El año recién comenzado demues­tra que 2025 fue un excelente periodo económico, con muchos logros. Así indican las estadísti­cas que se van conociendo y que ayudan a producir satisfacción por lo realizado hasta ahora. Como no todo es perfecto, también existen elementos que se deben mejorar en la vida del país para que la situación de bonanza se arraigue fuertemente en todos los sectores de la realidad nacional.El último informe del Fondo Moneta­rio Internacional (FMI) sobre Paraguay resalta que nuestro país es una “isla de estabilidad” en medio de un vecindario volátil. Sin embargo, tiene la necesidad urgente de encarar reformas estructura­les y hacer mejoras en la eficiencia logís­tica para hacer que el crecimiento sea inclusivo y duradero.

Entre los aspectos positivos de la rea­lidad paraguaya, el organismo inter­nacional resalta la solidez de su pano­rama macroeconómico, que lo ha logrado mediante el crecimiento de la econo­mía, el control de la inflación y la dis­ciplina fiscal. El informe resalta que se ha logrado consolidar una recuperación pospandemia notable, en gran medida mediante la gestión monetaria prudente del Banco Central del Paraguay (BCP).

Con relación al control de la inflación, señala que Paraguay, a diferencia de otros países vecinos de la región, ha logrado estabilizar su índice de precios al consumidor dentro del rango esta­blecido como meta. Apunta que esto les otorga previsibilidad a los contratos de largo plazo.

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En materia de disciplina fiscal, el docu­mento indica que mediante el compro­miso que tiene con la Ley de Responsa­bilidad Fiscal, el Gobierno busca reducir el déficit después de los gastos extraor­dinarios que se tuvieron que hacer con motivo de la pandemia.

Estima que el crecimiento de la econo­mía tendrá buen ritmo entre el cierre de 2025 y el inicio de 2026, gracias princi­palmente al impulso del sector agroin­dustrial y la exportación de energía eléc­trica.

Entre los aspectos relacionados al gobierno del país, el FMI señala la impor­tancia de fortalecer las instituciones y combatir la informalidad, que es una de las principales lacras de la economía nacional.

Sugiere que el Paraguay debe ir saliendo de una economía puramente extractiva y agrícola para avanzar hacia un proceso de mayor industrialización y servicios tecnológicos, con el fin de aprovechar su excedente de energía limpia.

El FMI pone el acento en la necesidad de una reforma profunda en el sistema de pensiones y en la eficiencia del gasto público. Justamente la reformulación del sistema jubilatorio es uno de los asun­tos que está encarando con urgencia el Gobierno nacional, porque la continui­dad del sistema actual sin modificaciones llevará al país a una quiebra financiera terrible. Porque, si no se hacen cambios, los ingresos fiscales, en lugar de financiar los gastos públicos normales, tendrán que utilizarse para cubrir el déficit de la Caja Fiscal.

Debido a la extraordinaria importan­cia y del apremio de este tema es que el Congreso tratará de manera urgente, en tiempo de vacaciones legislativas, el pro­yecto de ley que preparó el Poder Ejecu­tivo.

Teniendo en cuenta la situación actual, la reforma de la Caja Fiscal es un tema de emergencia nacional impostergable. Es tan urgente hacerlo, que, si no llega a realizarse, dentro de dos años, el 100 % del dinero que se use para los jubilados, tendrá que cubrirse con el dinero de los impuestos fiscales. Y, si ello ocurre, no habrá plata para financiar las necesida­des de los hospitales, las escuelas y servi­cios de seguridad en materia de salarios y otros gastos.

El sistema jubilatorio propuesto por el Gobierno para la Caja Fiscal prevé elimi­nar el déficit actual. Y para ello propone elevar la edad mínima de jubilación a los 57 años, ya que actualmente los docen­tes, los militares y efectivos policiales lo hacen a una edad mucho menor. Propone incluir las tablas de sustitución que pre­mia a los que tienen más años de trabajo y realizan más contribuciones. El aporte obrero patronal deberá aumentar del 16 % al 19 %, y el Estado hará una contribu­ción del 3 % en su calidad de empleador.

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