La recientemente promulgada Ley de Presupuesto General de la Nación (PGN) para el ejercicio fiscal 2026 contempla unos 149 billones de guaraníes, y para el plan de gastos para el año que se inicia, el tercero de la administración Peña, los programas sanitarios y sociales tendrán un fuerte énfasis.
Así lo recordó esta semana el jefe de Estado; primeramente, en una conferencia de prensa con los periodistas acreditados a la cobertura presidencial. Allí, Santiago Peña Palacios recordó lo mucho que se ha invertido en su gobierno en el plano social; a saber, solamente en el año que acaba de fenecer el Gobierno destinó más de 1.000 millones de dólares a los programas sociales: fortalecimiento de Tekoporã, la incorporación de más de 300 mil adultos mayores al subsidio de la tercera edad, así como otras iniciativas como el plan habitacional que supone más viviendas sociales para los paraguayos, además del programa estrella que es de Hambre Cero en las Escuelas, lo que totaliza esa importante cifra –en dólares– para alimentación y para la erradicación de la pobreza.
Así como lo hiciera en Palacio de López, con los periodistas acreditados, ayer viernes el primer mandatario esbozó hacia otra área importantísima donde enfocará la gestión de gobierno en 2026. Además de afianzar estos aspectos descritos más arriba, y cómo concentrar esfuerzos en que el crecimiento económico (el más alto de la región en 2025 con más del 6 %) se equilibre para que más paraguayos sientan en el bolsillo las bonanzas de los inigualables números de la macro, la administración central buscará que la salud pública también esté al servicio de todos los paraguayos, para que más y más compatriotas reciban tratamientos de calidad, medicamentos cuando lo necesiten y camas cuando así lo requieran.
Durante su visita a Itauguá, donde entregó viviendas sociales a dos comunidades de esta populosa urbe del departamento Central, Peña Palacios prometió que la ampliación y reforma del Hospital Nacional de Itauguá, que está en plena etapa de construcción, lo convertirán en un centro sanitario de referencia, y uno de los más importantes del subcontinente, según expresó.
La ambición del mandatario no es descabellada. Su gobierno ha mostrado el camino que hay que seguir para encaminar el gran sueño de que la salud no sea solamente un privilegio, algo restringido o que apunte a los más adinerados. Sino que el compatriota de ese Paraguay profundo tenga las mismas condiciones y el mismo acceso que aquel ciudadano de las cabeceras departamentales.
Se encamina hacia ese sueño puesto que los recursos del Ministerio de Salud Pública nunca antes habían llegado a estos montos. Según números del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la cifra asignada a la cartera sanitaria es de G. 10,17 billones, lo que representa una inversión significativa para garantizar el acceso de todos los ciudadanos a servicios sanitarios de calidad.
La salud, un aspecto tan básico en cualquier nación en desarrollo y que es considerada un derecho humano fundamental, tiene en el PGN 2026 con fondos destinados de forma estratégica para asegurar accesibilidad, calidad y equidad en los servicios públicos. Asimismo, el plan de gastos de este año prevé una asignación adicional de G. 197 mil millones para el Instituto Nacional del Cáncer (Incan), con el objetivo de fortalecer la atención oncológica y ampliar el acceso a medicamentos, tratamientos especializados y servicios de cuidado integral para pacientes y familias.
Pero no solo en insumos esenciales para pacientes oncológicos se prevé. Asimismo, la distribución apunta no solo a infraestructura moderna, sino también a la provisión de equipamiento moderno. En este sentido, bajo la administración de Santiago Peña Palacios, el sistema sanitario público incorporó en los últimos meses dos modernos hospitales públicos: El Gran Hospital del Sur y el Gran Hospital de Coronel Oviedo, ambos ya son referencias en Caaguazú e Itapúa, que se han convertido en polos importantes para los departamentos vecinos, ya que llegan pacientes desde lejanos rincones.
La gran confianza que transmite el presidente, además de su afán y entusiasmo, debe alentarnos a todos los paraguayos a acompañar esta evolución y permitirnos concretar más temprano que tarde el anhelado sueño de que la salud pública de calidad es posible. Este gobierno apunta a lograr ese objetivo.
Que así sea.

