El presidente de la República dijo el viernes pasado a los medios de prensa que el Gobierno está procurando aumentar la inversión pública con el propósito de reactivar la economía del país. Fue durante el acto en que se realizó la interco­nexión de la subestación eléctrica de la Ande en Villa Aurelia, ocasión en la que prometió hacer un “mayor esfuerzo para tener el mayor índice de ejecución presupuestaria para poder contra­rrestar la desaceleración económica”. “Estamos apurando lo que nos toca a nosotros en térmi­nos de generar conciencia sobre la necesidad de duplicar el esfuerzo en nuestra ejecución presu­puestaria en todas las áreas”, agregó.

Es saludable que la máxima autoridad del país prometa acelerar la ejecución del presupuesto público para mejorar los números de la econo­mía, porque debido a la desidia de los organis­mos estatales que casi nada invirtieron en lo que va del año la desaceleración de la economía es cada vez mayor. La escasa inversión y el no hacer mucho para mejorar la situación econó­mica son los principales defectos que se le han imputado a esta administración desde que asu­mió en agosto pasado.

El más importante organismo encargado de realizar inversiones físicas, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), apenas ha ejecutado el 11% de su presupuesto destinado a obras en los cuatro primeros meses del año. De los 300 millones de dólares que había prometido invertir en el primer semes­tre, esta secretaría de Estado solamente desem­bolsó por obras 109 millones de dólares, según los registros de los primeros meses del año.

Y el Ministerio de Urbanismo Vivienda y Hábi­tat (MUVH) hasta abril solo ejecutó realmente el 12% de sus fondos para construir casas y recién ahora, a finales de mayo, anunció que hará su primera licitación para la construcción de viviendas desde agosto pasado.

Actualmente se están estudiando varias formas para concretar esa aceleración de inversiones y la posibilidad de que el Estado invierta más dinero para que aumente el consumo.

El Gobierno quiere entregar dos aportes más de 250 mil guaraníes a cada una de las familias beneficiarias de Tekoporã, que son cerca de 200 mil unidades familiares. Con esto se pretende mejorar el consumo y que haya más circulación de dinero. También se proyecta comprar más kits de víveres para los damnificados del depar­tamento de Ñeembucú y de las zonas del Chaco afectadas por las inundaciones del río Para­guay.

Se prevé apurar el pago de las indemnizaciones a los afectados por la ampliación de las rutas 2 y 7. De concretarse esta operación, se estima que ingresarían al mercado el equivalente a 180 millones de dólares en el año.

El MOPC está preparando un proyecto para hacer asfaltado sobre empedrado en muchos caminos del país. Para concretar este plan se estudia obtener los decretos de excepción nece­sarios para apurar la realización de estos pro­yectos sin seguir todos los pasos que hacen per­der tiempo.

No se puede saber si todos estos planes se van a concretar en el corto plazo y si surtirá el efecto de ayudar a dinamizar la economía en el caso de que se lleven a cabo. Pero lo importante es que finalmente el Gobierno reconoció que no hizo gran cosa por dinamizar la actividad del país y que está obligado a apurar las inversiones que todavía no realizó para superar la actual situación.

Como le han señalado los gremios empresa­riales, no puede seguir empeñado solamente en la actividad política descuidando lo más importante que son las actividades producti­vas, comerciales e industriales que están nece­sitando urgente auxilio. Los números actuales no son muy favorables, la producción agrícola ha declinado, ingresarán menos divisas por las exportaciones, el consumo se encuentra depri­mido desde los últimos meses del año pasado y el contrabando de productos pone en jaque a las empresas que pagan sus impuestos.

El Gobierno no puede permanecer insensible a esta realidad y está obligado a dar urgentes res­puestas para que no empeore más aún el pano­rama y se pueda salir rápidamente del estado de desaceleración. Tiene que urgir todos los pro­cedimientos posibles para enmendar su error y encarar el tema con prontitud.

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