Uno de los acontecimientos de más alta significación política, económica y social que se está dando a poco de comenzar el año es la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que tuvo lugar en Asunción el sábado último. Luego de más de 25 años de arduas negociaciones en ambos continentes, que por momentos parecían ya naufragar, finalmente se concretó para bien de nuestros países.
Que las cuatro naciones que integran el Mercosur hayan sido las depositarias de ese convenio, aparte de ser un gran privilegio, constituye una gran oportunidad para el crecimiento económico y un mayor bienestar para las personas. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay tienen ahora una extraordinaria posibilidad para mejorar su desarrollo.
Según lo explicado por el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, el convenio suscrito con los europeos prevé una buena cantidad de beneficios preferenciales para Paraguay, por ser un país sin litoral marítimo. Estos puntos darán impulso a que la industria nacional pueda exportar con ventajas a varias naciones del Viejo Continente, cosa que se debe aprovechar.
El acuerdo dispone que nuestro país está exento de las exigencias de las cláusulas de salvaguarda, debido al trato especial y diferenciado que se le concede para tener topes más elevados de exportación en varios artículos de venta al exterior.
Por ello, se establece un mercado preferencial para 1.500 toneladas de carne porcina, 50.000 toneladas de azúcar orgánica y 50.000 toneladas de biocombustibles. Gracias a que no se les aplica la cláusula de salvaguarda los mencionados productos gozan de un trato especial y diferenciado.
Otro punto importante es que a las pequeñas y medianas empresas paraguayas se les otorga un trato preferencial y diferenciado para acceder al mercado.
A esto se suman los beneficios de no tener gravámenes arancelarios para acceder al mercado para los artículos de la industria automotriz, como autopartes que se fabrican en nuestro país.
Con respecto a la carne vacuna, que es un importante producto de Paraguay, el convenio firmado con los europeos otorga un cupo de 90.000 toneladas en la denominada Cuota Hilton. Esta es la mejor pagada por la carne vacuna, y la cantidad que le tocará a cada país será el resultado de las negociaciones entre los integrantes del Mercosur. En este pacto ya se viene trabajando a fin de determinar qué porcentaje corresponderá a cada uno de los socios.
El mandatario paraguayo, Santiago Peña, tuvo el privilegio de ser uno de los principales protagonistas de la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Como presidente pro tempore del organismo mercosuriano fue el encargado de estampar su firma en el documento oficial junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el acto llevado a cabo en el teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay (BCP).
En la ocasión, el jefe de Estado paraguayo resaltó que con la suscripción del documento se estaba enviando un mensaje oportuno a un mundo turbulento, ya que la integración económica, la colaboración y el multilateralismo es el camino que se debe seguir. “Entendemos que vivimos en un mundo turbulento donde las certezas que teníamos en el pasado ya no están. Y eso nos obliga a ser todavía más ambiciosos en los horizontes a los cuales queremos alcanzar”, expresó.
Refiriéndose a que el acuerdo va mucho más allá de un arreglo económico y comercial con los beneficios que acarrea, resaltó que “es una señal que enviamos al mundo entero que hoy está atemorizado por esta batalla comercial y nosotros le estamos diciendo que aquí estamos dando un gran paso en la integración económica entre dos regiones con un gran futuro”.
Resaltando el gran interés por la unión entre los países que tiene el Mercosur, el presidente paraguayo hizo hincapié en que el bloque sudamericano está avanzando en la creación de un acuerdo de libre comercio con los Emiratos Árabes Unidos, pensando además en la posibilidad de un acuerdo con Japón y otro con Corea del Sur.
El entendimiento de los países del Mercosur con el gigante europeo, que incluye a 27 naciones del norte y a 4 de aquí, suma a 31 estados y constituye el ejemplo que se debe seguir en todo el mundo para lograr el progreso firme y el sólido desarrollo de los pueblos.

