Ayer se cumplieron dos años del ataque de las fuerzas del grupo terrorista palestino Hamás a un sector de la población de Israel, el 7 de octubre de 2023, en que murieron alrededor de 1.200 israelitas y capturaron vivas a 251 personas. El contraataque de Israel desde entonces ya provocó más de 68.000 muertos del lado palestino. Los últimos acontecimientos indican que se está muy cerca de un alto al fuego y de un acuerdo de paz que traiga la tan esperada calma en ese sector de Medio Oriente.
El lunes último se conoció la postura favorable del Gobierno de Israel para terminar la confrontación con el grupo Hamás y los palestinos mediante el plan de paz ideado por el presidente Donald Trump. En la reciente visita a Washington del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el mandatario norteamericano le presentó un documento de 21 puntos para concluir la guerra y hacer la paz. En la reunión llevada a cabo el lunes 29 de setiembre, Trump ejerció una fuerte presión para hacer que Israel deponga sus ataques en Gaza. Una semana después, el lunes 6 de octubre, se conoció la noticia de que las autoridades israelíes pondrán en práctica el plan de paz articulado por el presidente de Estados Unidos y depondrían las armas.
La propuesta de Washington establece poner fin al conflicto armado que está produciendo cada día más muertos. El alto al fuego estará seguido por la liberación de los rehenes tanto del lado árabe como del sector israelita.
El documento exige que Hamás libere a todos los rehenes restantes del total de capturados en el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel. La liberación debe producirse en un plazo de 72 horas de la entrada en vigencia del plan.
En la contraparte, Israel tiene que liberar a 250 presos palestinos que cumplen cadena perpetua en Israel, además de 1.700 palestinos detenidos durante la guerra. Otro punto es que debe devolver los restos de 15 prisioneros palestinos muertos por cada rehén israelí cuyo cuerpo sea devuelto.
El plan del presidente estadounidense contiene varios elementos que Hamás no querría aceptar. Uno de ellos es la prohibición de que este grupo ejerza en el futuro el poder en Gaza. Otra de las exigencias es el desarme y el establecimiento de un gobierno de transición que estará supervisado por políticos extranjeros, incluidos el presidente Donald Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair.
El lunes último, funcionarios israelíes y exponentes de Hamás comenzaron una reunión en un complejo turístico de Egipto con la esperanza de concretar un posible alto el fuego en Gaza.
Por otro lado, el Gobierno paraguayo está de acuerdo con el plan del presidente de Estados Unidos para que termine la confrontación en esa zona del mundo, por lo que dio a conocer la semana pasada un comunicado especial.
En el documento la Cancillería Nacional destacó que el Paraguay “reafirma su convicción de que solo a través del diálogo, la buena fe y la cooperación internacional será posible alcanzar una solución justa y definitiva, en beneficio de todos los pueblos de la región y en consonancia con el derecho internacional”. El documento resalta que el plan de paz que ha propuesto el presidente Donald Trump es un esfuerzo que busca caminar hacia la estabilidad y la convivencia pacífica en la mencionada zona del planeta.
El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores resalta que el Gobierno paraguayo “valora también el papel constructivo de Catar, Egipto y Jordania, cuya mediación ha contribuido a generar condiciones más favorables para el acercamiento entre las partes en el camino hacia la paz”.
Agrega que nuestro país reafirma su convicción de que solo a través del diálogo, la buena fe y la cooperación internacional será posible alcanzar una solución justa y definitiva en beneficio de todos los pueblos de la región y en consonancia con el derecho internacional.
La guerra es sinónimo de muerte y destrucción. Y se la debe desechar como el peor padecimiento de la humanidad. En tanto que la paz y la sana convivencia entre los diversos sectores de la sociedad mundial son la máxima aspiración de los pueblos. Desde siempre. Por eso los esfuerzos encaminados a lograr esos objetivos deben recibir el apoyo y la colaboración de todas las naciones.

