El 2025 fue un ciclo anual excepcional para el país, con numerosos puntos positivos que están poniendo al Paraguay en mejores condiciones económicas y sociales. Es el que tuvo el mayor crecimiento entre los países de la región, y obtuvo la satisfacción de su segunda calificación consecutiva en el grado de inversión como reconocimiento cualitativo.
Aunque 2025 ya pasó en la hoja del calendario y estamos ahora en 2026, todo lo realizado tiene una proyección de gran valor que se debe aprovechar para hacer de este nuevo ciclo recién comenzado otro año sensacional, con muchos nuevos logros y más proyectos culminados. La vida no se acaba porque termina un año en los almanaques y se cambia la hoja del calendario. Más bien continúa con la misma fuerza y con nuevos desafíos y oportunidades, que son una invitación poderosa de la vida para seguir creciendo y progresando.
Haciendo un resumen de lo que fue el año que pasó, el presidente de la República, Santiago Peña, destacó que nuestro país ha cerrado un año único. Refiriéndose al crecimiento económico y a las numerosas obras que se están desarrollando en diversas áreas, apuntó que se está comenzando a generar no solo un impacto económico de corto plazo, que generará un impacto social de mediano y largo plazo. Otro de los aspectos que señaló es que con la organización de grandes acontecimientos deportivos el 2025 fue un año de grandes realizaciones, que posibilitaron que el número de personas que visitaron el país se incrementara en 80 por ciento.
Aunque el 2026 será diferente porque tendrá otros números en las anotaciones, será solo un nuevo capítulo de la existencia que requerirá los mismos esfuerzos para proseguir los trabajos iniciados e ir alcanzando los renovados objetivos de progreso y desarrollo de siempre.
Como se trata de un nuevo capítulo, es bueno renovar los propósitos y resaltar la idea de continuar en la misma senda para obtener los resultados que se pretenden. Hay que dejar de lado las inevitables cosas negativas de antes para dar lugar a las nuevas conquistas y consolidar lo que se ha alcanzado hasta ahora. La basura molesta y hay que desecharla en el vertedero.
En su última conversación con los medios de prensa, el presidente Santiago Peña señaló que en este nuevo año pondrá su atención preferencial para que la clase media y trabajadora sienta los beneficios del crecimiento económico que está alcanzando la nación.
“En el 2026, mi foco va a estar en mayor medida en cómo mejorar a ese sector de clase media, que necesita mejorar sus ingresos y sus costos mensuales para poder realmente mejorar su calidad de vida”, especificó el mandatario. Añadió que para ello buscará que varios de los programas que ya están en plena ejecución tengan mayor impacto y fuerza. Se refirió a Hambre Cero en las Escuelas, el programa Che Róga Porã, además de la pensión universal para los adultos mayores.
Entre las novedades de este año recién iniciado está la puesta en marcha de la reforma del transporte público, para cuyo efecto se está promulgando la nueva ley, con la que el Gobierno pretende alcanzar un fuerte impacto en la calidad de vida de los miles de usuarios de los ómnibus de las zonas más pobladas del país, como Asunción, el departamento Central y localidades cercanas al Área Metropolitana.
También se comenzarán poner en marcha varios proyectos que se venían elaborando desde el inicio de este gobierno, como el Registro Unificado Nacional y la Superintendencia de Pensiones.
Para no dejar dudas sobre sus propósitos de realizaciones para este nuevo ejercicio anual, el presidente Peña manifestó: “Para mí el 2026 tiene que ser el año donde la clase vulnerable, la clase media, la clase trabajadora tiene que sentir el mayor impulso, el mayor beneficio”.
Las palabras del presidente no son promesas destinadas a convencer sobre el programa que tiene para el futuro. Constituyen expresiones que indican lo que se está haciendo en la actualidad, cuya continuidad está asegurada y que tienen su proyección hacia el mañana.
Como garantía de lo que se hará este año y los que vendrán, están los hechos que en forma contundente señalan las realizaciones actuales que se encaminan al porvenir. Como los haces de luz que irradian su esplendor para adelante.

