Los directivos de los organismos internacionales y expertos del área económica de las más diversas instituciones especializadas del mundo siempre que hablan del Paraguay alaban la solidez de su economía y la disciplina fiscal que ha conseguido en los últimos años mediante el trabajo de la administración anterior. Ya es casi un clásico escucharles decir que mediante eso nuestro país no ha caído en los graves problemas que se han registrado en otras naciones cercanas y que aún se debaten para salir de su situación.
Ahora es un alto directivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) el que se ha encargado de señalar que nuestro país está inmunizado contra los males económicos que afectan a otros países cercanos como Brasil y la Argentina, que tienen una gran influencia en el Paraguay. Y eso gracias a la tarea realizada anteriormente por los que manejaban los negocios del país, según la precisión que ha hecho.
El director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI destacó que la economía paraguaya ha desarrollado un blindaje que le permite protegerse de los vaivenes que ocurren en los países vecinos.
El alto funcionario cree que el manejo adecuado y las fortalezas financieras que se han construido en nuestra economía son el reflejo de un muy buen trabajo realizado en el país en los últimos años, lo que le posibilita hacer frente con éxito al entorno de los países de la región que tienen sus complicaciones. Resaltó que el país exhibió sus fortalezas para evitar ser contagiado por los problemas que aquejaron a nuestros dos principales vecinos: Argentina y Brasil.
Las fortalezas apuntadas por el experto del FMI son justamente la mejor herencia que ha dejado la administración Cartes a las autoridades nacionales que asumieron el poder en agosto pasado. Son conquistas de relevancia que felizmente las principales autoridades económicas actuales están valorando y aprovechando para atravesar con éxito la difícil situación actual, que está amenazada por un menor crecimiento y un panorama con dificultades debido a diversos factores.
Gracias a la disciplina, el 2018 concluyó con un déficit fiscal del 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que está dentro de los parámetros de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), prosiguiendo de ese modo la línea del gobierno anterior. El año terminó con una presión tributaria del 10% y un crecimiento de los ingresos tributarios de casi el 7%, que es inferior a las expectativas que se tenían y que hace pensar que este año no será fácil para un fuerte aumento de las recaudaciones fiscales.
Es halagador escuchar que los expertos internacionales más connotados se pronuncien favorablemente sobre nuestro país y reconozcan que aquí se han hecho bien las cosas para blindarnos contra los peligros que acechan desde otras naciones. Porque es reconfortante saber que somos capaces y tenemos la disciplina para conducir adecuadamente los intereses del Paraguay.
Pero más que las alabanzas, las opiniones favorables sobre cómo se manejó el país son un mensaje muy claro para las autoridades actuales de que ya tienen el derrotero trazado y que de ese camino no deben salir, sino continuarlo con más vigor y entusiasmo haciendo frente a los nuevos desafíos que se van presentando. Si las cosas se hicieron bien aplicando una técnica determinada y con un rumbo establecido, no hay por qué cambiar esa política, aunque sean otras las personas que asuman las responsabilidades. Porque está probada su eficiencia y los resultados positivos obtenidos son la mejor garantía del éxito.
El Gobierno debe tener la grandeza de reconocer las cosas positivas realizadas para que Paraguay se blindara contra los peligros de la economía y continuar con patriotismo por el mismo camino.