Nuestro país está caminando por la senda del progreso y el desarrollo sostenible a pasos rápidos. Debido a eso está impulsando políticas de transparencia e integridad que le ayuden a posicionarse entre las naciones de mayor categoría del mundo. Por ello, desea ingresar a los clubes exclusivos que promueven las mejores prác­ticas de desarrollo y transparencia a nivel mundial en que están los países más desta­cados por su calidad política, democrática y económica. No es lo mismo ser miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que tiene 193 países miembros de las más diversas características, que inte­grar una entidad internacional muy cali­ficada que posee 38 naciones de gran nivel económico y político como socias.

Para concretar ese propósito está haciendo gestiones para integrar la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Econó­micos (OCDE), que está compuesta por tan solo 38 naciones, que se pueden considerar las más selectas del planeta. Está aprove­chando que una de las dependencias de esa entidad internacional realizó en Asunción la Tercera Cumbre Ministerial de Gober­nanza de la OCDE. Se estima que si para ese importante encuentro eligieron a la capital paraguaya es porque ese organismo inter­nacional tiene una alta consideración hacia la República del Paraguay, lo que debe ser aprovechado para un mayor acercamiento institucional. Y así integrar el distinguido grupo de naciones de membresía selectiva.

El presidente de la República, Santiago Peña, tuvo un encuentro con el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, en cuya ocasión se habló del interés de Para­guay para concretar su incorporación a la entidad. El mandatario explicó que nues­tro país sigue por el camino del progreso y la cooperación mediante el impulso de las políticas de transparencia, integridad y desarrollo sostenible. Cosa que ubica al Paraguay como ejemplo de buenas prácti­cas y confianza. En sus redes sociales, Peña enfatizó lo que se está haciendo para alcan­zar el propósito mencionado: “Avanzamos hacia la cooperación, impulsando políticas de integridad y sostenibilidad que forta­lecen nuestras instituciones y consolidan a Paraguay como un referente regional en confianza y buenas prácticas”.

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Según el presidente, uno de los desafíos que tiene es conseguir su incorporación a la organización económica en un plazo breve. Por ello resaltó que le gustaría terminar su período presidencial como miembro de la OCDE.

“Nosotros somos conscientes de que este camino que emprendemos es un camino difícil, un camino que nos va a desafiar al Paraguay y a los paraguayos como nación”, manifestó. Y reconoció que los modelos establecidos por la entidad internacional son los mismos que nuestro país desea esta­blecer como una de las principales priorida­des de trabajo en el interior de su territorio para consagrar de hecho las mejores prácti­cas, lo que también desea proyectar al Para­guay a nivel internacional.

En su afán de hacer conocer mejor lo que ha realizado nuestro país en los últimos tiempos, apuntó que, como resultado de las reformas emprendidas en los últimos 20 años, el Paraguay se está inscribiendo como una de las naciones de potencia media, rea­lidad que lo convierte en un socio ideal en esta parte del continente americano para ser miembro pleno de la OCDE.

Hay que consignar que esta organización es una entidad intergubernamental fundada en 1961 con el objetivo de promover políti­cas que mejoren el bienestar económico y social en todo el mundo. Funciona como un foro en que los gobiernos de países demo­cráticos y de economía de mercado discu­ten y comparten experiencias para encon­trar soluciones a problemas que les resultan comunes. Busca estimular el crecimiento económico, impulsar el empleo, mejorar el nivel de vida, mantener la estabilidad finan­ciera y ayudar al aumento del comercio internacional, según fuentes de la entidad.

La importancia de pertenecer a esta orga­nización internacional está dada no solo por integrar una suerte de club exclu­sivo, sino por su trascendencia a la hora de hacer negocios y de enriquecer los pará­metros de la política económica y finan­ciera. Es que entre los países que for­man parte de la organización están los de mayor importancia económica y peso político, como Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Japón, Corea del Sur, Italia, España, Grecia, por citar solo algunos. De América Latina se encuen­tran únicamente cuatro naciones: Chile, Colombia, Costa Rica y México. A las que se uniría el Paraguay, si se da curso opor­tuno al pedido del Gobierno nacional.