El análisis de lo que se vive actualmente en el Paraguay es de suma importancia para conocer las diferentes aristas de la realidad y así pretender el diagnóstico más creíble posible. Con la valoración de los diversos elementos que intervienen en la vida de la nación se pueden encarar los pasos necesarios para avanzar.
En su informe de la situación del país hasta mayo, Basanomics retrata la deteriorada salud de la economía paraguaya con base en los indicadores macroeconómicos existentes. Expone su preocupación sobre la política adoptaba por las autoridades fiscales de endeudar cada vez más al país para pagar la deuda. Y recomienda la urgente aplicación de medidas correctivas que puedan encauzar las políticas de la economía macro a fin de que vuelva a la situación anterior a la de la emergencia. Mientras tanto, hay que apurarle y darle suficiente inspiración al Gobierno para que se decida a tomar las medidas que corresponden para salir del aprieto.
El documento señala que, hasta mayo último, se tiene un déficit acumulado de 0,6% de la economía y que el déficit anualizado es de 3,6% del PIB, que está por encima del 3% previsto en el presupuesto estatal de este año. Recuerda que la aproximación del déficit fiscal con los niveles establecidos por la ley respectiva, que es de 1,5% del PIB, se ha detenido hace un año. Por eso concluye que el resultado fiscal para el 2022 es incierto, “más aún cuando se toman en cuenta las actuales presiones para incrementar los gastos corrientes en un año electoral”.
El informe considera que las perspectivas fiscales son muy frágiles debido al elevado déficit estatal que no permite estabilizar el endeudamiento ni recomponer los elementos que puedan amortiguar los golpes. Y dado que el deterioro de los indicadores macroeconómicos es alto, recomienda volver a los niveles establecidos en la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF).
Una de las cosas que producen intranquilidad a diversos sectores de la sociedad es el alto nivel de la inflación que se percibe en el día a día, que se siente fuertemente a la hora de adquirir los productos de consumo. En los últimos doce meses el aumento de los precios fue de 11,5% y en los primeros seis meses del 2022 alcanzó a 6%, según los registros del Banco Central del Paraguay (BCP). Pero la percepción del ciudadano común es que los valores de las mercaderías de uso habitual han aumentado mucho más. De enero a junio, el transporte es el elemento del índice de precios de consumo que más se ha incrementado, con 14,8%, seguido por los precios de los alimentos y bebidas alcohólicas, que subieron 6,5%, de acuerdo al estudio oficial. En tanto que el costo de los hoteles, cafés y restaurantes se elevó en 5,5%, mientras que la enseñanza registró un alza de 4,1%.
Otro aspecto que causa inquietud es el aumento de la cantidad de pobres. El gobierno actual había recibido la administración estatal con 1.679.810 personas en estado de pobreza, cifra que subió a 1.951.020 pobres en diciembre pasado, lo que constituye un aumento de 16,1%, hecho que causa preocupación teniendo en cuenta que implica un alto deterioro de la situación social. Tanto que se estima que para fin de año alrededor de 1 millón de personas sobrevivirán con el equivalente de menos de 1 dólar por día.
Estos aspectos que forman parte de la realidad actual no pueden desconocerlos las autoridades nacionales a la hora de encarar la administración del país. Por eso el documento de Basanomics llama la atención y señala que “es urgente la implementación de medidas correctivas para reconstruir los márgenes de maniobra de las políticas macroeconómicas”.
Tiene mucha razón al solicitar al Gobierno la aplicación urgente de rectificaciones. Para ello las autoridades deben reconocer sus falencias y buscar con prontitud la solución, que es restablecer el orden perdido. Para esto deben gastar mucho menos y no recurrir a nuevos préstamos para pagar su deuda por falta de recursos propios. Un punto clave es disminuir el déficit fiscal recortando todo tipo de desembolsos, en especial los destinados a gastos corrientes. Todo para eliminar resultados negativos posibles en la situación del país.

