Paraguay está conquistando nuevos clientes en el mercado internacional, por lo que está creciendo su facturación, con el consiguiente incremento de ingreso de divisas. La comercialización de artículos varios producidos en el país aumentó en 2025, lo que permitió la entrada de recursos monetarios en proporciones superiores al año anterior. Tanto las denominadas exportaciones registradas como las reexportaciones crecieron, según los datos del Banco Central del Paraguay (BCP), lo que constituye otro capítulo de importancia en la actividad económica del país.
Se aguarda que este año continúe la tendencia positiva para ir acrecentando la vida comercial del país y asegurar la venida de mayor cantidad de divisas para hacer frente a los gastos de importación y otros que son de importancia para el desarrollo nacional.
Uno de los detalles más llamativos es que la venta al exterior de productos de origen animal tuvo un buen aumento en su facturación. El alza permitió llegar a cifras que antes no se habían alcanzado, lo que constituye otro punto positivo en la actividad económica del año que pasó.
Las estadísticas disponibles del BCP muestran que el valor de las exportaciones totales tuvo un incremento del 5,6 % hasta noviembre, ya que llegó a 15.535 millones de dólares frente a los 14.709,8 millones de la misma moneda que se había alcanzado de enero a noviembre de 2024.
Hasta el undécimo mes de 2025 las reexportaciones son las que mayor incremento alcanzaron, pues se facturó un 17,1 % más que en similar período del año anterior. En tanto que las divisas que entraron por las exportaciones apenas crecieron el 1 %.
Una mención especial se merecen las exportaciones de productos y subproductos de origen animal que tuvieron un aumento de buen nivel en su venta en el año pasado, aunque su volumen registró cierta disminución. Los datos de los doce meses de 2025 revelan que los alimentos de origen animal tuvieron una mejor facturación debido principalmente a los mercados a los que fueron destinados en su mayor parte. Las exportaciones a Estados Unidos y a la República de China (Taiwán) tuvieron un papel decisivo. El total de lo facturado en los doce meses del año pasado en este renglón fue 2.689 millones de dólares por 688,3 mil toneladas embarcadas, según los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa)
La carne de porcino fue el principal producto que trajo más divisas, dado que permitió el ingreso de un 66,8 % más que el año anterior, con un aumento del volumen exportado de 54 %. El incremento de venta de este producto conoció una cifra pocas veces alcanzada en las facturaciones anuales.
La exportación de carne bovina también alcanzó un buen registro de venta, pues las divisas ingresadas aumentaron casi un 20 % sobre las cifras del 2024, aunque su volumen apenas creció un 0,78 %.
De acuerdo con el informe oficial, los buenos precios pagados por Estados Unidos y Taiwán fueron decisivos para obtener los incrementos conseguidos.
Chile sigue siendo el principal destino de la carne bovina de nuestro país, y le siguen los Estados Unidos y la República de China, en segundo y tercer lugar, respectivamente.
Teniendo en cuenta las cifras estadísticas y los datos que hablan del desenvolvimiento del año que pasó, existen razonables expectativas para 2026, que tiene un horizonte similar al que tenía 2025 a inicios del ciclo anual.
Se habla de que el crecimiento económico de este año podría ser de 4,2 %, considerando los diversos factores que inciden en la producción, el comercio y las finanzas. Si la situación de la política internacional no tiene mayores variaciones, es probable que se puedan alcanzar cifras similares a las de 2025 y que el crecimiento supere incluso lo que se tiene previsto.
Aunque es impredecible lo que puede ocurrir en el mundo, como la reciente captura del presidente de facto venezolano Nicolás Maduro. Algunos sostienen que este hecho podría ocasionar variaciones en el precio del petróleo, dado que Venezuela es un gran país productor y dueño de una de las reservas petrolíferas más importantes del mundo. Sobre todo, si Estados Unidos interviene en ese país para que empresas norteamericanas se ocupen de la producción, como es el interés demostrado por la administración del presidente Donald Trump.