La inminencia de la implementación de las máquinas de votación en las próximas municipales del 2020 desató crispación política sobre la marcha. Llamativamente, la DNCP suspendió la licitación para el alquiler de 15.000 aparatos electrónicos, poniendo en riesgo el cronograma electoral. El TSJE encaró a Contrataciones Públicas para que levante la suspensión. Algunos, como cierto sector de la clase política, no descartan modificar la ley electoral, con lo que apeligra el sistema de desbloqueo de listas. Otros, más optimistas, defienden la nueva tecnología llevada adelante por el TSJE.

  • POR SARA AYALA
  • @saruayala

La inminencia de la implementación de las máquinas de vota­ción en las próximas munici­pales del 2020 desató crispa­ción política sobre la marcha. Llamativamente, la DNCP suspendió la licitación para el alquiler de 15.000 apara­tos electrónicos, poniendo en riesgo el cronograma electoral. El TSJE encaró a Contratacio­nes Públicas para que levante la suspensión. Algunos, como cierto sector de la clase polí­tica, no descartan modificar la ley electoral, con lo que apeli­gra el sistema de desbloqueo de listas. Otros, más optimistas, defienden la nueva tecnología llevada adelante por el TSJE.

Jaime Bestard, ministro del TSJE.
Jaime Bestard, ministro del TSJE.

El 8 de noviembre del 2020 es la fecha pautada para la realización de las eleccio­nes municipales, pero los protagonistas no solo son los potenciales can­didatos de esa contienda, sino la disputa política por la implementación del nuevo sistema electoral del desblo­queo de listas. El presidente de la Jus­ticia Electoral, Jaime Bestard, avivó ayer la llama al dar por sentado que el titu­lar de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), Pablo Seitz, reac­cionó debido a presiones polí­ticas para frenar el desbloqueo. En un comunicado del TSJE, solicitó a la DNCP el levanta­miento inmediato de la sus­pensión, bajo un recurso de reconsideración.

Incluso, Bestard acusó a Con­trataciones Públicas de poner en peligro el éxito del acto más importante de la vida republicana, el voto. Con esta postura –aseguran desde el TSJE– estarán causando un perjuicio al inte­rés social.

Pero el foco de la tormenta nace en enero de este año en el proceso de licitación de las 15 mil máquinas de votación, que se trunca por el camino cuando la DNCP decidió sus­pender la licitación para el arrendamiento de esos equi­pos informáticos.

Se encontraban en plena par­ticipación del proceso licitato­rio dos empresas: la empresa venezolana Smartmatic Inter­national Holding y la empresa argentina Magic Software Argentina (MSA). El primer consorcio, aliado con la firma paraguaya Excelsis, denunció el supuesto direccionamiento de la licitación hacia MSA.

En medio de este complejo panorama, se sumó el fan­tasma del fraude electoral que sacudió en las últimas horas al Congreso Nacional. Al parecer, algunas figuras políticas fue­ron advertidas de que con el nuevo sistema de desbloqueo –con el voto electrónico como plataforma– podrían estar en riesgo las chances de algunas candidaturas en el futuro y hasta pone en peligro el sistema republicano de vigencia de par­tidos políticos tradicionales.

El senador Juan Carlos Gala­verna sacó a relucir la posibi­lidad de una modificación de la Ley 6.318/2019 para dero­gar el uso de las máquinas de votaciones y volver al sistema de papeletas. Incluso aseguró que los tiempos son suficientes para revertir y volver a la posi­ción anterior. Esa propuesta, de alguna manera, también fue avalada por otros, como el senador Silvio Ovelar.

Mientras que otros legislado­res como Stephan Rasmus­sen, de Patria Querida, y Sergio Godoy, del movimiento Honor Colorado, se reafirmaron en la posición de seguir con las vota­ciones electrónicas así como lo decidieron en sesión por mayo­ría en ambas cámaras.

PLAZOS APRETADOS

En el escenario que nos toca actualmente, el cronograma electoral está pendiente del desenlace entre diferentes instituciones estatales. El plazo para la adjudicación es el mes de diciembre. El direc­tor de Tecnología del Tribunal Superior de Justicia Electoral, Fausto von Streber, manifestó su preocupación porque los plazos son muy justos. “Si esto dura poco, no vamos a tener problemas, pero si se extiende mucho, no sabemos qué va a pasar. La ley nos obliga a apli­car el desbloqueo de listas con el voto electrónico y depende­mos de la licitación”.

Pablo Seitz, titular de la DNCP.
Pablo Seitz, titular de la DNCP.

El siguiente paso que queda en suspenso es el de las pruebas de funciona­lidad a las máquinas que presentaron ambas empresas. Las mis­mas ya deben de estar entre febrero y marzo ya listas para iniciar el período de capacitación. Incluso, el asesor del TSJE Luis Alberto Mauro teme por la suspensión de la licitación porque ya no habría tiempo para una nueva licitación. Considera que con un retraso en las capacitacio­nes planificadas ya no podrán desarrollarse. Igualmente, des­tacó que el proceso licitatorio se desarrolló con transparencia.

BUENA EXPERIENCIA

Por otra parte, el ex asesor del TSJE Car­los María Ljube­tic, quien es uno de los acusa­dos por el senador Galaverna de empañar dicha licitación –junto con el Lic. Luis A. Mauro–, cree que es una buena experiencia para las eleccio­nes municipales el uso de las máquinas porque facilitaría el nuevo sistema que se imple­mentará (listas desbloquea­das), porque en las elecciones sería imposible hacer con un escrutinio y voto manual. “Es algo que no se puede”, dijo.

No obstante, Ljubetic lamentó que la ley obligue la imple­mentación al 100% del sis­tema electrónico. Indicó que el TSJE hubiera preferido que el proceso se haga secuencial­mente por etapas. “Se hubiera hecho primero en las grandes ciudades y después llegar al 80% y después al 100%; pero eso no se dio, la ley obliga a que se haga al 100% y lo vamos a hacer”.

Por último, des­cartó la posi­bilidad de que los resultados sean altera­dos o modi­ficados con la ayuda de un experto informá­tico. “Es imposible porque esta máquina no tiene cone­xión con nada, no tiene puerto, no tiene conexión con nada, es una monoblock”.

URNAS DEL 2001

El sistema electrónico será utilizado nuevamente luego de aquel intento fallido de las urnas electrónicas para las elecciones del 2001 al 2007. La Asociación Nacional Republi­cana (ANR) había denunciado fraude electoral, por lo que en el 2007 se decidió volver a uti­lizar el sistema tradicional con papeletas.

Las máquinas que se habían utilizado eran de origen bra­sileño, con botones mecánicos y con pantallas. En el 2003 se utilizaron en un 45%, luego para las internas del 2005 y 2006 en un 100%.

El año pasado, el Congreso Nacional había decidido, tras fuerte presión ciudadana, implementar el sistema al 100% y que sea el TSJE el encargado de buscar el meca­nismo correcto para la imple­mentación del voto electrónico en el nuevo sistema electoral, que incluye el desbloqueo de las listas sábana.