El Gobierno está obligado a invertir en los más vulnerables: los jóvenes y los pobres
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En los últimos tres años el país ha sufrido situaciones adversas que lo han situado en un nivel inferior al que había llegado con años continuados de crecimiento. La declinación de varios sectores de la actividad económica propició la disminución de las posibilidades de trabajo por el golpe que recibieron las empresas, lo que aumentó el desempleo, en tanto que las alternativas de trabajo por cuenta propia también sintieron el manotazo de la crisis. Como consecuencia de este fenómeno también se incrementó la pobreza, creando mayor cantidad de ciudadanos con problemas económicos y sociales.
Hasta ahora el Gobierno no consiguió superar la situación ofreciendo posibilidades de mejoramiento y se hundió también en el problema por su escasa visión y su pobre iniciativa. No invirtió como debería en los sectores más delicados de la población ni tomó las medidas necesarias para ayudarlos de manera significativa. Uno de ellos es el área más delicada de la sociedad por su alta vulnerabilidad, el grupo compuesto por niños y adolescentes, que constituye una cantidad importante de la población nacional. Y que, por su trascendencia social, debe ser atendido con predilección.
Los datos existentes revelan que es un sector que requiere una atención privilegiada y urgente, ya que lo conforman los niños y adolescentes de 0 a 17 años, que son más de un tercio de la población paraguaya y necesitan del cuidado y la atención privilegiada del Estado y la sociedad. Este grupo de personas llega a 2.472.346 individuos, lo que frente a los 7,3 millones de habitantes que se estima tiene el país representa el 33,86%, algo más de una tercera parte del total.
Lo más llamativo de esta cantidad de pobladores es que el 37,9% de este grupo vive en medio de las carencias de la pobreza, y son 935.775 personas, en tanto que el 6,3% (154.670 individuos) está en la extrema pobreza, con todo lo que ello implica en falta de alimentos, medios de vida y elementos para la salud y la educación.
Debido a esta situación de carencias solo el 22,5%, o sea 556.278 menores, cuenta con seguro médico, la mayoría de ellos del área urbana. A raíz de esto, solo uno de cada 10 niños y adolescentes del área rural tiene seguro de salud, frente a tres de cada 10 menores de las zonas urbanas, lo que demuestra la gran desigualdad existente. Aun así, hasta los chicos de las ciudades y pueblos tienen un escaso porcentaje de cobertura sanitaria asegurada.
En el campo de la educación también hay datos que llaman la atención y merecen la atención de las autoridades. Del total de menores que asisten a instituciones de educación, solo el 83,9% de los adolescentes de 15 a 17 años concurre a clases, por lo que el nivel de deserción escolar en este grupo es del 13,4%, según las estadísticas oficiales. La caída de más del diez por ciento de la asistencia escolar entre los adolescentes se debe a varias causas, y entre las principales se encuentra la situación de pobreza de muchos de ellos, que obliga a gran cantidad de menores de esa franja etaria a salir de la escuela para trabajar y aportar a la familia.
La escolaridad de los chicos de entre 5 a 9 años es del 95,6%, mientras que entre los que cuentan entre 10 a 14 años es del 97,3%, el nivel porcentual más elevado de los tres grupos estudiados, ya que el de los adolescentes es del 83,9%, como se ha señalado. El porcentaje de escolaridad de los menores de 0 a 17 años es del 93,5%, cifra que varía según la franja etaria como se ve.
Estas cifras que provienen del organismo oficial de estadísticas representan la verdadera cara del país. Constituyen una muestra muy lastimosa de la realidad que hay que revertir. Una parte muy delicada de la vida nacional que necesita un remedio oportuno. El Gobierno no puede desconocer estos números y debe actuar. Porque es su obligación. Y sobre todo porque es parte del compromiso que han asumido como autoridades cuando llegaron al poder e hicieron promesas de trabajar por el país.
La Cancillería nacional emitió un comunicado en el cual expresa la postura del Gobierno paraguayo sobre las sanciones hacia el ministro Villate.FOTO: ARCHIVO
Gobierno rechaza sanciones de China y ratifica apoyo a Taiwán
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Ministro de Mitic tendrá prohibida la entrada a China, Hong Kong y Macao.
El Gobierno de Paraguay, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, expresó su repudio a las sanciones impuestas por China contra ministros de Paraguay y Belice.
Las medidas fueron aplicadas al ministro paraguayo del Mitic, Gustavo Villate, y el ministro beliceño de Relaciones Exteriores, Francis Fonseca.
“El Gobierno del Paraguay rechaza las sanciones impuestas por China Popular al ministro del Mitic, Gustavo Villate; que generan fricciones innecesarias con nuestro país. El Paraguay ratifica una vez más su firme respaldo a la República de China (Taiwán) y su compromiso con los valores y principios democráticos”, señala el comunicado de la Cancillería nacional.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, declaró este lunes en rueda de prensa que “ciertos políticos en Paraguay y Belice se han prestado voluntariamente a servir como peones de las autoridades taiwanesas en su intento de buscar la ‘independencia’ mediante apoyo externo”, y en respuesta, China anunció “medidas de retorsión para penalizarlos y servir como advertencia para otros”.
Las medidas contra el ministro paraguayo de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, y el ministro beliceño de Relaciones Exteriores, Francis Fonseca, incluyen el congelamiento de sus propiedades y bienes en China, denegación de visas y la prohibición de que organizaciones chinas tengan relaciones comerciales con ellos, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín.
También, ambos ministros sancionados tendrán prohibida la entrada a China, Hong Kong y Macao.
Gustavo Villate, por su parte, aseguró que estas sanciones responden directamente a los sólidos avances que Paraguay viene impulsando junto a Taiwán en materia tecnológica, económica y de innovación, afirmando en consecuencia que esta medida coercitiva no alterará la hoja de ruta establecida por el Gobierno nacional.
“Creo que son varias cuestiones, como proyectos con Taiwán con impactos económicos y sociales demasiado grandes que estamos llevando adelante desde el ministerio y el Gobierno mismo”, expresaba el ministro.
“Lo que hacemos con Taiwán no es del agrado de China”
GUSTAVO VILLATE - Titular de Mitic
El ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), Gustavo Villate, aseguró que las sanciones impuestas por la República Popular China responden directamente a los sólidos avances que Paraguay viene impulsando junto a Taiwán en materia tecnológica, económica y de innovación.
El secretario de Estado sostuvo firmemente que esta medida coercitiva no alterará la hoja de ruta establecida por el Gobierno nacional.
“Creo que son varias cuestiones, como proyectos con Taiwán con impactos económicos y sociales demasiado grandes que estamos llevando adelante desde el ministerio y el Gobierno mismo. Evidentemente, ellos van a buscar mecanismos porque es su manera de presionar que tienen, de tratar de intimidar, pero para mí todo lo contrario: esto es lo que me hace fortalecer y saber que estamos en el camino correcto”.
El ministro cuestionó los métodos utilizados por el gobierno asiático al señalar que “no es la manera en la cual una República, por lo menos las democráticas, se comporta. Pero entendemos su posición; entiendo yo que lo que estamos haciendo no es de agrado para ellos”.
El funcionario recordó las gestiones encaradas con la empresa taiwanesa Foxconn, invitada por el presidente Santiago Peña para evaluar inversiones locales y su posible articulación con el proyecto Yguazú Digital, enfocado en inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
“Por nuestra parte estamos muy tranquilos, vamos a seguir trabajando con los proyectos que tenemos y empujar con más fuerza esto”.
Siete claves para entender el mercado laboral compuesto por jóvenes
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Por Luis Noguera.
El mercado laboral compuesto por jóvenes tiene sus características y desafíos para las organizaciones. Cecilia Dos Santos, vicepresidenta de la Cámara Paraguaya de Servicios (Capaser), conversó con La Nación sobre lo que se está experimentando a nivel local, las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabajadores de más corta edad.
1. El contexto cambió, la estabilidad quedó en el pasado
Creo que cambió el contexto, y los jóvenes se adaptaron a él. Las generaciones anteriores crecieron con una idea de estabilidad a largo plazo: entrar a una empresa, quedarse y construir desde ahí. Hoy ese camino es menos previsible, y es natural que los jóvenes busquen otras cosas: aprender, sentirse bien y tener tiempo para su vida.
No veo falta de ambición, sino otra forma de entender el progreso. Quieren avanzar, pero a un ritmo que puedan sostener.
También hay que entender que justamente el contexto socioeconómico, los hábitos de consumo y el concepto de vida evolucionaron. Por ende, el trabajo ya no es la vida de un joven, sino que es una herramienta, parte de lo que le permite lograr, además, sus otros objetivos de realización, que tienen que ver más con aspectos diferentes a la realización puramente profesional. La carrera laboral ya no es el único máximo aspiracional y tampoco dura para toda la vida, así que es normal que las aspiraciones también se encuentren fuera del ámbito profesional.
Nuestros padres también aguantaban mucho porque con sus ingresos y sus carreras iban a conseguir sus casas, sus jubilaciones, etc. Esa promesa está un poco rota hoy por el sistema que no pudo sostenerse. Entonces, un joven hoy hace la cuenta y dice: si no me van a garantizar el futuro, por lo menos quiero aprender, estar bien, pero no dejar la vida.
A veces sí, y es algo bastante natural, aunque lo veo más como un choque de códigos que de valores. Lo interesante es que muchas veces las necesidades se parecen más de lo que creemos. Después de la pandemia, muchas personas de todas las edades empezaron a valorar más la flexibilidad y el equilibrio. Quizás la diferencia es que los jóvenes lo expresan con más naturalidad. Cuando hay espacio para conversar, las generaciones se complementan muy bien: unos aportan experiencia y otras nuevas miradas. Realmente, en mi experiencia, de lo que veo en el mercado es que, en verdad, la mayoría de las veces, el choque se ve en los mandos medios, que quedan en el medio entre lo que pide la empresa y lo que pide el equipo.
3. El sector de servicios es el que más se movió para adaptarse
Es uno de los que más se movió para adaptarse, eso seguro. Es una muy buena puerta de entrada, y eso es clave porque el primer paso es justamente lo más difícil. La Encuesta Regional 2026 de Capaser y Zabe Corporate muestra que el 53 % de los jóvenes paraguayos señala la falta de experiencia práctica como una barrera para conseguir empleo. Para muchos chicos, el sector servicios es donde consiguen esa primera experiencia, con un trabajo formal y horarios que les permiten seguir estudiando.
El desafío que tenemos como sector es que esa primera experiencia les deje herramientas para todo su recorrido: comunicarse bien, trabajar en equipo, resolver problemas. Y algo que veo seguido: los jóvenes eligen mucho por las personas. Un buen liderazgo y un buen equipo hacen una gran diferencia.
Cecilia Dos Santos, vicepresidenta de Capaser. Foto: Néstor Soto
4. Se trabaja diferente, no menos que antes
Es una queja tan vieja como nuestra existencia misma. Ya se quejaban en los 50 de los hippies, que resultaron ser los yuppies, que se quejaron de nosotros, los X, que resultamos ser los que nos quejamos de los millennials, que resultan ser los que se quejan de los Z, y así, eterno. Pero, en verdad, tiene que ver con algo muy humano de la conducta: tendemos a tomar lo que conocemos como referencia y mirar con cierta desconfianza lo que es distinto.
Entonces, cuando alguien trabaja de otra manera, a veces lo interpretamos como que trabaja menos, cuando en realidad trabaja diferente.
Lo que veo es que los jóvenes sí quieren trabajar. De hecho, en la encuesta de Capaser piden oportunidades para quienes todavía no tienen experiencia, pero sí capacidad y ganas de aprender. Eso no suena a alguien que no quiere trabajar, sino a alguien que está esperando que le abran una puerta. Con el campo pasa algo parecido: muchos van a la ciudad porque ahí encuentran estudio y conectividad. Cuando las propuestas incluyen tecnología, buenas condiciones y futuro, el interés aparece.
En pocas palabras, los jóvenes sí quieren trabajar, pero no a cualquier costo. Si un trabajo no les da estabilidad, trabajo digno, aprendizaje… lo dejan. Y la verdad es que esa debería ser nuestra propuesta para ellos. Quienes entiendan eso y lo apliquen rápido en sus organizaciones podrán sacar mejor provecho del talento que tengan en ese momento a disposición.
5. Uso de la IA determinará su impacto
Todo está por verse con la inteligencia artificial (IA). Primero, depende mucho de cómo la usemos. Si se usa para no pensar, algo se pierde. Si se usa como herramienta, puede ser una gran aliada. Y los jóvenes son conscientes de esto: en la encuesta de Capaser, un 40 % menciona las habilidades digitales e inteligencia artificial entre lo que necesitan fortalecer. No le tienen miedo, quieren aprender a usarla bien.
Para mí, la clave está en acompañar. Las empresas y la educación tienen la oportunidad de enseñar a usarla con criterio. Tenemos que tener políticas de uso de la IA en nuestras organizaciones, saber que tanto los colaboradores como los clientes ya la están usando, queramos o no, para comprobar nuestra promesa de valor como prestadores de servicio y como marca empleadora. Por ende, guiar, acompañar y, principalmente, ayudar a desarrollar criterio. Esta va a ser la habilidad más requerida para el futuro del trabajo con la IA.
Además, en muchos equipos son los jóvenes quienes ayudan a los más grandes a aprovechar estas herramientas. Es un aprendizaje que va en las dos direcciones.
6. Buen ambiente laboral o salario alto
Lo ideal es tener las dos cosas y es lógico que así sea. Claro está que no todos los trabajos de entry level van a tener sueldos destacados en la mayoría de los rubros, pero entender que puedo llegar a conseguir algo mejor con desarrollo de carrera dentro de la organización ya es suficiente incentivo.
Hay que entender que el salario solo no retiene a nadie, porque el sueldo correcto evita la insatisfacción, pero el buen trato, el reconocimiento al trabajo bien hecho y la coherencia en el liderazgo es lo que motiva a los jóvenes. ¿Esta empresa es lo que dice ser y convive con mis valores? ¿Este líder es lo que dice ser y está en sintonía con lo que yo considero importante? Eso es lo que busca hoy un joven.
Porque el salario es lo que te hace entrar al trabajo, pero el ambiente hace que te quieras quedar. Porque recordemos que un buen ambiente no tiene que ver tanto con beneficios llamativos, sino con lo cotidiano: un líder que escucha, que explica, que confía.
7. La motivación de los jóvenes
Aprender y sentir que avanzan. En la encuesta de Capaser, después de la experiencia y el inglés, lo que más mencionan es la capacitación continua, con un 51 %. Es decir, valoran mucho los lugares donde pueden seguir formándose. También les gusta recibir devoluciones frecuentes y sentir que su aporte cuenta desde el principio.
Y no hay que olvidar que a muchos jóvenes en Paraguay los motiva algo muy concreto: pagar sus estudios, ayudar en su casa, acompañar a su familia. Hay mucho esfuerzo y responsabilidad detrás, y vale la pena reconocerlo. Pero no porque se romantice esto como sociedad, sino porque son necesidades reales que tienen los jóvenes hoy.
Pero quizás una de las motivaciones a la que menos atención le prestamos, porque creemos que puede ser contraproducente al resultado de la organización, es la flexibilidad. Cuando hablo de flexibilidad, no me refiero a entradas en cualquier horario o home office eternos, sino a entender las necesidades individuales de cada uno para poder permitir una flexibilidad acompañada de herramientas y liderazgos que permitan que se logren los resultados.
Porque a veces hablamos de “los jóvenes” como si fueran un solo grupo, y cada uno tiene su propia historia. Creo que el mejor camino es escucharlos con curiosidad. Lo que piden: una oportunidad para empezar, espacio para aprender y un buen trato, está a nuestro alcance como empresas. Y muchas de esas cosas nos hacen bien a todos.
Expertos advierten que obesidad, mala alimentación, alcohol y exposición a contaminantes podrían estar detrás de una parte importante de esta tendencia. Foto: Pia Bayer/DPA/AFP
El cáncer se ensaña con los jóvenes y los científicos revelan qué está detrás del aumento
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Según un informe revelado esta semana en el medio RT, la ciencia identificó una serie de factores que ayudan a explicar el preocupante incremento de distintos tipos de cáncer entre personas jóvenes durante las últimas décadas. El análisis, elaborado por el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, detectó un aumento marcado de siete tipos de tumores entre menores de 50 años en el Reino Unido, Estados Unidos y los Países Bajos.
Los datos muestran una tendencia especialmente preocupante en varios tipos de cáncer:
Próstata: en los hombres británicos menores de 50 años, la incidencia pasó de 1 a 3,6 casos por cada 100.000 habitantes desde 2001, prácticamente cuadruplicándose.
Colon: los casos en Reino Unido aumentaron de 3,9 a 8,4 por cada 100.000 habitantes.
Útero: la incidencia se duplicó entre las mujeres británicas jóvenes.
Riñón: también se duplicaron los casos en Reino Unido y Estados Unidos entre menores de 50 años.
Mama: registró un incremento más moderado en Reino Unido, de 42 a 47,5 casos por cada 100.000 habitantes.
Hígado y cuello uterino: ambos tipos de cáncer también mostraron aumentos entre jóvenes en los Países Bajos.
En contraste, el cáncer de pulmón presentó una disminución entre los menores de 50 años en los tres países analizados. Los especialistas relacionan esta caída con el descenso sostenido del tabaquismo.
El cáncer de próstata entre hombres británicos menores de 50 años se cuadruplicó desde 2001, mientras también aumentaron los casos de colon, riñón, útero y mama. Foto: Pexels
El problema se agrava
Desde el medio indicaron que el profesor Mark Lawler, de la Universidad Queen’s de Belfast, describió la situación como “una bomba de relojería que debemos desactivar lo antes posible” y advirtió que, de mantenerse la tendencia, las cifras podrían continuar creciendo.
Los investigadores señalan que varios factores vinculados al estilo de vida estarían contribuyendo al aumento. Entre ellos aparecen la obesidad, una alimentación poco saludable, el consumo de alcohol y el tabaquismo, además de la exposición a elementos ambientales como contaminantes, determinadas sustancias químicas, plásticos y contaminación del aire y del agua.
Según el informe, alrededor del 40 % de los casos de cáncer están relacionados con factores de riesgo modificables, lo que convierte a la prevención en una de las principales herramientas para contener esta tendencia.
No obstante, los expertos advierten que el incremento de diagnósticos no necesariamente refleja únicamente un aumento real de la enfermedad. Una mayor conciencia sobre el cáncer y la disponibilidad de métodos de detección más rápidos también pueden estar haciendo que más casos sean identificados a edades tempranas.
El fenómeno, sin embargo, mantiene en alerta a la comunidad científica, que busca determinar cuánto corresponde a cambios en los hábitos de vida, cuánto a factores ambientales y cuánto a una detección más temprana de tumores que antes podían pasar inadvertidos.
Indert avanza en la regularización de tierras emblemáticas en Canindeyú, Caazapá y Alto Paraná
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El Gobierno nacional, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), impulsa avances significativos en la regularización de tierras en tres comunidades rurales marcadas por décadas de conflictos e incertidumbre. Los procesos en Marina Cué (Canindeyú), Santa Teresa del Manduarã (Caazapá) y Santa Lucía (Alto Paraná) registran progresos concretos hacia la titulación y la seguridad jurídica de las familias campesinas.
Las gestiones lideradas por el ente agrario abarcan acuerdos de mediación y la coordinación técnica entre diversas instituciones del Estado. Esta articulación busca brindar certeza sobre la propiedad de la tierra y sentar bases sólidas para la producción y el desarrollo rural, consolidando la resolución de disputas históricas como un eje prioritario de la política territorial.
Gracias a la intervención institucional y al diálogo permanente entre las partes, el organismo logró canalizar respuestas efectivas para comunidades que aguardaron soluciones durante años. Este enfoque coordinado permitió superar trabas burocráticas y legales que por décadas frenaron la formalización de los asentamientos.
Los tres casos intervenidos representan algunos de los litigios más emblemáticos de la problemática agraria paraguaya. Entre ellos destaca Marina Cué (hoy denominada colonia San Óscar Romero), cuya experiencia sirvió como modelo de mediación aplicable a otros puntos del país, tras la histórica entrega de los primeros 82 títulos de propiedad formalizados en octubre de 2025.
Por su parte, en Santa Teresa del Manduarã se logró destrabar un conflicto social y jurídico que se extendió durante 32 años. La mediación del Indert y la concertación entre los sectores involucrados permitieron concretar la entrega de las primeras titulaciones a beneficiarios del estatuto agrario, en un acto oficial encabezado por el presidente Santiago Peña.
En tanto, en la colonia Santa Lucía se alcanzaron acuerdos clave como la cesión de 20 hectáreas a favor de las familias locales. La posterior habilitación de su inscripción ante el Registro Unificado Nacional (RUN) permitió reactivar el proceso de titulación para aproximadamente 1.300 lotes, garantizando arraigo e impulsando el desarrollo socioeconómico regional.