Los números de la economía en estos primeros meses del año continúan con la misma tónica de escaso dinamismo que caracterizó a los últimos meses del 2018, de acuerdo con la evaluación de los expertos, que resaltan que, de continuar así, en el 2019 no se tendrá el crecimiento esperado.

Por esta razón claman por una pronta intervención del Gobierno para realizar fuertes inversiones en infraestructura para movilizar la economía.Estudios del Banco Central del Paraguay (BCP) que se han conocido últimamente refieren que la actividad económica en diciembre último tuvo una caída de 0,2%, con lo cual la cifra acumulada del Índice Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) en todo el 2018 fue del 3,7%, que está ligeramente por debajo de la previsión del crecimiento del PIB, que es del 4%.

La actividad económica registrada por el indicador del BCP muestra que solo en abril pasado hubo un buen crecimiento, ya que llegó al 12,4%, seguido por mayo, en que se registró un 5,3% de aumento. A partir de junio, el incremento fue muy escaso y en setiembre tuvo una caída de 2,3%, a la que le siguió una leve recuperación en octubre, para bajar luego en noviembre y terminar diciembre con -0,2%.

El nivel de ventas también estuvo débil, según el denominado Estimador de Cifras de Negocios (ECN) del BCP, ya que registra una caída de 1,4% en diciembre con relación diciembre del 2017. Por esta razón el índice acumulado en todo el 2018 apenas alcanzó un aumento del 2,6%.

El sector empresario, que ya se venía quejando por la caída en el movimiento comercial en los meses pasados, sostiene que las flacas cifras de los últimos meses del 2018 se están proyectando también a este año.

Resalta que las buenas ventas registradas en los primeros meses del año pasado no se han podido recuperar hasta ahora por la ausencia del número de turistas que se había registrado antes de la crisis argentina de mayo, ya que el movimiento interno no tiene la fuerza que tenía antes.

A esto se suma la declinación en la producción de soja por los efectos climáticos, que también dejará su secuela entre los productores, trabajadores, transportistas y comerciantes ligados a ese sector. Aunque, según los especialistas, no tendrá consecuencias muy fuertes en la economía en general.

Por todo ello, tanto empresarios como los especialistas de la economía ven muy necesaria la intervención del Estado con medidas que ayuden a contener la debilidad e impulsen el crecimiento. Hablan de la necesidad de aplicar medidas anticíclicas, que son las acciones que toman los gobiernos para superar los problemas que suelen presentar los ciclos depresivos de la economía. Sostienen que es urgente la intervención del Estado para hacer inversiones fuertes en el área de las obras de infraestructura donde hay proyectos listos esperando que se desembolsen las sumas requeridas.

El Gobierno tiene la seria responsabilidad de comprender la situación actual del país y comenzar a tomar las medidas necesarias para dinamizar la economía. Debe abandonar la lentitud habitual de la burocracia y comenzar a realizar con urgencia las inversiones físicas que se requieren en los más diversos puntos del país. Debería actuar como ante un caso de emergencia para que su accionar se haga con prontitud y pueda producir rápidos efectos en la economía del país.

Esta administración descuidó el campo económico en los primeros seis meses de su gestión y ahora tiene que recuperar el tiempo perdido actuando con rapidez en la dirección adecuada. Su equipo económico ya tiene trazados los caminos y solo tiene que entrar en acción con más velocidad.

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