Paraguay está protagonizando un excelente año económico, con logros que pueden observarse en las estadísticas y que son motivo de comentarios auspiciosos en las publi­caciones especializadas. Pocas naciones están pudiendo lograr lo que este año está consiguiendo nuestro país y que es anali­zado por los entendidos del área económica. Como siempre ocurre, no faltan las opinio­nes negativas que reconocen que el creci­miento es un hecho positivo, pero resaltan que el alza de la economía no le alcanza a la gente. Esta afirmación no es desechable por negativa, sino que debe servir para señalar en qué medida el buen momento económico está llegando a la gente.

Cualquier análisis objetivo debe tener en cuenta los hechos reales, por encima de la opinión política o el interés ideológico o sectorial, pues la verdad solo radica en la realidad. También hay que admitir que el progreso y la mejor vida de la gente no se obtienen de un golpe, de manera rápida y presurosa, sino que forma parte de un pro­ceso que tiene su tiempo, su camino y su ritmo.

El Banco Central del Paraguay (BCP) ha señalado recientemente que el creci­miento económico de este año llegará al 5,3 %, el más elevado de los últimos tiem­pos. En tanto que fuentes del sector pri­vado estiman que el alza será superior y tal vez llegue al 6 %, cosa que está por verse. Lo que nadie discute es que este año el cre­cimiento de la actividad económica será mejor a los de años anteriores debido al extraordinario comportamiento de una serie de factores.

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Pero, como señalan algunos observado­res, ¿de qué vale el crecimiento si no les alcanza a las personas?

Para que el alza económica llegue a la vida de las personas es necesario elaborar pro­yectos, emprender políticas adecuadas y ejecutarlas con efectividad. Que es lo que está haciendo el Gobierno con nume­rosos programas de proyección econó­mica y social, que están adquiriendo un fuerte dinamismo debido al propósito de las autoridades nacionales por mejorar la situación de las mujeres y hombres de nuestra sociedad.

Uno de los programas de mayor inciden­cia y de gran proyección social de este gobierno es Hambre Cero en las Escuelas, una realización con la que se alimenta a más de un millón de niños que asisten a las escuelas públicas.

Con este proyecto en ejecución no solo se da de comer a los escolares, sino que se está mejorando la asistencia de mayor can­tidad de menores a los centros de ense­ñanza. También se está asegurando un mejor rendimiento académico. Los niños no solo se alimentan bien físicamente, sino que también adquieren más conocimien­tos para encarar la vida que les espera y alcanzar sus metas en el futuro.

Otra de las propuestas de gran alcance social ideadas por esta administración es el programa Che Róga Porã, que está pen­sado para hacer frente al déficit habita­cional, que es uno de los graves problemas del país. Lo más llamativo de esta inicia­tiva es que mediante ella pueden obte­ner la vivienda propia las personas que no pueden conseguir préstamos en el sistema financiero.

Esto mediante medidas crediticias espe­ciales para personas con ingresos equi­valentes a 1 y 5 salarios mínimos. Pueden recibir préstamos hasta 180 salarios míni­mos, a un plazo de hasta 30 años, a una tasa de interés anual del 6,5 %, una de las más bajas del mercado. El programa tiene la ventaja de que el prestatario recién paga las cuotas al mudarse a la vivienda adqui­rida, con montos bajos, similares al precio de un alquiler.

Hambre Cero en las Escuelas y Che Róga Porã son algunas de las propuestas más importantes de este gobierno, que se suman a otros programas de gran trascen­dencia social que siguen vigentes.

El alza extraordinaria del crecimiento económico que está viviendo el país debe tener como fin principal el mejoramiento de vida de las personas. Que el Paraguay genere más riquezas económicas debe servir para que disminuya el número de pobres y crezca la cantidad de gente con mejores ingresos. Es por ello que los orga­nismos estatales están trabajando para que los programas de asistencia econó­mica y social tengan mayor proyección y vayan creciendo en su alcance a más can­tidad de individuos de los diversos secto­res sociales, en especial a los que están en situaciones extremas.

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