El Estado debe encarar este año las finanzas públicas con el propósito de aumentar fuertemente las recaudaciones a fin de resarcirse del mal año 2019 y, sobre todo, para hacer frente a los aumentos en los gastos que se prevén en el Presupuesto de este año. Las expectativas oficiales son favorables, sobre todo por la aplicación de la Ley de Reforma Tributaria, pero con el telón de fondo de solo apretar a los que ya pagan sus impuestos y liberar a los evasores que no cumplen sus obligaciones impositivas y operan en negro.Los gastos totales realizados por el Estado paraguayo en el 2019 fueron 8,2% más que los egresos contabilizados en el 2018, lo que se puede explicar por el crecimiento de muchas erogaciones. Pero, al mismo tiempo, sus recaudaciones totales fueron 6,7% menos de lo que se había presupuestado percibir a través de los impuestos.

La explicación del Ministerio de Hacienda es que en el 2019 la caída en el consumo y la disminución de las importaciones hicieron que el fisco recaudara 23,5 billones de guaraníes en total, 1,7 billones menos de lo que se había previsto.

Al mismo tiempo, los aumentos concedidos a diversos sectores de empleados del Estado, médicos, funcionarios judiciales y docentes, entre otras erogaciones, hicieron que los gastos hayan aumentado hasta llegar a 16,5 billones de guaraníes.

Como lo acontecido ya forma parte del pasado, hay que mirar hacia adelante con nuevas propuestas. Y por eso, en el Presupuesto aprobado para el 2020 el Gobierno propone un aumento en las recaudaciones de 7%, pues de los 23,5 billones de guaraníes alcanzados durante el año que pasó quiere llegar a 25,2 billones durante el 2020, un incremento de 1,7 billones.

Para lograr este objetivo, la Dirección General de Aduanas (DGA) tiene que elevar fuertemente sus recaudaciones que tuvieron un bajón en el ejercicio anterior. Para ello es fundamental la recuperación de las importaciones que registraron una caída importante por la retracción de la economía y la suba del dólar. Hasta el momento no hay señales efectivas de que se pueda revertir la retracción importadora del 2019, pero el movimiento aduanero de los últimos meses fue positivo con relación a los anteriores, por lo que hay cierto pie para el optimismo.

Del total de recaudaciones obtenidas por el fisco en el 2019, que fue de 23,5 billones de guaraníes, el 59,2% correspondió a tributos percibidos por la Subsecretaría de Estado de Tributación (IVA, Iracis, ISC, principalmente) y el 40,8% provino de los derechos de importación cobrados por Aduanas. La expectativa es aumentar la participación aduanera durante este año en el total de recaudaciones.

La alternativa es llegar a los 25,2 billones de guaraníes en todo el año cobrando los impuestos a los niveles que permite una economía sin recesión. A esto debe agregarse la aplicación de la reforma tributaria, sobre cuya vigencia hay cierto optimismo en el Gobierno porque al unificarse la aplicación de algunos impuestos, se espera percibir más que con el sistema anterior, aunque todavía hay que aguardar el desenvolvimiento de los principales sectores económicos.

El enorme desafío que se presenta a los organismos estatales no es solo conseguir más dinero para las arcas fiscales, sino fundamentalmente ir contra la ilógica actitud de ser más eficiente con más ineficiencia. Esto es así porque mientras intentarán recaudar más, al mismo tiempo tienen previsto gastar mucho más, por encima de lo que aconseja la prudencia. Desde ya se puede adelantar que el Estado no podrá revertir esta contradicción tan elemental debido al gran peso de su angurrienta clientela política y su manifiesta incapacidad de hacer ahorro.

Por eso, si quiere ser eficiente, el Gobierno no tiene otra alternativa que gastar menos y lograr que los sectores que evaden sus impuestos sean compelidos a cumplir sus obligaciones fiscales. En ese sentido, la principal tarea debe ser perseguir el contrabando y su consecuencia, la economía informal, que son responsables del 40% de las evasiones fiscales. Si esto se logra disminuir en la mitad, el Estado recaudará un 20% más de lo que está percibiendo actualmente sin necesidad de aumentar impuestos.