Está terminando el año y la economía del país ha demostrado un crecimiento excelente, que algunos califican de extraordinario, porque ya no depende exclusivamente del agro y se observa que otros nuevos sectores están experimentando un alza elevada. Los números así lo señalan con precisión y siembran la esperanza de que todo está apuntando a la consolidación de mejores tiempos. Lo importante es que las cifras también indican que hay más puestos de empleo y más trabajadores que se incorporan a la legalidad laboral.
La máxima autoridad monetaria del país, el Banco Central del Paraguay (BCP), ha resaltado que el 2025 es un excelente año y que por ello el crecimiento de la economía cerrará con un alza que está muy por encima de las previsiones iniciales y casi dos puntos porcentuales más que el 2024.
De acuerdo con la evaluación realizada por el presidente de la entidad, Carlos Carvallo, en una reciente presentación pública, el crecimiento de la economía paraguaya será del 6 %, pese al contexto internacional adverso y a las menores exportaciones de algunos productos estrellas del país, como la soja. Si se tiene en cuenta que durante el 2024 el PIB creció en 4,2 %, el desempeño que se está consiguiendo en la actualidad es para ponerse muy contentos, pues sumando el alza de la economía de los dos últimos años se supera el 10 % acumulado, algo que muy pocas naciones han alcanzado.
El jefe de la banca matriz hizo énfasis en que el Paraguay está creciendo este año muy por encima del 3,8 % inicialmente previsto, pues destacó que se llegará al 6 %, un porcentaje mucho más elevado que el alza promedio de los países de la región. Con el detalle de que el incremento se debe especialmente al creciente aporte de sectores no tradicionales en la producción nacional. Ya que existe un fuerte dinamismo en las actividades industriales y de servicios, en tanto que la agricultura está perdiendo su peso relativo. El alza de la economía también está siendo impulsada por una importante inversión interna, que se considera como el motor de la expansión. Este proceso, que indica una transformación estructural, hace que el país tenga una mayor capacidad para adaptarse a situaciones adversas con resultados positivos, la resiliencia frente a los choques que se producen en el campo internacional, según el titular del BCP.
Entre las causas del crecimiento estarían las reformas que se han empezado a aplicar en 2023 y 2024, que, según la interpretación del jefe de la banca matriz, están mostrando efectos sobre la productividad y la eficiencia.
Un dato no despreciable es que todos los sectores de la economía están aumentando por encima del 5 %.
Ofreciendo detalles de la situación, Carvallo afirmó que a comienzos del año las previsiones eran moderadas, sobre todo por el entorno mundial que se presentaba adverso e incierto. Con un crecimiento internacional ralentizado, tensiones comerciales y geopolíticas, tasas de interés altas, precios de los commodities a la baja y términos de intercambio poco favorables para nuestro país, el panorama no era muy positivo. Pero, pese a los vientos en contra, el Paraguay mostró su fortaleza y está creciendo por encima de las previsiones. “Subestimamos la capacidad de la economía paraguaya”, admitió.
Una información de importancia es que el crédito bancario ha tenido un crecimiento cercano al 20 %, tanto en moneda nacional como en dólares, con una morosidad financiera que está en mínimos históricos.
También señaló que el crecimiento de la actividad económica se está reflejando en el mercado laboral. Agregó que esto ha hecho posible la creación de 146.000 nuevos puestos de trabajo, por lo que resaltó que estamos ante “un crecimiento virtuoso, equilibrado y distribuido”.
Las cifras que revelan el movimiento positivo de la economía paraguaya son de gran valor, porque indican cómo está marchando la vida del país. Más aún si el crecimiento apuntado se está traduciendo en la posibilidad de más fuentes de empleo para miles de personas que requieren un salario legal y digno. Porque la actividad productiva en cualquiera de sus especialidades debe tener como resultado final que las personas mejoren su vida, con más puestos de trabajo y excelentes ingresos. Pues para que sea efectivamente bueno el crecimiento de un país, debe apuntar al bienestar efectivo de su gente.