Luego de unos días de intensas lluvias y tormentas y de la situación de crecida de los ríos que permanece inalterable desde hace tiempo, no debemos olvidar otro aspecto fundamental derivado de este tipo de situaciones especiales y que no debemos descuidar. Y, uno de los más importantes a tener en cuenta es el de la proliferación de larvas de mosquitos aedes aegypti, que encuentran en el clima actual y en las acumulaciones de agua dentro y fuera de los hogares las mejores condiciones para multiplicarse.El fin de semana, desde la Dirección General de Vigilancia de la Salud, informaron que ante la aparición de más casos y sobre todo ante el fallecimiento de tres personas a causa del dengue grave en la pasada semana, todo apunta a que la situación irá agravándose y podríamos estar ante una posible epidemia por el virus del dengue. Este tema es de máxima importancia y más que nunca es un peligro latente que se percibe claramente. Según la misma Dirección de Salud es vital que cada persona ocupe parte de su tiempo diario y preocupación en realizar la limpieza de sus patios y casas, evitando facilitar así la presencia de larvas e insectos que pueden ser portadores de la enfermedad.
Con los tres fallecidos en la semana pasada ya suman seis los muertos en lo que va del año a causa del dengue. Entre las zonas más afectadas actualmente por el dengue grave están los departamentos de Alto Paraná, de donde fueron dos de los fallecidos, además de Amambay, en donde también se registró la misma cantidad de muertos a causa del dengue, seguidos de Caaguazú y Central, con un fallecido por dengue en ambos casos, hasta ahora.
La falta de temperaturas bajas y sobre todo la presencia de constantes lluvias y alta humedad, se suma a la problemática de los hacinamientos en viviendas precarias y al contacto de las personas en sitios como escuelas, colegios, sitios de trabajo, etc. Siempre es bueno recordar que el dengue no discrimina clases sociales ni condiciones de vida, sino que se trata de una enfermedad que es muy fácil de adquirir con la simple picadura de un mosquito infectado, lo que abunda en todas partes en nuestro país.
Hasta ahora, de acuerdo a datos oficiales, la cantidad de casos confirmados de afectados por dengue es de 3.493 personas en todo el país, una suma que agrega nada menos que 435 enfermos confirmados más que la semana anterior. La preocupación de los encargados de vigilancia de la salud, es que la tendencia de afectados confirmados está en plena etapa de crecimiento y, como ya dijimos anteriormente, además del clima, los serotipos circulantes en el país son considerados entre los más graves, como el DEN-4, que se ha identificado en diferentes zonas del país, lo que denota su rápida circulación y difusión en diversos departamentos y en la capital del país y Central, también. Para tener una idea de la magnitud de la situación en las tres últimas semanas, se reportaron un promedio de 1.545 notificaciones de casos sospechosos de arbovirosis, lo que aumenta a la cifra de notificaciones desde enero de este año a 12.807. Los casos de chikungunya–otra enfermedad transmitida por el mismo vector– reportados suman 21.
Lo importante es tener en cuenta todos estos datos para actuar en consecuencia y no bajar la guardia ante la posibilidad de una epidemia como la que tanto dolor nos ha causado como sociedad en otros años. Ya sabemos que la mejor prevención y única efectiva, además de las medidas personales como el uso de repelentes, de mosquiteros y otras barreras, es la limpieza de nuestros hogares y espacios públicos.
Y esa tarea, la de eliminar cuidadosamente los criaderos es una responsabilidad de cada uno de nosotros, así como su constancia, ya que cualquier pequeña cantidad de agua es propicia para que se críen miles de larvas que son potencialmente peligrosos insectos adultos. No bajar la guardia es la consigna.