Una de las más importantes noti­cias de esta semana es que las negociaciones sobre el Anexo C del Tratado de Itaipú con Brasil se reanudarán en diciembre. Esto gracias a que el lunes último el vecino país realizó las explicaciones para esclarecer el espionaje que habían hecho los brasileños y se acorda­ron diversas medidas encaminadas a mejo­rar las relaciones trabajando juntos por el mayor bienestar de paraguayos y brasileños.

El documento acordado con Brasil contem­pla numerosas decisiones bilaterales sobre cooperación energética, integración física, combate al delito, alimentación escolar y coo­peración universitaria para que los paragua­yos puedan estudiar en universidades bra­sileñas. La declaración que se conoció luego del encuentro de los cancilleres de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, y de Brasil, Mauro Vieira, contiene una serie de decisiones muy importantes que harán más provechoso el relacionamiento binacional.

Según fuentes oficiales, el canciller brasileño explicó que el presidente Lula da Silva dejó sin efecto la operación de espionaje que había realizado el gobierno anterior apenas conoció su existencia. Lamentó lo ocasionado por ese acontecimiento en la relación de ambos paí­ses y resaltó que el actual gobierno de su país está tratando de identificar a los responsables del hecho para someterlos a la acción judicial.

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Por su lado, el canciller paraguayo dio por concluida la controversia, luego de recibir el informe y las explicaciones del gobierno del presidente Lula da Silva, en las conversacio­nes con el representante del vecino país.

Cerrado este caso que ha tenido sus rispide­ces, las negociaciones sobre la revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú se harán en la primera quincena de diciembre próximo sobre la base del documento del entendi­miento bilateral de abril de 2024.

Y se empezará a trabajar en varios asuntos para fortalecer las relaciones. Como la inau­guración del Puente de la Integración, ade­más de otras conexiones viales, el denomi­nado Corredor Bioceánico, el fortalecimiento de la hidrovía Paraguay-Paraná y aeropuer­tos. Otro de los temas en que habrá coopera­ción es en materia energética, ya que se deci­dió el trabajo conjunto en la interconexión eléctrica, la colaboración interinstitucional, planificación energética, biomasa y etanol.

La agenda también prevé la cooperación en alimentación escolar, además de la agricul­tura familiar. La cooperación en el tema edu­cativo contempla facilitar el mayor acceso de estudiantes paraguayos en las universidades brasileñas.

Un capítulo muy importante en que se traba­jará de manera conjunta, según el acuerdo, es la seguridad pública. Se tomó como priori­dad el combate al tráfico de drogas, así tam­bién el tráfico de armas, el crimen organizado transnacional y la cooperación en el asunto penitenciario. Se decidió además el fortaleci­miento de la cooperación en asuntos milita­res, en capacitación, además en equipamien­tos para la defensa y otras acciones.

Entre los asuntos conversados se habló de las posibles fechas para las visitas de los presi­dentes de Paraguay y Brasil, a fin de mejorar el nivel de las relaciones bilaterales. No hay que olvidar que en la visita que realizó Lula da Silva a Paraguay durante su primera pre­sidencia, en julio de 2009, firmó el acuerdo que posibilitó el aumento de la compensación por cesión de la energía paraguaya de Itaipú a Brasil de 120 millones de dólares a 360 millo­nes de esa moneda, por lo que el presidente brasileño tiene muy buenos recuerdos en nuestro país.

Observando los numerosos temas de gran importancia que merecieron el pacto entre ambas naciones que se concretó el lunes último, se puede afirmar que el acuerdo a que se ha llegado es de trascendencia para los intereses del Paraguay. Es uno de los impor­tantes logros del Gobierno nacional, luego de los errores de la administración de Mario Abdo, que había aceptado medidas inadecua­das del mandatario brasileño anterior Jair Bolsonaro. Dentro de dos semanas se inicia­rán las negociaciones del Anexo C de Itaipú y se puede abrigar la esperanza de que se toma­rán decisiones que favorezcan a los intere­ses de nuestro país para seguir la ruta del progreso económico y social en los próximos años. Este anexo contempla las bases finan­cieras y de prestación de los servicios de elec­tricidad.

Teniendo en cuenta la solvencia intelectual y el espíritu de patriotismo de las actuales auto­ridades nacionales, se puede esperar que en las negociaciones venideras con el vecino país se podrán obtener logros importantes. Para seguir caminando con tranquilidad y concre­tar nuevos logros para nuestro país.

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