lado, con las normas actuales que rigen para los funcionarios públicos, a los 62 años pueden conseguir su jubilación ordinaria y a los 65 años su jubilación obligatoria. Por lo tanto, la edad de 57 años que se quiere establecer para la jubilación en el futuro de los docentes, policías y militares constituye una situación ventajosa y casi privilegiada, en términos comparativos.
Otra de las medidas que se desea poner en funcionamiento es que el aporte obrero patronal se incremente del 16 % al 19 %. Como empleador, el Estado aportará una contribución del 3 %.
En el reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) se indica que una de las medidas necesarias que debe adoptar con prontitud el Gobierno Nacional es la reforma profunda del sistema de pensiones y jubilaciones de la Caja Fiscal. La postura del organismo internacional obedece principalmente a la posible quiebra financiera estatal que podría ocasionar la actual situación si sigue en el futuro en las actuales condiciones deficitarias. Un hecho que puede darse fácilmente y que ciertos sectores quieren desconocer porque descreen del razonamiento lógico de que si se aporta poco y se paga mucho se produce un déficit inevitable y de extraordinarias proporciones.
En las actuales condiciones, lo que corresponde es que todos los sectores apoyen la rápida aprobación de la reforma de la Caja Fiscal. Porque es la única salida viable para darle remedio a un problema que se dejó estar sin buscarle soluciones por mucho tiempo.
Uno de los puntos fundamentales es que se le tiene que dar una rápida respuesta para que pueda ser realmente efectiva y se proteja tanto a los jubilados como a la ciudadanía en general. No se puede sostener un sistema que costará muy caro a los servicios estatales de salud, educación, seguridad y emergencias por culpa de un esquema inapropiado y que privilegia a algunos a costa del sacrificio de muchos. Por eso el mencionado proyecto de ley debe ser estudiado con prontitud y patriotismo.

