Mientras el presidente Mario Abdo Benítez recorta las posibilidades de más ingresos para el fisco promulgando el no pago del IVA por las cooperativas, en el Congreso diversos ministerios y entes públicos piden aumentos de presupuesto para el 2019 por encima de lo establecido por Hacienda.
Los pedidos de austeridad hechos por el Ejecutivo están siendo echados en saco roto ante las necesidades y la angurria de varios organismos estatales, sin percatarse de que el propio Gobierno ha cercenado sus posibilidades de recaudación para congraciarse con las cooperativas y perjudicar al Tesoro.La carrera por los pedidos de aumentos para el 2019 recién está comenzando en la Comisión Bicameral de Presupuesto y será la gran prueba para el nuevo gobierno que asumió el 15 de agosto, que ha demostrado contradicciones muy graves en su comportamiento administrativo apenas se hizo del poder.
En las primeras semanas de estudio del plan de gastos para el año entrante el ministro de Hacienda tuvo que hacer desesperados llamados de austeridad a los propios organismos que dependen del Ejecutivo. Por eso rechazó de plano las ampliaciones solicitadas por el Ministerio de Defensa Nacional y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) que juntos pidieron el equivalente a 42 millones de dólares más en la primera sesión de la Comisión Bicameral de Presupuesto.
El secretario de Estado resaltó que, si van a escuchar los pedidos de los ministerios y de los entes, son más de 1.200 millones de dólares los requerimientos de aumentos. “Y no hay 1.200 millones de dólares más”, recordó. Eso que todavía no se han escuchado las solicitudes de otros numerosos organismos públicos que están afilando sus lápices para pedir más gastos para el año próximo.
En julio pasado, el entonces presidente Horacio Cartes había establecido la prohibición de incrementos salariales y de otros gastos mediante el Decreto 8.837/18 para el proyecto de presupuesto del año venidero, a fin de salvaguardar la economía del país y no sobrepasar el déficit de 1,5% del PIB que establece la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Entre otras cosas, el decreto establecía que el gasto primario para el 2019 en ningún caso podrá ser superior al 8% comparado con el plan financiero del ejercicio fiscal de este año. También prohibía incrementos salariales para el año venidero y pedía se avanzara en la profundización de la matriz salarial que no debía tomarse como aumento o recategorización.
Apenas asumió el nuevo gobierno, el ministro de Educación accedió a autorizar un aumento del 13% para los docentes con el sindicato dirigido por un referente de Colorado Añetete y cuestionado dirigente sindical, desoyendo el decreto de austeridad y comprometiendo las finanzas públicas con total irresponsabilidad. A esto hay que sumarles el 3,5% más para los funcionarios administrativos y el 8% de alza para los empleados de la salud desde julio venidero. Todo lo cual va a presionar contra los bolsillos del fisco que deberá hacer maravillas para cumplir con los compromisos asumidos porque el alza de los ingresos tributarios se estima que no irá más del 7% si van bien las cosas y se recauda normalmente.
Este hecho hace incomprensible la actitud del Presidente que promulgó el perdón del IVA a las cooperativas porque son 230 mil millones de guaraníes que se recaudaban por año y que faltarán para cubrir los gastos.
Son muy plausibles las recomendaciones del ministro de Hacienda de no autorizar aumentos de gastos por doquier porque no hay dinero con qué cubrirlos. Al mismo tiempo que resulta muy criticable y difícil de entender por qué el Ejecutivo impide las posibilidades de recaudar más cuando las necesidades son cada vez mayores.