Poco antes de que el 20 de enero pasado Donald Trump asumiera su segundo mandato como gober­nante de los Estados Unidos, el pre­sidente paraguayo Santiago Peña dijo en una entrevista periodística concedida en Washin­gton que Paraguay podría ser el mayor aliado de ese país.

“El presidente Trump, y a mí me ha tocado hablar con él ya en dos oportunidades, es consciente de que Paraguay probablemente es el mayor aliado que tiene Estados Unidos”, había afirmado el mandatario paraguayo, quien había sido invitado a presenciar la cere­monia de asunción presidencial en la capi­tal norteamericana, en la ceremonia oficial llevada a cabo en el Capitolio, con la presen­cia de grandes personalidades del mundo. Lo que a muchos pareció una exageración verbal del gobernante de nuestro país, a medida que transcurren los meses va camino a conver­tirse en algo indiscutible. Para ello hay que señalar algunos hechos acontecidos y el gran acercamiento que se está concretando entre Paraguay y EE. UU. en los últimos tiempos.

No hay que olvidar que el propio presidente Donald Trump invitó personalmente al man­datario paraguayo a presenciar la firma del acuerdo de paz entre el estado de Israel y el grupo árabe Hamás, que se produjo el 9 de octubre pasado, en la localidad egipcia Sharm el Sheikh. De ese modo, el presidente San­tiago Peña fue la única autoridad de Amé­rica Latina que estuvo presente en el acto de extraordinaria importancia internacional que buscaba poner fin a la terrible guerra en Medio Oriente, un privilegio cuya importan­cia no se puede desconocer. Ahora el subse­cretario de Relaciones Exteriores de EE. UU., Christopher Landau, afirmó que el proceso de relacionamiento que se está concretando entre ambos países ratifica la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de hacer posible una “asociación más fuerte y dinámica” con el Paraguay.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

“Hoy, Estados Unidos y Paraguay se mantie­nen unidos como socios estratégicos, cola­borando estrechamente en diversas priori­dades. Trabajamos en defensa, en la lucha contra el narcotráfico y desarrollo de infraes­tructura para las tecnologías de la informa­ción y la comunicación”, resaltó el diplomá­tico estadounidense.

De acuerdo con lo expresado por Landau, los lazos económicos entre los dos países son sólidos “y estamos comprometidos a incre­mentar las oportunidades de inversión para Estados Unidos. De hecho, Estados Unidos es el segundo mayor inversionista extranjero en Paraguay, y procuremos que sea el primero. Asimismo, colaboramos para fortalecer la cooperación en materia de seguridad, comba­tir la delincuencia organizada y hacer frente a la amenaza del narcotráfico, la trata de per­sonas y el lavado de dinero”, resaltó. El alto funcionario subrayó el liderazgo de Paraguay, que defiende las libertades fundamentales y la democracia, que es un ejemplo para todos.

“De cara al futuro, nos comprometemos a ampliar las oportunidades para que nuestras fuerzas armadas se entrenen y planifiquen conjuntamente, a coordinar los esfuerzos regionales para combatir la inmigración ile­gal, a establecer vuelos directos entre nues­tros países y a resolver los obstáculos buro­cráticos que a veces enfrentan las empresas estadounidenses”, manifestó.

Las afirmaciones del subsecretario Lan­dau tienen una extraordinaria importancia teniendo en cuenta el propósito de nues­tro país de ir consolidando su relaciona­miento con la gran potencia mundial, no solo en materia de política exterior, sino también en el campo económico. Teniendo en cuenta la buena predisposición de Was­hington, las autoridades nacionales deben intensificar los vínculos políticos y las conexiones en materia económica, para que los lazos se puedan ir enriqueciendo con más y mejores negocios, al mismo tiempo que con programas sociales y de alcance humano amplios. La excelente relación bilateral que se está teniendo con el gigante económico y político del planeta debe ser aprovechada de manera inteligente por nuestro país.

Hay que sacar partido de las oportunidades económicas, para incre­mentar el comercio y sobre todo para que aumenten las nuevas inversiones y se rea­licen más negocios. En la actualidad, el Paraguay está protagonizando un excelente crecimiento económico, con gran proyec­ción social, por lo que resulta un ejemplo para las demás naciones de la región. Eso se debe al esfuerzo realizado por las empre­sas privadas y a la conducción del Gobierno, teniendo como marco un país rico en opor­tunidades. Teniendo en cuenta lo que acer­tadamente ha dicho el subsecretario nor­teamericano Christian Landau, Paraguay y Estados Unidos deben trabajar para concre­tar una asociación más fuerte y dinámica.

Déjanos tus comentarios en Voiz